Barca, reloj y sentimiento de Roberto Cantoral

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Hace poco más de un mes, en uno de mis intentos por unir letras e ideas, logré revelar quién compuso La barca de oro, una canción mexicana muy romántica.

Varios seguidores en las redes sociales que leyeron el trabajo hicieron referencia a otra barca mexicana – esta sin oro – aunque no por ello menos brillante y popular que la anteriormente mencionada.

Mediaba la década de los 50s cuando se puso de moda La barca, un bolero muchas veces cantado. La pieza se debió a Roberto Cantoral, un tampiqueño que pasó varias temporadas en Cuba en los albores de su carrera. Luis Miguel relanzó la pieza en 1991 en su álbum Romance en una versión excepcional.

Algunos afirman que, de visita en La Habana, Cantoral se prendó de una actriz muy hermosa que nunca llegó a aceptarlo. En los años 80 un hermano de la musa me confesó que aquello dio lugar a una discusión entre el compositor y el prometido de la joven, pero que todo quedó resuelto en buena lid, cifrándose entre todos una amistad que perduró toda la vida. ¿Acaso inspiraría ella el bolero Cubana, grabado por Los Tres Caballeros?

Farándula aparte, cuanta música compuso Cantoral desató las ataduras del tiempo; tanto, que en pleno siglo veintiuno es bienvenida en versiones de cantantes actuales.

Roberto Antonio Cantoral García (Ciudad Madero, 7 de junio de 1930 – Toluca de Lerdo, 7 de agosto de 2010) desarrolló una vasta historia musical. Hasta poco antes de morir se mantuvo activo. Sus creaciones musicales empezaron a multiplicarse después de los años 50 y 60scon un talento creador que heredaron sus hijos Ítati y José.

Muchos recuerdan el 15 de marzo de 1970 cuando el Príncipe de la canción, José José, estrenó la canción El triste en el Festival Mundial de la Canción Latina. Al año siguiente otra pieza suya, titulada Yo no voy a la guerra, ganó el Festival de la OTI defendida por el veracruzano Alberto Ángel El Cuervo. (*)

Roberto Cantoral fue un artista fecundo. Siendo muy joven aprendió a tocar el piano y la guitarra, y a los 17 años formó un grupo de música regional junto con su hermano Antonio. En 1950 ambos formaron el Dúo de los Hermanos Cantoral, y cantaron géneros campiranos como El crucifijo de piedra con la firma de ellos dos, una canción huapango que también popularizó Miguel Aceves Mejía.

De alma bohemia, era dado a los tríos. En Ciudad de México formó Los Tres Caballeros junto a Chamín Correa y Leonel Gálvez, mientras su hermano continúo por su cuenta con los géneros tradicionales.

Los Tres Caballeros hicieron una gira por Estados Unidos y al regresar a México en 1956 grabaron los boleros La barca y El reloj, dos exitazos del cancionero latinoamericano.

A sus creaciones siempre les abundan intérpretes. Desde tríos y orquestas, hasta solistas. La relación es extensa y su calidad innegable. Como bohemio cabal, muchas de sus creaciones se envuelven en el velo de la noche. De ahí títulos como Noche no te vayas y Regálame esta noche. Parece obvio que el genial tampiqueño compartiera aquel viejo dicho atribuido a Goethe de que “la noche es la mitad de la vida, y la mitad mejor”.

Hay una versión de que Cantoral escribió El Reloj en el hospital donde estaba internada su esposa, gravemente enferma. Es por eso que en una estrofa dice: detén el tiempo en tus manos, haz esta noche perpetua, para que nunca se vaya de mí, para que nunca amanezca.

Sus piezas exhiben amor, añoranza, pasión y tristeza; otras contienen una dosis de elegante erotismo, como es el caso de los boleros Alcoba prestada, Amaneció de amor, Un poquito de pecado, Soy lo prohibido y Yo lo comprendo, los dos últimos escritos en coautoría con Dino Ramos.

Su sobrado mérito musical lo llevó a presidir la Sociedad de Autores y Compositores de México desde 1982 hasta poco antes de su muerte.

Gracias a Roberto Cantoral y sus boleros las noches románticas no acabarán, los relojes seguirán cantando al amor con sus tic-tacs, y aunque la barca tenga que partir, la distancia jamás será razón para el olvido.

(*) “Jalisco, donde la tradición perdura”. Alfonso Cadalzo Ruiz. Dirección de Publicaciones de la Secretaría General de Gobierno del Estado de Jalisco, p. 58 Guadalajara, Jal., México 2009. ISBN 968-832-575-9

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Un Comentario en “Barca, reloj y sentimiento de Roberto Cantoral

  • el 12 julio, 2023 a las 1:24 pm
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    LA BARCA DE ROBERTO CANTORAL ESTÁ INSPIRADA EN LA ODISEA.
    “VOLVER DE CARLOS GARDEL, EL TANGO DE ULISES Y OTROS ECOS DE HOMERO EN LA CANCIÓN POPULAR HISPANOAMERICANA”
    Mi ensayo prueba que los hermosos versos del famosísimo tango Volver, eternizado por el inmortal Carlos Gardel, escritos por el compositor argentino Alfredo Le Pera y música de Carlos Gardel (el más grande cantante en la historia del tango, también músico y compositor autodidacta), tango que el inmortal cantante argentino de talla universal situó como éxito mundial desde 1934 hasta el presente, es un homenaje a Homero por ser El Tango de Ulises, como lo prueba mi Análisis Textual y de Literatura Comparada usando La Ilíada y La Odisea de Homero en traducciones al castellano, en verso y prosa.
    Alfredo Le Pera tituló así éste tango porque trata del regreso de Ulises a su hogar, a Ítaca, después de estar veinte años ausente, contados desde que partió a la Guerra de Troya. Le Pera explaya los pensamientos, sentimientos y temores que imagina vivió Ulises al ver ya a Ítaca, al volver a su patria y a su familia, a su padre Laertes, a su hijo Telémaco, y en especial, volver a su primer amor: Penélope, su esposa.
    Mi ensayo contiene además el análisis de otras ocho canciones populares hispanoamericanas de inspiración homérica de éxito internacional: La India María Laya, El Joropo de Penélope, del venezolano Mariano Hurtado Rondón; La Barca de Oro, La Ranchera de Ulises, del mexicano Abundio Martínez; Lejana Tierra Mía, El Tango de la Añoranza de Ulises, de Alfredo Le Pera (letra) y Carlos Gardel (música), argentinos; La Canción del Árbol del Olvido, La Milonga de los Comedores de Loto, de Fernán Silva Valdés (uruguayo, letra) y Alberto Ginastera (argentino, música); La Barca, El Bolero de Calipso, del mexicano Roberto Cantoral; Cárcel de Amor, El Bolero de Ulises, del peruano Félix Figueroa; La Balsa, El Rock de Ulises, canción fundadora del Rock Argentino y del Rock en Español, de José Alberto Iglesias (Tanguito) y Félix Francisco (Litto) Nebbia, argentinos; y Regreso, La Balada de Ulises ante Penélope, de los colombianos Carlos Fernando López, Jorge Reyes y Ricardo López Lalinde. Y además contiene Nueve Notas Sobre Homero.
    Muchas gracias por leer esta nota, y espero que también por leer mi ensayo, disponible en Amazon en versión impresa (28 dólares) y versión electrónica (9,90 dólares)
    Atentamente, y siempre a sus órdenes,

    Mario Raimundo Caimacán.

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