Un obelisco a la amistad
Con los ojos de bronce que le esculpió Victorio Macho en Madrid, Antonio Reguera mira a la eternidad desde su atalaya de tres metros de altura en la esquina nororiental del parque Martí.
Leer másCon los ojos de bronce que le esculpió Victorio Macho en Madrid, Antonio Reguera mira a la eternidad desde su atalaya de tres metros de altura en la esquina nororiental del parque Martí.
Leer másGeneración analógica (que de recuerdos teje una coraza, y respira-avanza-teme-ama-vive). Quizá sin percatarse de cada día, el tiempo coloca una nueva piedra en el monumento al mito que fue. Que es. Y será.
Leer másEn la marisma de Marsillán había otro árbol casi gemelo del que sirve ahora de patíbulo a Leopoldo Díaz de Villegas y Díaz de Villegas (…) La descarga cerrada de la fusilería española le arranca de cuajo la última sílaba del ¡hurra!
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