Frente a la asfixia, la solidaridad global extiende la mano a la salud cubana
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 51 segundos
El Hospital Docente Ginecobstétrico “Ramón González Coro”, centro de referencia nacional para la atención a embarazadas de alto riesgo, recibió este miércoles a una representación de la sección europea del convoy Nuestra América, llegada en la noche de esta martes con unas cinco toneladas de insumos médicos y artículos de primera necesidad.
El director de la institución, Otto Rafael Recio Rodríguez, explicó a los visitantes que el centro es el encargado de la atención a niños con bajo peso al nacer y a embarazadas con diagnóstico de cáncer, cardiopatías, diabetes y otras patologías complejas, procedentes de la capital y del resto del país, acciones en las cuales la política de máxima presión económica aplicada por el Gobierno de Estados Unidos ha tenido un impacto sensible.

“Lo que sucede actualmente no es un bloqueo, es una asfixia”, sentenció el doctor en referencia al cerco sostenido por más de seis décadas y recrudecido por el gobierno de Donald Trump, a la vez que aseguró que las múltiples limitaciones ha empujado a la nación a priorizar sus funciones vitales, llegando a extremos como paralizar la generación eléctrica para salvar la vida de un niño.
Reveló que durante la desconexión general del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) que sufrió el país en fechas previas, el hospital trabajó más de 15 horas con su grupo electrógeno, el cual consume el mismo petróleo que, denuncia la máxima dirección del país, lleva más de tres meses sin arribar a la isla.
Comentó además que se han tenido que reorganizar cirugías y consultas obstétricas, y que hay compañeros que permanecen hasta dos días en la institución por la falta de combustible para garantizar el movimiento continuo del personal.
Actualmente el hospital acoge a más de 30 pacientes con diabetes que necesitan alimentarse con leche, un insumo cuya logística de distribución se ha convertido en un desafío por la propia escasez de combustible, y mantiene en funcionamiento una terapia intensiva neonatal gratuita, uno de los servicios más complejos de garantizar a nivel mundial.
Mi mayor temor como médico, ya no como director, es trabajar frente a un paciente y saber que puedo salvarlo y no poder hacerlo por la necesidad de algún insumo”, confesó Recio Rodríguez, quien admitió que esa situación ya ha ocurrido y que, aunque se aplican alternativas, no resuelven el problema de fondo.
Reconoció que los donativos del contingente contribuirán a paliar a corto plazo las carencias, pero insistió en que el centro enfrenta un desgaste sistemático provocado por una estrategia silenciosa que data de la Guerra Fría y que hoy se aplica con especial saña contra el pueblo cubano.
El director concluyó su intervención afirmando que confía en que este momento pasará y espera que no cobre más vidas, porque quieren contarlo entre todos, y recordó a los visitantes que el poco combustible que tiene la institución es porque el gobierno ha tenido que dejar de generar electricidad para que un niño se salve.
Momentos similares de entrega de estos donativos tuvieron lugar en simultáneo en cuatro centros de salud de la capital, incluidos los hospitales Hermanos Amejeiras y el Pediátrico Borrás Marfán; así como el Instituto Nacional de Oncología y Radiología.
(Tomado de ACN)
Visitas: 5

