Estuche natural de fragancia: ylang-ylang
Cuenta mi amigo Lázaro Hernández Iznaga que el perfume despedido por el árbol de ylang-ylang en las apacibles jornadas nocturnas del campo, solo es comparable con la fragancia del galán de noche.
Leer másCuenta mi amigo Lázaro Hernández Iznaga que el perfume despedido por el árbol de ylang-ylang en las apacibles jornadas nocturnas del campo, solo es comparable con la fragancia del galán de noche.
Leer másPero había otros apremios, como un pitén de pelota, un chapuzón en el río o ponerles una trampa de varillas a las codornices, para dedicar tiempo a descifrar la clave de un fenómeno que con los años aprendería se llamaba kitsch.
Leer másLa realidad continental en su escenario “tierra adentro” tiene en la literatura su clave descifradora exacta. Así la narrativa latinoamericana deviene en intérprete eficaz de cuanto representan su pasado, presente y futuro.
Leer más