En modo verano, sí, pero con precaución

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Inició el período estival y, en modo verano, la familia procura compartir momentos de recreación y ocio en disimiles espacios: playas, piscinas, campismos, teatros, el barrio, instalaciones gastronómicas u hoteleras, entre otros.

Y está bien divertirnos y hasta “desconectar” luego de faenas intensas de trabajo, y del ajetreo cotidiano y el agobio que significan obtener lo mínimo indispensable para garantizar la alimentación y otras necesidades básicas del hogar.

Para que esos momentos que siempre se atesoran como algo valioso en familia no se malogren, se hace imprescindible no solo la organización de las instituciones involucradas sino también la responsabilidad de cada uno de nosotros.

En contundente realidad deviene la situación higiénico-epidemiológica de varias provincias, entre ellas Cienfuegos; de ahí que la diversión no puede llevarnos a ignorar las medidas que las autoridades sanitarias remarcan por estos días en que circulan varios virus y arbovirosis como el oropouche, el dengue o las influenzas.

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Mantener la limpieza e higiene personal donde nos encontremos, no contribuir a la proliferación de vectores con un comportamiento negligente, marcado por derramar desechos en cualquier sitio, existiendo los depósitos para ello es una acción sencilla, pero muy importante.

No menos significativo resulta mantener los alrededores de nuestras viviendas chapeadas e higienizadas. Ello no solo ofrece a la vista un panorama agradable, sino que sustenta la posibilidad de un positivo estado de salud individual, y colectivo.

Toda vez que los viajes a la playa son una de las preferencias de los cubanos en sus vacaciones; ha de mantenerse la atención a los menores, algunos “intrépidos” y amantes del desafío; tampoco se deben dejar de la mano a adolescentes y jóvenes (también a algunos adultos) que pierden la noción del tiempo y el control y pueden verse envueltos en situaciones desagradables; las cuales lejos de alegrar, “empañan” el buen momento.

Pudiera parecer que todo lo dicho hasta ahora es suficientemente conocido y es cierto; sin embargo, existen muchísimos ejemplos de cómo lugares destinados al recreo devienen escenario para el “sofocón”.

Por delante el período vacacional. Recorramos pues los 62 días que dura con distensión y siempre con motivos para celebrar y aprovechar que andamos en Modo verano.

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Tay Beatriz Toscano Jerez

Periodista.

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