Enseñanza Técnico Profesional en Cienfuegos: vocación desde la práctica
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Liliana Fuentes Cabrera no suelta las tijeras. Mientras conversa con este periodista, sigue cortando el cabello de una clienta con la soltura de una experta. Cada jueves, ella y sus compañeros llegan hasta el salón de belleza Venus, en la ciudad de Cienfuegos, muy cerca de la populosa calle Castillo. El objetivo es poner en práctica lo que aprenden en las aulas.
Son estudiantes del técnico medio en Servicios de Belleza del instituto politécnico José Gregorio Martínez. Y aunque todavía no se gradúan, ya tienen muy definido en qué consiste su futuro oficio.
“En primer año estamos un mes en prácticas. Luego, durante el curso, venimos los jueves y viernes. El resto de la semana, en la escuela, recibimos otras asignaturas”, comenta Liliana, sin apartar la mirada de su trabajo.
“Hacer los peinados, el corte que se llama mariposa, que es de siete capas. Ya realizo trenzado y definiciones de riesgo. Hay personas que tienen el pelo muy parejo y me piden cortes en capas para hacerles los pisos”, la joven repasa lo que su tutora le ha enseñado.
“A veces, cuando mi tutora no puede venir, me incorporo a otro grupo. Incluso quisiera quedarme aquí a trabajar, porque es el lugar donde he hecho las prácticas. Me gustaría aprender rizado de pelo y más técnicas de trenzado, porque casi siempre me piden tintes, blanqueamientos y cortes. También me gustaría hacer manicura”, comenta sobre su futuro no tan lejano.
Detrás de esa seguridad con los cortes de cabello hay toda una estrategia provincial que ha decidido anticiparse a la decisión de los jóvenes.
UNA APUESTA QUE EMPIEZA TEMPRANO

En Cienfuegos, la Dirección General de Educación ha diseñado un plan que verticaliza todas las especialidades técnicas y llega a los estudiantes mucho antes de que tengan que llenar la boleta de solicitud de ingreso a la educación superior. Los propios profesores del politécnico José Gregorio Martínez se insertan directamente en las secundarias básicas.
“Ellos intercambian con los estudiantes el campo de acción de sus especialidades. Muestran qué se hace, con qué herramientas, en qué consiste realmente un oficio. A partir de esa interacción, diseñan un sistema de opciones para ir guiando a los estudiantes por las diferentes carreras técnicas”, explica Reinier Monzón Airado, jefe del departamento provincial de Educación Técnica y Profesional (ETP).
“Hay otra vía fundamental y son las jornadas de puertas abiertas donde todos los centros politécnicos abren sus talleres y laboratorios. Las secundarias básicas traen a sus estudiantes para que se familiaricen con las especialidades. Así logramos una motivación temprana para que esos jóvenes de noveno grado se inclinen por una carrera técnica. Una vez que el estudiante entra al politécnico, ya le corresponde al centro enamorarlo de su especialidad”, añade Monzón Airado.
Actualmente, la provincia cuenta con 42 especialidades. De ellas, 18 son de obrero calificado, una vía con facilidades para acceder a lo que se desea estudiar.
Además, la ETP tiene una garantía legal que es la Resolución # 34, que certifica saberes. Esto significa que personas que llevan años trabajando en un oficio y dominan la práctica pero no tienen titulación, pueden presentarse a un examen teórico-práctico en el politécnico y, si lo aprueban, obtener el título de técnico medio u obrero calificado. Es la forma de reconocer lo que ya saben hacer.
ÉXITO DESDE LA BELLEZA

En el José Gregorio Martínez, el grupo de Servicios de Belleza comenzó como obreros calificados. Pero a raíz de su preparación y logros, una decisión provincial los impulsó a convertirse en técnicos medios.
Bárbara Odalis Padilla Suárez, profesora guía del grupo, explica cómo organizan las prácticas.
“Los jueves y viernes son sus días de práctica. Trabajan en alguno de los sitios que en la provincia brindan este servicio y en un salón que tenemos en la escuela, con características similares”.
Sin embargo, el trabajo no se queda dentro de las instalaciones escolares. “Tenemos un convenio con la casa de abuelos de Pastorita. Allí los abuelitos reciben sus peinados, arreglos de manicura, buenos cortes. También tenemos un convenio con el lugar de acción social”, acota Padilla Suárez.
La filosofía de la educación técnica profesional es objetiva y consiste en que los estudiantes aprendan haciendo.
Liliana ya lo ha asumido. Mientras termina un corte, confirma lo que la estrategia provincial ha logrado, que un joven aprenda un oficio y quiera quedarse.
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