Trump acapara el 4 de julio en unos EE. UU. cada vez más divididos
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 3 segundos
Estados Unidos celebra este sábado su 250º aniversario de independencia, pero lo hace atravesado por una profunda división nacional y bajo el protagonismo absoluto de su presidente, Donald Trump, quien acusa a “radicales y extremistas” de atacar la identidad del país.
Una fiesta bajo alerta por calor extremo
La conmemoración coincide con una brutal ola de calor que ha puesto a unos 160 millones de estadounidenses bajo alertas por temperaturas intensas. La situación obligó a cancelar el tradicional desfile del Día de la Independencia en Washington.
El calor no detuvo a Trump. Esta noche encabezará un mitin al estilo de campaña en el National Mall, con vuelos militares y lo que promocionó como el espectáculo de fuegos artificiales más grande del mundo.
“Va a hacer aproximadamente 107 grados, y voy a ir y voy a pronunciar un discurso muy largo, solo para demostrar que puedo hacer cualquier cosa”, adelantó el mandatario.
El viernes, Trump visitó el monumento nacional del Monte Rushmore para dar un discurso ante las cabezas de granito de cuatro de sus predecesores. Allí alertó que la identidad estadounidense está “bajo un ataque renovado” y denunció un supuesto “resurgimiento” de la “amenaza del comunismo”.
El mensaje llega justo cuando el ala izquierda del Partido Demócrata acumula victorias en las primarias. En Colorado, la abogada socialista Melat Kiros, de 29 años, derrotó a Diana DeGette, congresista con quince mandatos. Trump usa estos triunfos para presentar a la izquierda como una “amenaza” de cara a las legislativas de noviembre.
La fractura llegó incluso a la organización del aniversario. America250, la comisión bipartidista creada hace una década, había preparado actos descentralizados y apolíticos. Pero Trump impulsó Freedom250, una estructura paralela ligada a la Casa Blanca que se quedó con los grandes eventos de Washington.
El resultado: mientras Trump protagoniza la feria del National Mall, America250 organiza en Los Ángeles su propio concierto. Hubo además disputas por presupuestos y patrocinadores, y varios artistas se bajaron de eventos de Freedom250 por considerarlos demasiado partidistas.
Un país que no cree en sí mismo
Las encuestas retratan el desgaste. Un sondeo de la Universidad Quinnipiac reveló que el 61 % de los estadounidenses piensa que el país no está a la altura de los ideales de la Declaración de Independencia.
Gallup ubica en solo 33 % a quienes se sienten “extremadamente orgullosos” de ser estadounidenses, el mínimo histórico de la serie, con una brecha enorme entre republicanos (70 %) y demócratas (14 %). Reuters/Ipsos suma otro dato inquietante: el 38 % duda de que EEUU siga existiendo como un solo país dentro de 250 años más.
Dos tercios de los estadounidenses creen que su democracia corre peligro de fracasar, y el 77 % anticipa más violencia política en los próximos cinco años.
Voces desde la calle
“Hay demasiada gente que se odia, que roba. No se aman unos a otros”, dijo el artista Johnny Presley, residente en Los Ángeles. “Estoy harto de la forma en que este país trata a la gente. Estoy harto de la forma en que este país trata a sus vecinos extranjeros”, agregó.
Para otros, como la educadora estadounidense-iraní Karisa Tavassoli, el sueño americano aún tiene sentido: “Tengo seguridad, tengo libertad de expresión (…) Hay muchos defectos aquí, pero tenemos algo muy especial que vale la pena proteger”.
La prueba llega en noviembre
El verdadero examen para Trump será en las elecciones legislativas de medio mandato, donde los sondeos anticipan un escenario adverso para los republicanos. Una derrota devolvería al Congreso capacidad real para frenar al Ejecutivo, investigar y limitar el margen de maniobra presidencial.
250 años después de la Declaración de Independencia, la palabra que define este aniversario no parece ser celebración, sino equilibrio: la recuperación, tal vez tardía, de los contrapesos que dieron forma a la república.
(Tomado de Alma Plus online)
Visitas: 0

