Aída Peñarroche: una vida entre letras
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Aída Eumelia Peñarroche Menéndez, escritora e investigadora quien será una de las homenajeadas de la próxima Feria del Libro, comparte con 5 de Septiembre su trayectoria literaria, sus influencias y su profundo vínculo con la ciudad que inspira su obra.
“Soy una cienfueguera de segunda generación”, aclara desde el principio. “Mis abuelos paternos eran de Cruces y los maternos de Matanzas y España. Yo vine de tierra adentro a esta ciudad maravillosa. Sin embargo, tras estudiar sobre Cienfuegos, empecé a mirarla con ojos distintos y a respetar la historia de este pueblo, su belleza y su gente”.
Así define su cienfuegueridad la escritora Aida Eumelia Peñarroche Menéndez, quien eligió a esta urbe centrosureña como la protagonista e inspiración de varios de sus textos y lauros.
“Más que celebrar sus construcciones, hay que honrar a aquellos que fueron capaces de preservar su valor patrimonial a lo largo del tiempo, como Pedro Modesto Hernández durante el centenario de la fundación o la villaclareña Anita Fernández, que tanto aportaron”, afirma.
La semilla literaria de Aida fue plantada muy temprano, en medio de un ambiente familiar germinado. “Yo no sé cuándo comencé a leer, pero cuando lo hice mi familia me llenó de libros. Era una niña malcriada y siempre andaban haciéndome regalos”, confiesa con una sonrisa.
El crédito de su primera composición se lo da a su maestra del tercer grado, Alicia Carrizo Méndez; gracias a ella escribió la primera composición, dedicada a la leyenda cienfueguera de la Marilope.
Luego vinieron los clásicos obligatorios que devoró con placer durante la adolescencia y juventud. “Disfrutaba leer a Miguel de Cervantes, a Emilio Salgari y otras novelas de aventuras que marcaron toda esta etapa”, agrega.

Aida ha transitado por varios trabajos, pero nunca ha olvidado su pasión por la investigación literaria. Su obra, gran parte publicada por Ediciones Mecenas, la revista Fides y Ariel, es un diálogo constante con la ciudad que un día descubrió y decidió honrar.
Tras hablar de sus referentes intelectuales dentro de la provincia, surge con profundo respeto la figura del historiador y poeta Florentino Morales. “Representa un pináculo, alguien que salió completamente de la generalidad. Un asombro y un milagro. Porque fue un provinciano capaz de escribir sus textos históricos simples, y su poesía con una fineza asombrosa. Tanto fue así que las primeras copias del diccionario de la literatura cubana que hablan de Cienfuegos fueron aportadas por Florentino a Cintio Vitier y Fina García Marruz. Como persona, le tuve siempre respeto a él”, confiesa.
Seguidora del grupo Orígenes, Peñarroche Menéndez ha permeado sus investigaciones, centradas en figuras como José Lezama Lima, Fina García Marruz, Angel Gaztelu, Virgilio Piñera, entre otros.
Un capítulo especial en su carrera es el compartido con su hija, Lina Rosa Ferradaz Peñarroche, “otra mujer que fue una apasionada por la lectura desde que era pequeña”. Juntas obtuvieron en 1998 el Premio de la Ciudad de Cienfuegos. “Mi hija y yo estuvimos muy unidas y fue ella la primera que le dio promoción a mis primeras poesías religiosas, que fueron publicadas en Fides”, recuerda con cariño.
Esta obra inicial abrió una senda de reconocimientos. En 2002 ganó el Premio Fundación de Fernandina de Jagua con “Llanto por Federico García Lorca”, galardón que repetiría en 2004, año en que también obtuvo el Premio de Investigación Florentino Morales, el cual volvería a recibir en 2006. A estos se suman el Premio Nacional de Talleres Literarios (2003) y la publicación de libros como “Con tu ímpetu de agua clara… El río en la poesía cienfueguera de los siglos XIX y XX” (2007).
Frente a la próxima llegada de sus siete décadas, su espíritu es de gratitud y trabajo incansable. “Estoy muy orgullosa de lo que he hecho. Celebro los 70 años y doy gracias siempre por un día más, porque la vida me ha llevado muy fuerte, con muchas pérdidas familiares y muy poco reconocimiento”, afirma con una mezcla de resiliencia y determinación.
Y la prueba de ese ánimo creativo está en sus proyectos actuales. “Ahora estoy inmersa en completar un suplemento sobre el catálogo de Mecenas y también estoy escribiendo un trabajo sobre Lezama Lima. Sueño publicar el segundo tomo de Los Hijos de la Paloma y redondear el tercero, apto para que salga a la luz”.
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