En China, de donde es oriundo, el melocotón era muy apreciado por sus propiedades rejuvenecedoras, hasta el punto que lo consideraban como el símbolo de la inmortalidad. El durazno, como es también conocido en gran parte del mundo -en especial en Hispanoamérica-, es un fruto carnonoso, llamado drupa, con una piel caracterizada por una cobertura cubierta de pelos, una carne muy jugosa que encierra una o dos semillas venenosas dentro de un gran hueso. Existen muchas variedades de melocotones, entre ellas es internacionalmente conocido el melocotón de Calanda, una localidad de Teruel (España), de color amarillo, muy jugoso. Los hay de…