Guerra en Medio Oriente: Las bolsas se hunden, el petróleo se dispara y las aerolíneas sangran
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La escalada militar desatada tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán ha provocado un terremoto en los mercados globales.
La jornada de este lunes 2 de marzo registró una oleada de ventas en las principales plazas financieras de Asia y Europa, mientras los precios del petróleo y el gas se dispararon ante el temor a interrupciones en el suministro desde una de las regiones más estratégicas del planeta: el Estrecho de Ormuz.
El nerviosismo se apoderó de los inversores asiáticos desde primera hora. La Bolsa de Tokio cerró con una caída del 1,4%, mientras que Hong Kong retrocedió un 2,1%. La única excepción en la región fue Shanghái, que logró anotarse una leve subida del 0,5% en una jornada marcada por la aversión al riesgo.
Europa tampoco escapó a la debacle. París cedió un 2,17%; Fráncfort, un 2,17%; Milán, un 1,97%; Madrid, un 2,62%; y Londres, un 1,20%.
Los analistas coinciden en señalar que los inversores están reajustando sus carteras ante un escenario de creciente incertidumbre geopolítica y presiones inflacionarias derivadas del encarecimiento de la energía.
El sector aéreo y turístico ha sido el más castigado por la crisis. En Japón, las aerolíneas ANA y JAL se desplomaron más del 5%. En Europa, Air France-KLM llegó a caer un 7,24% en las primeras operaciones, mientras que Lufthansa retrocedió un 5,77%.
En el premercado estadounidense, gigantes como United, Delta y American Airlines registraban pérdidas cercanas al 6%, lastradas por el riesgo de cancelaciones y el aumento de los costos operativos.
En el extremo opuesto, las empresas energéticas emergen como las grandes beneficiadas del conflicto. Shell subía un 5,32% en la apertura europea; BP, un 4,70%; Repsol, un 4,29%; y TotalEnergies, un 3,97%. En Estados Unidos, antes de la apertura de Wall Street, Exxon, Chevron y Occidental Petroleum anticipaban subidas superiores al 7%.
El crudo alcanzó niveles que no se veían en cuatro años. El barril de Brent llegó a dispararse casi un 14% en la apertura y, hacia las 08:15 GMT, cotizaba con un alza del 9,7%, situándose en 79,95 dólares.
Por su parte, el West Texas Intermediate subía un 9%, hasta 73,04 dólares. Los analistas no descartan que el petróleo pueda superar nuevamente la barrera de los 100 dólares si las interrupciones en el suministro se prolongan en el tiempo.
El Estrecho de Ormuz se consolida como el epicentro de la tormenta. Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, por esta vía transita cerca del 20% del petróleo mundial.
China es el principal importador, con un 38% del crudo que atraviesa la ruta; le siguen India (15%), Corea del Sur (12%) y Japón (11%). El resto de Asia concentra otro 14%, mientras que Europa, América y África suman alrededor del 10%.
Pero el impacto va más allá del oro negro. Aproximadamente el 33% de los fertilizantes mundiales, incluidos azufre y amoníaco, dependen de esta vía marítima. Una interrupción prolongada amenaza con encarecer aún más estos insumos esenciales para la agricultura global.
La industria petroquímica también tiembla. Emiratos Árabes Unidos produce hasta 23 millones de toneladas anuales de polietileno, el 15% de la oferta mundial. Incidentes en puertos estratégicos como Jebel Ali y suspensiones operativas en Kuwait elevan la preocupación sobre las cadenas globales de suministro.
Las principales compañías navieras, entre ellas Maersk y CMA CGM, han anunciado la suspensión del tránsito por Ormuz y el Canal de Suez, lo que obliga a desvíos que circunvalan África, alargando los tiempos y elevando los costos. Las aseguradoras han respondido con un aumento drástico de las primas, y decenas de buques permanecen varados en el Golfo a la espera de una desescalada.
En un intento por contener la volatilidad, la alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudita y Rusia, anunció un aumento de producción de 206 000 barriles diarios para abril. Sin embargo, los mercados ya han comenzado a incorporar una creciente prima de riesgo geopolítico que podría mantener la tensión durante las próximas semanas.
(Con información de Reuters y AFP)
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