Contra el bloqueo, más transformación y más oportunidades

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En el ojo del huracán imperialista, cuando Estados Unidos recrudece su bloqueo para asfixiarnos, el pueblo cubano no se rinde. Las transformaciones económicas que impulsamos no son un capricho, sino una necesidad revolucionaria: defender la soberanía y la justicia social conquistadas.

Fidel nos enseñó que la Revolución es sentido del momento histórico. La coyuntura actual exige creatividad. El bloqueo, guerra económica de más de seis décadas, pretende generar descontento. Nuestra respuesta es la resistencia ingeniosa: nuevas oportunidades que oxigenen la economía sin perder los logros que nos costó sangre defender.

Una de las acciones más nobles del gobierno revolucionario ha sido abrir las puertas a la inversión de los cubanos residentes en el exterior. Durante años, la emigración fue vista con recelo por la propaganda enemiga. Pero la Patria de Martí siempre es inclusiva. Hoy reconocemos que esos compatriotas son parte activa de la nación.

No se trata de entregar la economía, sino de sumar fuerzas. Necesitamos la experiencia y el capital de quienes, aunque viven fuera, llevan a Cuba en el corazón. China y Vietnam demostraron que el socialismo puede nutrirse de sus comunidades en el exterior. En esa dirección trabajamos ya, asegurando que la inversión sirva al desarrollo nacional y al bienestar del pueblo.

Las mipymes, el trabajo por cuenta propia y la inversión extranjera en sectores estratégicos son herramientas, verdaderas trincheras económicas en esta contienda. El gobierno no descansa en buscar soluciones para aliviar las carencias. Sabemos que los apagones y la escasez duelen, pero el camino no es la claudicación, sino la eficiencia socialista.

El bloqueo es el obstáculo principal, pero no una excusa para la inacción. Estas transformaciones demuestran que la Revolución es un proyecto vivo. No se trata de abandonar el socialismo, sino de perfeccionarlo para hacerlo más fuerte, más productivo y más justo.

Como expresara el General de Ejército Raúl Castro Ruz en el discurso de clausura del IX Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional, el 14 de julio de 2017: “No vamos a retroceder ni a detenernos (…)”.

A los enemigos que apuestan por el colapso, les decimos: mientras haya un cubano con dignidad, la Revolución seguirá en pie. Seguiremos construyendo, produciendo y resistiendo.

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Barbara M. Cortellan Conesa

Ingeniera Química por la Universidad de Camagüey. Diplomada en Periodismo. Máster en Ciencias de la Comunicación. Periodista-Editora del diario 5 de Septiembre. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba.

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