Miedo al amor, miedo en el amor (Il) (Duret y las bestias desaforadas)

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El copo de nieve rueda montaña abajo y se convierte en alud pero finalmente se detiene; la primera gota de agua que te cae en la cabeza pudiera anunciar el aguacero atronador o el ciclón próximo, pero siempre escampa.

A diferencia de estos tremendos fenómenos naturales, la pasión amorosa a menudo cobra intensidad cuando se termina la relación entre los amantes. Es, si se me permite la hipérbole, una suerte de omnipotencia desestabilizadora.

No resulta extraño entonces que desde la cólera de Aquiles y la temeridad de Romeo y Julieta hayan surgido por toda la geografía del mundo disímiles enamorados que desafían a los molinos de viento, en cualquiera de sus variantes. Tal ambivalencia entre saber lo que se quiere y arrostrar las más locas consecuencias, se encuentra en la naturaleza íntima de las bestias desaforadas que dibuja Reynaldo Duret Sotomayor en ‘Orgasmo a contraluz’. (Ediciones El Abra, 2023)

Una rara dignidad

Decía al unísono aquella comunidad zoológica del inolvidable animado ‘Fantito’ que solo se salva de la ferocidad de Tusa Kutusa aquel animal que “rasguñe, patalee, o sepa escabullirse”.

Similar a la quinceañera Isabel que presentara Liudys en ‘Putofilia’, la jinetera Madelín, de ‘juego de role(x)’ exhibe una peculiar dignidad como mecanismo de supervivencia:

«No me concibo comprando el pan de un peso todos los días para dárselo a uno o dos vejigos como desayuno y halarme los pelos porque no tengo qué hacerles de merienda, hay que buscarlos a las cuatro en la escuela, llegó el pollo normado a la carnicería y el molote de gente para comprarlo mete miedo, ahorrando la comida para que alcance a fin de mes, preparándole al machango un cubo de agua tibia para que se bañe rico y después tener que janearme una batea de ropa sucia mientras él inventa que tiene reunión y se la mete a otra».

Excusen la longitud de la cita, pero resulta altamente ilustrativa de la secuencia psicológica que experimentan numerosas mujeres que se ven involucradas, en diversos grados, en la prostitución que la época actual ha propiciado. Una época que parece cambiar el refrán “nobleza obliga” por el de “miseria obliga”.

Aunque como ciudadanos del mundo no deberíamos apoyar ese comportamiento, (lesivo a la tradicional dignidad humana), no se nos escapa que resulta más honrado y menos impuro que las actitudes reprimidas de quiénes mal disimulan sus preferencias interraciales, homosexuales o parafílicas (léase ‘chica mala’ de este mismo libro).

Buenito, bonito o… ¿sangriento?

¿Quién no recuerda la pasión volcánica y cómica que Horacio Fortunato, despliega ante su amada Patricia en el célebre cuento ‘Regalo para una novia’ (Isabel Allende)?

¿O la intensidad paciente y erosiva de Florentino Ariza que atraviesa ‘El amor en los tiempos del cólera’?

El amor bueno, buenito y bonito, entre dos tórtolos también aparece en las  páginas escritas por Duret y Liudys. Siempre con obstáculos que los amantes minimizan (‘La maestranza’ de Liudys), o simplemente sin nada que lo impida: semejante a la felicidad que experimentan los podófilos de ‘parafilias’, que se masajean de forma erótica usando los pies.

Maravilloso amor del cual están conscientes sus agonistas, y a veces en ilusoria controversia sobre su hallazgo o su pérdida:

«A veces es difícil encontrar en la vida nuestra media naranja», dice él. Ella guarda silencio. Al rato expresa: «No es tan difícil como encontrarla y tener que servirle como si fuera Dios por el miedo a perderla»

Sin embargo, resulta imposible olvidar que tales desbordamientos propenden a terminar en crímenes pasionales que, con hábil trazo, describe el psiquiatra Duret entre las vicisitudes que afrontan los personajes de ‘chica mala’, ‘Boticelli’, ‘Contigo en la distancia’ y ‘psicodelia’…

En definitiva, y sin conclusiones: ¿”Digno” o reprimido? ¿Bonito o sangriento? ¿A cuáles de estos juegos amatorios tú le apuestas?

Puedes adquirir el libro de Duret aquí:

https://ruthtienda.com/reynaldo_duret_sotomayor/1480-orgasmo_a_contraluz.html

 

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Ernesto Peña

Narrador y crítico. Premio Alejo Carpentier de Novela.

Un Comentario en “Miedo al amor, miedo en el amor (Il) (Duret y las bestias desaforadas)

  • el 24 mayo, 2024 a las 2:24 pm
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    Duret es de esos hombres que no se conforman con ser esto o aquello, él siempre busca más, por esta razón encontramos al Psiquiatra, narrador, poeta, editor, corrector y diseñador, todo un mundo intelectual que lo apasiona y lo lleva a dejarnos en cada página de sus libros una interrogante que sirva de búsqueda y estrategia para la vida… “Orgasmo a contraluz” es todo lo que dices y mucho más, solo basta leerlo y verás… gracias Ernesto

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