Inclusión y Revolución: Fidel Castro y la obra de la Asociación Nacional del Ciego de Cuba

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Por: Licenciado José Antonio González Horta, Presidente de la ANCI en Cienfuegos; Doctora en Ciencias Adela Ruiz Villazón, Decana de la Facultad del Partido Comunista de Cuba “Alejandro Nápoles León” en Cienfuegos, y el Máster en Ciencias Jesús Fuentes Águila, profesor  de la Facultad del Partido Comunista de Cuba “Alejandro Nápoles León” en Cienfuegos.

Al triunfar la Revolución Cubana con el liderazgo del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz se distinguió por su carácter humanista y por la búsqueda de la justicia social. Nuestro líder promovió la idea de que la Revolución debía garantizar derechos universales, impulsó la idea de que la discapacidad no debía ser concebida como exclusión, ni con mentalidad asistencialista, sino como un reto colectivo superable mediante voluntad política y humana con acciones institucionales.

La campaña de alfabetización de 1961 fue un antecedente fundamental, al demostrar que era posible extender la educación a sectores históricamente marginados.

La década de 1970 estuvo marcada por la institucionalización de organizaciones sociales vinculadas al proyecto revolucionario. La ANCI se fundó en este período como parte de un entramado de asociaciones que incluían la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP).

En este contexto  la creación de la Asociación Nacional del Ciego de Cuba (ANCI), el 19 de julio de 1975, constituyó un hito en la inclusión social al aglutinar, organizar y representar a un sector social históricamente marginado, garantizando su acceso a la educación, al trabajo y a la cultura, logrando la integración o reintegración de estas personas a la sociedad, surgió como parte del proceso de institucionalización revolucionario junto a otras organizaciones sociales de personas con discapacidad como la ACLIFIM y la ANSOC, recibiendo respaldo político, material y financiero del Estado, permitiendo la  expansión nacional consolidando programas de alfabetización en braille, formación laboral y actividades culturales.

A lo largo de su historia, la ANCI promueve la participación plena de sus miembros a lo largo y ancho de la Isla, convirtiéndose en referente de inclusión en América Latina y en el resto del mundo, es considerada la segunda organización de ciegos mejor conformada y respaldada por un estado a nivel mundial. Su impacto social se evidencia en la rehabilitación de sus miembros así como en el reconocimiento institucional y la proyección internacional, Investigadores y dirigentes han destacado la vigencia del legado de Fidel, reafirmando que la discapacidad visual dejó de ser sinónimo de invalidez y se transformó en oportunidad de integración.

La obra de Fidel Castro y la ANCI demuestran cómo la Revolución Cubana trascendió lo político para convertirse en un proyecto social que dignificó a todos los ciudadanos en situación de discapacidad visual, que antes de 1959 eran marginados. refleja la coherencia entre el discurso revolucionario y la práctica política, consolidando la idea de que la justicia social debía abarcar a todos los ciudadanos sin excepción.

Establecer la relación entre la obra de Fidel Castro y la ANCI resulta pertinente por varias razones, en primer lugar porque evidencia cómo los principios políticos de la Revolución se tradujeron en políticas públicas concretas de inclusión. En segundo lugar, porque permite analizar el impacto de estas medidas en la vida de miles de personas ciegas y con baja visión, quienes encontraron en la ANCI un espacio de participación y desarrollo social. Finalmente, porque ofrece un ejemplo de cómo la ciencia social y política puede dialogar con la práctica institucional para construir sociedades más equitativas.

La ANCI desde sus inicios ha recibido el respaldo político, financiero y material del Estado, lo que ha permitido su expansión nacional y la consolidación de programas de alfabetización en braille, formación laboral, actividades deportivas y culturales. Manifestando la inclusión social en el país, directamente vinculado con la visión humanista de Fidel Castro Ruz, quién insistió en que la discapacidad no debía ser concebida como un obstáculo para la participación plena en la sociedad, sino como una condición que requería políticas específicas de apoyo y organización.

Los aportes de la Asociación Nacional del Ciego de Cuba (ANCI) bajo el liderazgo revolucionario constituyen un ejemplo concreto de cómo la política social impulsada por Fidel Castro se tradujo en acciones inclusivas de gran impacto. En el ámbito educativo y rehabilitativo se promovió la creación del Centro Nacional de rehabilitación para Ciegos y personas con baja visión, único de su tipo en América Latina, ubicado en Bejucal provincia de Mayabeque, la creación de la Escuela Especial Nacional: Abel Santamaría, la formación de escuelas especiales en todas las provincias y la integración de estudiantes ciegos en la enseñanza general, garantizando así niveles superiores de formación y acceso equitativo al conocimiento. En el terreno laboral y cultural, la ANCI impulsó la creación de 167 talleres especiales de capacitación y de producción, actividades deportivas y espacios artísticos que demostraron que la discapacidad visual no representa un obstáculo para el desarrollo integral de la persona.

El reconocimiento institucional también se ha hecho  presente mediante la entrega de distinciones como el sello por la rehabilitación, la medalla 19 de julio y el Bastón de Cristal, símbolo de inclusión y compromiso, otorgado en los congresos de la organización. Finalmente, la proyección internacional de la ANCI consolidó la experiencia cubana como referente en América Latina y el mundo, al integrarse en la Unión Latinoamericana de Ciegos y la Unión Mundial de Ciegos, ocupando cargos importantes en sus juntas directivas y compartiendo prácticas inclusivas y fortaleciendo la cooperación internacional. Estos aportes reflejan la coherencia entre los principios revolucionarios y la práctica social, reafirmando la idea de que la justicia y la dignidad deben abarcar a todos los ciudadanos sin excepción.

Gracias al impulso de la Revolución la ANCI ha logrado consolidarse como una organización con más de 30 mil miembros, quienes participan activamente en la educación, el trabajo, el deporte  y la cultura, demostrando que la discapacidad dejó de ser un límite para la integración social.

Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez reconoció en el VIII Congreso de la ANCI que la organización mantiene vivo el legado de Fidel al continuar promoviendo políticas de atención y participación para las personas ciegas y con baja visión, lo cual constituye una muestra de continuidad histórica en el proyecto revolucionario, afirmó que: “cuando organismos y organizaciones se unen deja de existir la palabra discapacidad”.

Estos aportes recientes permiten reafirmar que la creación de la ANCI no fue un hecho aislado, sino parte de una política integral de inclusión que continúa vigente en la Cuba contemporánea. La articulación entre el pensamiento de Fidel Castro y la práctica institucional de la ANCI constituye un referente para comprender cómo los proyectos políticos pueden transformar realidades sociales históricamente marginadas.

Este reconocimiento no es meramente simbólico, sino que refleja la profunda influencia de su pensamiento en la concepción de políticas que garantizan la participación plena de las personas con discapacidad visual en la sociedad cubana. La continuidad de esta obra se expresa en el apoyo sostenido del Estado cubano, que ha mantenido programas Gubernamentales como el CONAPED (Consejo de atención a personas con discapacidad) además de otros programas educativos, laborales y culturales dirigidos a este sector, así como en la participación activa de los afiliados en la construcción de una sociedad más justa, equitativa e inclusiva.

La enseñanza fundamental de Fidel Castro fue que “todo se puede y se podrá si hay voluntad” se ha convertido en un principio rector impulsor para la ANCI y sus más de 30 mil miembros, quienes encontraron en esa máxima una guía para superar obstáculos y reafirmar su protagonismo social. De este modo, el legado de Fidel no se limita a la fundación de la organización, sino que se proyecta hacia el futuro como una fuerza inspiradora que asegura la continuidad de la inclusión y la dignidad en el proyecto revolucionario cubano.

El Partido, el Gobierno y otros organismos que forman el CONAPED  junto a la Asociación Nacional del Ciego de Cuba (ANCI) en la provincia de Cienfuegos han implementado acciones para atender a los miembros con discapacidad visual en cumplimiento del legado inclusivo de Fidel Castro, se han impulsado proyectos de capacitación laboral y programas de integración social que fortalecen la independencia de estas personas y la participación de la ciudadanía en general, favoreciendo además la cultura a la discapacidad.

La provincia de Cienfuegos constituye un ejemplo de cómo el legado de Fidel Castro se materializa en acciones locales dirigidas a la inclusión social, en coordinación con la ANCI y con apoyo de instituciones nacionales e internacionales se han implementado proyectos de capacitación para el empleo, orientados a mejorar la empleabilidad de las personas ciegas y con baja visión. Estas iniciativas buscan no solo garantizar un puesto de trabajo, sino también fomentar la independencia personal y la realización plena de los asociados al sentirse utiles y productivos.

La atención en Cienfuegos se extiende además al ámbito deportivo, cultural y comunitario. La ANCI en esta provincia organiza actividades deportivas, talleres artísticos y encuentros sociales que refuerzan la integración de sus miembros en la vida cotidiana. Estas acciones responden directamente a la visión de Fidel Castro, quien defendía que la discapacidad no debía ser un límite para la participación activa en la sociedad, sino un reto que podía superarse mediante la voluntad política y el compromiso colectivo.

La continuidad del legado se refleja también en el apoyo institucional del Estado cubano, que garantiza financiamiento, recursos materiales y acompañamiento a la ANCI en Cienfuegos. La articulación con proyectos internacionales, como el (AGORA) aulas de gestión ocupacional para la región de América, desarrollado junto a la Organización Nacional del Ciego de España (ONCE), a través de la  Fundación ONCE para la atención a los ciegos de América Latina (FOAL) demuestra la capacidad de la provincia para proyectar la experiencia cubana hacia escenarios globales, reafirmando la vocación solidaria de la Revolución.

En los últimos años, diversos estudios han reafirmado la importancia de la ANCI como ejemplo de inclusión social en Cuba. La organización ha logrado transformar la percepción de la discapacidad visual, pasando de ser considerada una limitación a convertirse en un espacio de integración plena.

Las iniciativas locales, como las desarrolladas en Cienfuegos, demuestran la coherencia entre el pensamiento humanista de Fidel y la acción institucional. La articulación con proyectos internacionales, como los realizados junto a la ONCE, en función de la capacitación laboral de entidades empleadoras y de personas con discapacidad visual confirman que la experiencia cubana no solo tiene impacto nacional, sino también relevancia global en el campo de la inclusión.

Estos aportes recientes permiten comprender que los logros de la ANCI bajo el liderazgo revolucionario no son únicamente históricos, sino que constituyen un proceso en constante actualización, donde la obra de Fidel Castro seguirá siendo guía e inspiración para la construcción de una sociedad más justa y equitativa.

El análisis de la relación entre Fidel Castro y la Asociación Nacional de Ciegos de Cuba (ANCI) permite comprender cómo la Revolución Cubana transformó los ideales de justicia social en políticas concretas de inclusión. La génesis de la ANCI en 1975, inspirada en la visión humanista de Fidel, marcó un punto de inflexión en la atención a las personas con discapacidad visual, al reconocerlas como sujetos plenos de derechos y protagonistas de la vida nacional.

Los aportes de la ANCI bajo el liderazgo revolucionario se evidencian en múltiples dimensiones: la educación inclusiva que abrió las puertas de la enseñanza superior a miles de estudiantes ciegos; la promoción del trabajo y la cultura como espacios de realización personal y colectiva; el reconocimiento institucional a través de símbolos como el Bastón de Cristal; y la proyección internacional que convirtió a Cuba en referente de inclusión en América Latina y el mundo.

El legado de Fidel Castro se mantiene vivo en cada acción de la ANCI, como lo demuestra la vigencia de su enseñanza fundamental: “todo se puede y se podrá si hay voluntad”. Este principio continúa guiando a los más de 30 mil miembros de la organización, quienes encuentran en él una fuente de inspiración para superar obstáculos y reafirmar su protagonismo social.

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5 de Septiembre

El periódico de Cienfuegos. Fundado en 1980 y en la red desde Junio de 1998.

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