Inteligencia sesgada, la cuestión género
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Evidencian propagación de estereotipos y violencia contra las mujeres con el uso de modernas tecnologías
Las mujeres apenas representan el 30 % de la fuerza laboral mundial vinculada a la inteligencia artificial (IA), debido a factores de diversa naturaleza, incluidos los patrones culturales discriminatorios por su enfoque de género.
Expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) consideran que la infrarrepresentación fémina «limita su participación en las decisiones sobre cómo se diseñan, entrenan, despliegan y regulan sistemas que afectarán a miles de millones de personas» en el campo de la información y las comunicaciones.
Desde el surgimiento de internet, ellas –incluidas las niñas– enfrentan los mayores riesgos de acoso y violencia en el ciberespacio, y las nuevas herramientas de IA pueden multiplicar las formas de abuso, agregó ONU Mujeres, en un análisis publicado en junio último.
Según advirtió, el uso inadecuado de tales progresos tecnológicos podrían «profundizar las brechas que ya afectan a las mujeres al reproducir estereotipos, facilitar nuevas formas de violencia digital y exponerlas de manera desproporcionada a la automatización laboral».
Las infraestructuras instaladas tienen capacidad para replicar y amplificar, a gran velocidad y escala, las desigualdades presentes en los datos empleados para los entrenamientos de la IA, subrayó.
Por ejemplo, los grandes modelos de lenguaje –utilizados para crear textos, imágenes y campañas publicitarias–, tienden a relacionar a las mujeres con el hogar, la familia y los hijos, mientras vinculan a los hombres con los negocios, los cargos directivos, el salario y la carrera profesional.
Un ejercicio investigativo, que solicitó completar frases iniciadas por el género de una persona, reveló respuestas indicativas de actitudes sexistas o misóginas, incluidas representaciones de las mujeres como objetos sexuales o propiedad de sus esposos, agregó el reporte.
Cada vez más estas herramientas intervienen en decisiones sobre qué rostros aparecen en una campaña, qué historias se cuentan y cómo se representa a las personas, sopesó la agencia de la ONU.
Sin embargo, contrató, solo el 51 % de los profesionales del marketing utiliza supervisión humana para revisar los contenidos creativos generados por inteligencia artificial antes de su publicación.
Por su parte, el Departamento de Comunicación Global de la ONU y la Red de Publicidad Consciente señalaron que la adopción sin control de la IA en la publicidad está acelerando los riesgos en todo el ecosistema digital de información.
Diversas indagaciones corroboran también las disparidades entre hombres y mujeres en cuanto a ingresos y protección social dentro del universo de las ocupaciones digitales.
A juicio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la IA generativa tiene potencial para impulsar la productividad y la calidad del empleo; sin embargo, «sus efectos distan mucho de ser neutrales desde el punto de vista de género».
Una nota del organismo –titulada Gen AI, occupational segregation and gender equality in the world of work– expuso varias razones fundamentales, entre ellas, que las mujeres suelen desempeñar tareas susceptibles de automatización y siguen infrarrepresentadas en el terreno de la IA, así como en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
Además, los propios sistemas de IA a menudo reflejan y reproducen los sesgos arraigados en las sociedades, coincidió el diagnóstico al enumerar los factores más evidentes.
«Las normas sociales discriminatorias, la desigual distribución de las responsabilidades de cuidado y las políticas económicas y laborales que no abordan plenamente las necesidades de mujeres y hombres siguen determinando quién accede a qué ocupaciones y en qué condiciones», argumentó Anam Butt, coautora de la investigación.
De acuerdo con la OIT, se ha demostrado que los sistemas de IA entrenados con datos sesgados o incompletos pueden perjudicar a las mujeres en procesos de contratación, decisiones salariales, evaluación crediticia y acceso a servicios.
Incorporar la igualdad de género en el diseño, el despliegue y la gobernanza de la IA generativa resulta esencial. También es preciso abordar la segregación ocupacional y ampliar el acceso de las féminas a las competencias y los empleos en la rama, consideró la fuente.
El futuro laboral no estará determinado únicamente por la tecnología, sino por las políticas, las instituciones y el diálogo social que orienten su desarrollo, subrayó el director general de la OIT en la más reciente Conferencia Internacional del Trabajo.
Al igual que en otras esferas, la puja de fondo es clara: o aumentan las oportunidades y la prosperidad compartida o se profundizan las desigualdades y la inseguridad en el mundo.
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