Inversión fotovoltaica del Estado Cubano en las montañas de Cienfuegos

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Por: Yanisleidy Hernández Jaureguí*

En las profundidades del Macizo de Guamuhaya se encuentra San José, asentamiento donde el brillo de las imponentes estructuras de silicio rompe hoy con el verde de la naturaleza y pone a relucir la verdadera soberanía energética para el pequeño caserío de productores cafetaleros y pecuarios.

Durante años la población dependió de sistemas fotovoltaicos mínimos, valiosos en su momento, pero que solo les permitían a sus habitantes la utilización de equipos de poco voltaje como luces y con suerte un ventilador. Sin embargo, con la reciente intervención estatal, la sustitución de los antiguos paneles por los nuevos de gran formato ha transformado verdaderamente el panorama, con nuevas estructuras que poseen la potencia necesaria para sostener el consumo de una vivienda moderna con equipos de alto voltaje.

“Antes el panel era para lo básico”, relata Carmen Fonseca una de las pobladoras beneficiadas. “Hoy puedo decir que mi cocina y mi sala funcionan de verdad. No es solo tener luz, es poder conectar el refrigerador, la batidora y los equipos que antes no podíamos. Saber que la comida se va a conservar bien es un cambio total para la familia”, añade.

El progreso en forma de panel solar no se detiene al caer el Sol.
El progreso en forma de panel solar no se detiene al caer el Sol.

El impacto trasciende las paredes del hogar. La nueva capacidad instalada también asegura la estabilidad en instituciones vitales como la escuela local y el consultorio médico. En un sitio donde los suministros llegan con dificultad por lo intrincado del relieve, la garantía de energía robusta se traduce en una seguridad sanitaria y educativa sin precedentes para el lomerío.

Para los beneficiados el mayor valor de esta transformación es la certidumbre. La autonomía que brindan estos equipos elimina la dependencia de redes externas en zonas de difícil acceso, mitigando el aislamiento propio de la zona.

“Ya no tenemos que estar pendientes de si hay o no corriente; con estos paneles nuevos, la seguridad que tenemos en la casa es otra cosa”, asevera Carmen.

Más allá del hogar, la infraestructura garantiza servicios básicos estables en el corazón de la montaña, asegurando el desarrollo de la educación y la salud. (En la foto escuela primaria de San José)
Más allá del hogar, la infraestructura garantiza servicios básicos estables en el corazón de la montaña, asegurando el desarrollo de la educación y la salud. (En la foto escuela primaria de San José)

Esta nueva capacidad instalada no solo permite que la soberanía energética deje de ser un concepto técnico para convertirse en un hecho tangible, sino que en esencia es llevar el progreso a la montaña sin romper su paz característica.

*Estudiante de Periodismo.

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5 de Septiembre

El periódico de Cienfuegos. Fundado en 1980 y en la red desde Junio de 1998.

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