Jagua, reliquia histórica y joya de la hotelería cubana

El triunfo de la Revolución truncó la aspiración de la burguesía nacional y la mafia internacional de hacer de Cienfuegos un antro del juego y la perdición. Así de categórico. Tales pretensiones se concretarían cuando el hermoso Palacio de Valle y el flamante hotel Jagua, construido en sus jardines, se convirtieran en un gran casino y hospedaje de turistas millonarios amantes del vicio y el ocio.

Varios años antes habían contactado a la viuda de Acisclo del Valle y sus hijos radicados en España, a la sazón dueños del palacete, quienes fueron convencidos de la venta e invitados, además, para participar el 10 de octubre de 1956 al acto de fundación de la sociedad de Fomento y Turismo Cienfuegos S.A., con capital de un millón de pesos. El plato estaba servido y creadas las condiciones necesarias para el inicio de la construcción de esta valiosa instalación.

Los planes eran bien claros. Por esa misma fecha el magnate del hampa neoyorquina, Meyer Lansky, con el apoyo del dictador Fulgencio Batista andaba en componendas para alojar a turistas y mafiosos norteamericanos. Luego, el “Jagua” formaría parte de una cadena hotelera que incluía el “Havana Riviera” y “Havana Hilton” (hoy Habana Libre) en la capital del país, y el Colony, en la antigua Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud.

Relacionado || Hotel Jagua: seis décadas de historia y tradición

El proyecto se le encargó a la entidad Arquitectos Cañas Abril Nepomechie, capital, la cual concluyó la documentación técnica. La ejecución de la obra se inicia en ese propio año de 1956, cuando comienzan los trabajos de cimentación. Por las características topográficas de la zona fue necesario la hinca de pilotes de madera y la compactación del terreno con material rocoso, arena y cemento.

Mas, no hubo una secuencia constructiva continua, debido, en lo fundamental, a problemas organizativos, técnicos y de reclamos salariales por parte de los obreros. No fue hasta 1957 que se aceleró su ejecución por la participación activa de los principales accionistas.

De malas intenciones a propiedad del pueblo

El triunfo revolucionario del 1ro. de enero de 1959, sorprende la construcción del hotel Jagua prácticamente concluida; faltaba el muelle que debía ubicarse en la costa oeste junto a la calle existente para la explotación de los paseos marítimos y las actividades deportivas de pesca y caza; la terminación de detalles, el revestimiento de pisos en los elevadores, la colocación del mobiliario, ambientación general y pintura.

Según apuntes de la bibliografía consultada, correspondió al Gobierno Revolucionario implementar la continuación y conclusión de las obras, ya que los principales inversionistas abandonaron precipitadamente la Isla por el cambio político producido y los fuertes vínculos de la mayoría de aquellos con el régimen depuesto.

Vista aérea del hotel Jagua y su privilegiado emplazamiento en la zona de La Punta. /Foto: Internet
Vista aérea del hotel Jagua y su privilegiado emplazamiento en la zona de La Punta. /Foto: Internet

Los historiadores dan cuenta de que las áreas verdes frente a la instalación recibieron un tratamiento especial, por su significación en cuanto a imagen visual. Entre la floresta local, destacan grupos de palmas reales y en particular el framboyán azul, enviado por la Heroína del Moncada Melba Hernández, y traído desde México, espécimen que la patriota crucense decidió donar, por ser el primer hotel cubano que inauguraría la Revolución triunfante.

El estilo arquitectónico, sujeto a los códigos del racionalismo de los años 50, se caracteriza por líneas rectas, planta libre, sobriedad, belleza y confort, así como una ubicación geográfica privilegiada en el reparto de Punta Gorda, justo en la ribera norte de la bahía de Cienfuegos: todos esos atributos auguraban que se convertiría muy pronto en uno de los centros hoteleros y turísticos de mayor atracción de Cienfuegos y de Cuba.

60 años en la preferencia

Este 28 de diciembre habrán transcurrido 60 años de la inauguración oficial del hotel Jagua, y tres días después, iniciaron los servicios de hospedaje en más de 140 habitaciones, restaurante, piscina, el bar Escambray, el cabaret Guanaroca y otras facilidades en atención al huésped.

Durante 2019, como parte del plan de celebración del aniversario 60, el Grupo Meliá dirige acciones para el fortalecimiento de su infraestructura y funciones,a fin de elevar los estándares de calidad y situarse a la altura del producto que ofrece.

En tanto, los recintos y jardines del hotel insigne de Cienfuegos son mudos testigos de haber recibido aquí relevantes personalidades de la política, la intelectualidad, el deporte y la cultura. Aunque la lista es extensa, vale mencionar la presencia del Comandante en Jefe, Fidel Castro, Osvaldo Dorticós, así como de Celia Sánchez Manduley; el General de Ejército Raúl Castro, el legendario Guerrillero Heroico, Ernesto Che Guevara y Tamara Bunke (Tania la Guerrillera), en entrenamientos antes de partir a Bolivia.

Por esos pasillos transitaron, además, figuras de la talla de Hugo Chávez Frías, extinto presidente de Venezuela, Ignacio Villa (Bola de Nieve), Elena Burke, Luis Carbonell, Joan Manuel Serrat, Isabel Parra, Víctor Jara, Wifredo Lam, Teófilo Stevenson y Déborah Andollo, entre muchos otros.

Los trabajadores y directivos del recinto presumen también de haber sido sede de la IV Cumbre de PetroCaribe, cita que los días 21 y 22 de diciembre de 2007 transcurrió aquí con la presencia de numeroso jefes de Estado y de Gobierno, así como de acoger cada año al jurado del Premio Casa de Las Américas.

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles

Compartir