Nuestros pioneros, líderes del futuro
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Por: Adriana López Samá* y Anisley Cordero González *
En el mundo actual, donde los desafíos nos interpelan como humanidad, existe un reto que debemos asumir en el municipio de Cienfuegos y es precisamente que el futuro no llega por casualidad, entre todos los construimos.
Desde la semilla que plantamos hoy en los niños y jóvenes. En esa tarea difícil y hermosa, la Organización de Pioneros “José Martí” (OPJM) es el patio, el campamento, el círculo de interés donde por primera vez palpita, en colectivo, el sentimiento de pertenecer a algo grande llamado Patria.
Sin embargo, ese sueño necesita de guías, de facilitadores y de adultos que formen líderes comprometidos. La estructura adulta de la OPJM en nuestro municipio –esos maestros, guías base, metodólogos que dedican horas extras de amor– sostiene en sus manos la delicada tarea de moldear el desarrollo de la infancia. ¿Cómo estamos preparándolos para esta misión de sembrar liderazgo?

Al caminar por algunos círculos de pioneros, al conversar en las escuelas, escuchamos los desafíos reales. Percibimos, a veces, una rutina que se impone a la creatividad, una planificación que nubla la espontaneidad alegre que debe caracterizar a la niñez. Observamos adultos dedicados, sí, pero a veces sobrecargados de protocolos, con escaso espacio para la innovación genuina. Surgen estilos de dirección que, sin quererlo, repiten esquemas verticales, donde la orden sustituye al diálogo, y donde el pionero puede sentirse más como un espectador que como el protagonista absoluto de su propio proceso formativo.
La preparación que reciben estos adultos suele ser sólida en lo instructivo, conocen los documentos, los lineamientos, la metodología. Pero ¿y la capacidad para motivar a un grupo de adolescentes dispersos? ¿Y la habilidad para transformar un conflicto trivial en una lección de vida sobre el respeto y la colectividad? ¿Y el talento para leer las inquietudes de una generación que navega entre la tradición familiar y el imparable torrente digital global? Estas competencias, que son el verdadero corazón del liderazgo educativo, a veces parecen quedar en un segundo plano.
Aquí yace una contradicción profunda que debemos atender con urgencia y con sabiduría. Por un lado, nuestra sociedad, nuestra Revolución, clama por una OPJM que sea un imán para la niñez, un espacio donde se aprenda, riendo y jugando, los valores más preciados de la solidaridad, la justicia y el internacionalismo. Soñamos con que la pañoleta y el distintivo continúe como un atributo de orgullo activo y de formación ciudadana. Por otro lado, enfrentamos la realidad de que quienes deben encarnar y transmitir ese sueño, nuestra estructura adulta, necesitan con apremio herramientas más holísticas, una formación que toque la mente, la fibra emocional y ética del líder.
Hablamos entonces de la “motivación de liderazgo”. Un concepto que va mucho más allá de saber dirigir. Tal término permite a un guía encender en los ojos de un pionero la curiosidad por el mundo, la confianza para asumir una tarea difícil, el valor para defender una idea ante sus compañeros. Es la capacidad de decir “confío en ti” de mil maneras distintas, y hacer que ese niño o niña se sienta capaz de mover montañas. Un adulto que posee esta competencia sin lugar a dudas siembra vocaciones. No impone disciplina; cultiva autodisciplina y compromiso. No transmite consignas; facilita que surjan, desde la reflexión colectiva, las convicciones.

En el contexto específico de Cuba y de Cienfuegos, este liderazgo tiene un sello indeleble. Está imbuido de la historia que respiramos en esta ciudad, de la herencia de sacrificio y dignidad que nos legaron nuestros mayores. Formar un líder pioneril aquí es, inseparablemente, formar un pequeño custodio de esa memoria y un continuador de ese proyecto socialista. Como bien apuntan pedagogos y pensadores revolucionarios, se trata de un liderazgo que integra el amor al terruño con la visión internacionalista, que comprende que la solidaridad también es la mano tendida al compañero de aula.
La estructura adulta de la OPJM es el puente práctico y afectivo entre las orientaciones de la Unión de Jóvenes Comunistas y los pioneros. Son ellos quienes traducen las ideas en juegos, los principios en proyectos de vida, la política en acción cotidiana. Fortalecerlos debe ser una inversión estratégica en la continuidad misma de nuestra nación.
¿Qué hacer entonces en Cienfuegos? El primer paso es reconocer las brechas que existen. Luego, actuar con creatividad y fidelidad a nuestros principios. Se requiere una estrategia de formación que nazca desde las bases, que escuche las necesidades reales de esos guías que están en la trinchera diaria. Una formación que equilibre el “qué hacer” con el “cómo ser”.
Imaginemos talleres donde no solo se hable de planificación, sino donde se ejercite la escucha activa, la inteligencia emocional, la facilitación de debates entre niños. Soñemos con espacios donde los propios guías compartan sus experiencias y donde se construya un equipo de práctica solidaria entre ellos. Pensemos en una preparación que los conecte con los desafíos actuales de la infancia: el uso de las tecnologías, el respeto a la diversidad, la promoción de la salud mental, siempre desde nuestro paradigma socialista.
Cienfuegos, con su tradición de vanguardia en la educación, tiene todas las condiciones para ser laboratorio en este empeño. Tenemos el capital humano, tenemos la voluntad política y, sobre todo, tenemos el amor por nuestros niños.
Al final, este esfuerzo es un asunto que nos concierne a toda la sociedad cienfueguera. A la familia, que debe acompañar; a las instituciones, que deben apoyar. Continuar preparando a quienes forman líderes es asegurar que la Revolución, esa obra inmensa que comenzó en 1959 con el corazón de otros jóvenes en otro tiempo, siga fuerte en el pecho de las generaciones que están aprendiendo, hoy en nuestras escuelas, a querer y a defender su tierra. El futuro lo hacemos nosotros. Pongámosle, entonces, todo el corazón.
*Maestrantes en Estudios Sociopolíticos: “Formación de la competencia motivación de liderazgo en la estructura adulta de la OPJM en el municipio de Cienfuegos”.
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