Crónicas desde España: Mirar Granada

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Por: Lian Roque*

Mirar Granada es un lujo que se renueva cada día. La ciudad respira juventud en cada esquina, y aunque es una ciudad de siglos de historia, el aire está lleno de voces nuevas. El ritmo lo marca la Universidad de Granada, que no solo organiza la vida académica, sino que también imprime carácter a la ciudad entera.

Patio interior del Hospital Real donde está la sede del Rectorado de la Universidad de Granada. 
Patio interior del Hospital Real donde está la sede del Rectorado de la Universidad de Granada.

El Hospital Real, con su solemnidad renacentista, es el corazón institucional. Allí se decide el rumbo de la universidad y se custodia una biblioteca que es un tesoro silencioso. A pocos pasos, la Facultad de Ciencias vibra con experimentos, pizarras llenas de fórmulas y estudiantes que buscan respuestas en lo invisible.

Paisaje granadino. Al fondo Sierra Nevada.
Paisaje granadino. Al fondo Sierra Nevada.

En el Campus de La Cartuja, la modernidad se combina con tradición. Las facultades de Filosofía y Letras y de Ciencias de la Educación se levantan con líneas funcionales, mientras el antiguo edificio de los Jesuitas recuerda que la historia también se estudia desde las construcciones. Allí, Odontología y Ciencias de la Comunicación encuentran su espacio, entre aulas que miran hacia el monasterio que da nombre al campus.

Edificio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada.
Edificio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada.
Monasterio de La Cartuja. 
Monasterio de La Cartuja.

El Parque Tecnológico de la Salud es un símbolo del futuro. Sus torres de la Facultad de Medicina, semejantes a alveolos, convierten la arquitectura en metáfora de la vida. La facultad de Ciencias de la Salud nos recuerda la figura de un barco. Allí se combina en un edificio lo funcional con lo bello.

Edificio de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada. 
Edificio de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada.

La ciudad respira ciencia, y cada estudiante que cruza los pasillos de la universidad lleva consigo la certeza de que el conocimiento también se construye en acero y cristal.

El ir y venir de los estudiantes no solo llena las aulas: se extiende a las calles, a los parques, a las plazas. El ambiente estudiantil convierte Granada en una ciudad que nunca envejece. La música, los cafés literarios, los teatros y las peñas flamencas son parte de la vida cultural que late junto a la academia. La Alhambra vigila desde lo alto, y la Sierra Nevada recuerda que la naturaleza también es parte de la identidad.

Paisaje granadino con la fortaleza del Alhambra al fondo. 
Paisaje granadino con la fortaleza del Alhambra al fondo.

Granada es un cruce de tiempos: pasado en sus monumentos, presente en sus estudiantes, futuro en sus proyectos científicos. Mirarla es entender que aquí se escribe una historia que no se detiene. Sus aulas, sus bibliotecas, sus plazas universitarias son un capítulo abierto.

*Jefe de Departamento Filosofía e Historia de la Universidad de Ciencias Médicas de Cienfuegos. Se encuentra en España en una estancia formativa, a partir de los convenios entre la Universidad de Ciencias Médicas Raúl Dorticós Torrado y la Universidad de Granada.

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5 de Septiembre

El periódico de Cienfuegos. Fundado en 1980 y en la red desde Junio de 1998.

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