Rosas, más allá de su fragancia

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Las rosas se caracterizan por variar en tonalidades del color y la forma

Hace más de veintisiete siglos, la divina Safo coronó la rosa “la reina de las flores”. Según la propia mitología griega nació de una gota de la sangre de Adonis, pero los antiguos turcos creían, por su parte, que había surgido de la sangre de la diosa Venus.

Acerca del origen, otras culturas afirman que la primera brotó de una gota de sudor de la frente del profeta Mohammed. Asienta la mística historia que Baco se enamoró de una bella ninfa y entretanto en una fiesta la persiguió por todo el jardín para conquistarla, permaneciendo su túnica sujeta de un zarzal de rosas y al rasgarse, dejó ver su belleza, lo que hizo que Baco como reconocimiento, la cubriera de rojas flores perfumadas.

Si bien es incierto su ascendencia, algunas fuentes sostienen que viene del Cáucaso o de las costas del mar del Caspio, lugar en el cual crece de forma espontánea. Posteriormente lo que queda claro es que se propagó y se aclimató perfectamente en todas las zonas templadas del planeta.

Sin embargo, el interés por esta beldad de la naturaleza no sólo provoca la sensibilidad e inspiración de poetas y enamorados; lo es también para naturalistas, químicos, fitoterapeutas y todos los que pretenden servirse de sus asombrosas propiedades.

En el mundo existen setenta especies de rosales silvestres (gavanzos) de
las que unas cuarenta corresponden a Europa, de manera general se reconocen unas 250 especies diferentes. Pero, las variedades cultivadas sobrepasan el millar, con una verdadera sinfonía de formas y hermosos colores de púrpuras negros, rojos, amarillos y anaranjados radiantes, violetas, rubíes y zafiros como nunca se vieron en la corona de un emperador.

Reina de las reinas

Obviamente sería imposible abordar cada una de las especies. Eso sí, vamos a referirnos a las más conocidas en el universo, y ningún ejemplo mejor para comenzar que la rosa roja: la rosa de Francia, “rose de Provins” o rosal castellano.

Por así decirlo, resulta la más esbelta, o en otras palabras el merecido calificativo soberano de “la reina de las reinas. A ella le han cantado los bardos, ha sido ensalzada en libros sagrados. Incluso hay quienes afirman que su fragancia sólo estaba reservada exclusivamente a los reyes.

Rosas rojas

La leyenda da cuenta de que varios ramos de rosas intactos fueron hallados en el sarcófago del faraón Tutankamón, depositados por la esposa del joven, hace más de treinta siglos, en muestra del infinito amor que sentía por el monarca egipcio.

Narran que un rico industrial tenía el hábito de echar en el agua de su baño varios puñados de pétalos de rosa (como era costumbre antes depositarlo en la cama de las recién casadas). Observó que poco a poco iban desapareciendo sus dolores reumáticos.

Perfume que cura

La rosa tiene múltiples propiedades. La infusión de sus pétalos (con agua o con vino), el vinagre rosado y la decocción de sus flores, utilizados como loción, son sumamente beneficiosos para el hígado, los intestinos y los nervios.

Hay una cualidad eminentemente “femenina” en el perfume de ellas y, de hecho, algunas de sus principales aplicaciones se refieren a un buen número de dolencias y trastornos específicos de la mujer. En la esfera genital, por ejemplo, actúa regulando sus funciones, contra los flujos excesivos de sangre y como reputado afrodisíaco.

Entre los componentes se encuentra el tanino, de acción astringente, y la esencia, a los que debe sus virtudes. Se dice que fue descubierta por casualidad en Persia, en ocasión de la boda entre la princesa Nour-Djihan y el emperador Djihanguyr.

Ramo de rosas rosadas

Los jardines imperiales en esa nación del Oriente Medio se habían rodeado de un canal lleno de rosas, y el calor del sol hizo que el aceite se separara y saliera a flote, formando una especie de espuma. Al examinar algunos esta sustancia se dieron cuenta de su verdadera naturaleza y en dar el paso siguiente: obtener ellos mismos la esencia.

En ofrenda a Baco

Fui del criterio de que un ramo de rosas o una simple flor sólo eran el regalo perfecto para la mujer amada o una amistad. Eso fue hasta el día en que un amigo me invitó a catar un delicioso vino confeccionado a partir de esa maravilla de la naturaleza.

A partir de la experiencia indagué sobre los diversos fines en que pueden emplearse las rosas, entre ellas sus propiedades terapéuticas, según las variedades, para diferentes enfermedades o atenuar determinados dolores del organismo humano.

Así las cosas, sepa, por ejemplo, que los pétalos son un laxante muy suave. Por vía externa se utiliza para hacer gárgaras, cremas, pomadas, baños oculares, preparaciones de colirios etc. También puede emplearse como complementos de recetas ya que da un sabor agradable.

Para casos de conjuntivitis usarse junto a la flor de eufrasia y la de manzanilla aplicada en forma de compresas en los ojos. A continuación le proponemos algunos consejos para su preparación.

En infusión pondremos al fuego una taza de agua con una cucharadita de pétalos secos, la dejaremos hervir y seguidamente que repose. Esto nos servirá para enjuagues de garganta, enjuagues vaginales o como una infusión en caso de estreñimiento. Para confeccionar pomada o cremas, se maceran esas partes en agua fría durante 48 horas removiendo de vez en cuando.

En el caso de la Rosa de Té, su aceite esencial puro es muy valorado y utilizado en perfumería, productos de cosmética y aromaterapia. Ese producto se extrae de la destilación al vapor de los estambres y los pétalos. El resultante es de color amarillo verdoso, pálido y de un olor muy intenso y aromático. A temperaturas bajas, se forma en su superficie una delgada capa de largos y brillantes cristales de estearopteno.

Al hablar de la aromaterapia nos referimos, entre otras funciones, a su suave acción laxante y otros síntomas como la pérdida del apetito, tensiones premenstruales y menopausias. También es utilizado para combatir infecciones respiratorias, tos, fiebre del heno, congestión de los senos, llagas bucales, dolor de garganta, infecciones en los ojos y párpados.

Belleza para la belleza

Se dice que los orígenes de las rosas cultivadas se remontan a la jardinería en la antigua China Imperial. En la mitología hindú se la relacionaba con la diosa del amor y la belleza, así como en la Grecia clásica. También fue muy venerada en el Egipto faraónico Existe la creencia de que Cleopatra hacía rellenar sus almohadas con pétalos de esta flor.

En infinidad de ocasiones se han podido observar los efectos admirables de la reina de las flores. Y si su uso interno es importante, es todavía más admirable en aplicación externa. Los tratamientos por osmosis con rosa, son increíbles.

Para los cuidados cotidianos del cutis, la limpieza del rostro, la prevención y supresión de arrugas, nada más eficaz como el agua de rosas. Esa misma mezcla es muy activa contra la seborrea, el acné o los “puntos negros”. Pero no es eso todo: el agua de rosas es ideal contra heriditas, contusiones, esguinces y torceduras.

En esta oportunidad particularizaremos sobre la rosa canina, también conocida vulgarmente por escaramujo, rosal silvestre o agavanzo. Su nombre viene dado, según algunos, por la forma de los aguijones que recuerda a los caninos de los perros. Otros se lo atribuyen a que antiguamente creían que curaba la rabia.

Rosa matizada

Como digestivo puede ingerirse la pócima de pétalos secos remojados en agua caliente. En tanto, para su uso ocular-con fines antiinflamatorios- verter agua hirviente en 10 gramos de flores secas y luego aplicar en comprensa sobre el ojo afectado. En colirio, según los antiguos griegos, se dejaba macerar los pétalos al sol con aceite de olivo y vino.

Sus propiedades vitamínicas, sobre todo en la C, se logran quitando las semillas y luego machacar la pulpa de los frutos y mezclar con azúcar hasta conformar una mermelada. Mientras que para tranquilizar el sistema nervioso se ingiere la infusión de una cucharadita de flores secas por vaso de agua y beber esa cantidad dos veces al día.

Y sepa usted, se aconseja el uso de aceite esencial para dar masajes relajantes antes de efectuar el acto sexual. Esto tiene su basamento en que ayuda a eliminar las tensiones, contrarrestar el estrés y lograr una mejor comunicación entre la pareja. Y está el criterio de que aumenta el deseo carnal, por lo que es considerado un excelente afrodisíaco.

En la cocina, por su lado, además de la mermelada ya mencionada, sirve para decorar tartas después de confitadas. Mezclada con miel o azúcar deviene exquisita gelatina.

Curiosidades

A continuación exponemos fragmentos de un interesante artículo publicado en el sitio WebIslam:

“En la época del imperio persa, los guerreros adornaban con rosas sus escudos, e Ibn Khaldun cuenta que la provincia de Farnistán enviaba anualmente al tesoro de Bagdad un tributo de 30.000 botellas de agua de rosas. Existe un documento (Biblioteca Nacional de París) que acredita este hecho.

“El arte de destilar los pétalos de rosa fue introducido en Occidente por los musulmanes en el siglo X; poco tiempo después fueron los franceses los que comenzaron a elaborarla. En la actualidad podemos encontrarla en farmacias, perfumerías, etc., elaborada por métodos industriales.

“Desde tiempo inmemorial se emplea en algunos países, como en la India, para determinadas ceremonias religiosas. De todas formas, la producción de esencia de rosas, tanto en Irán como en la India ó Turquía, ya no es suficiente para que tenga importancia comercial. En la actualidad, la esencia de mejor calidad y más cara procede de Bulgaria, extraída de la Rosa de Alejandría (o de Damasco).

“Los pétalos de las rosas rojas son más apreciados en farmacia que los de las rosas blancas, por tener mayor cantidad de tanino, a cuya presencia se deben atribuir sus propiedades ligeramente astringentes; por este motivo son las rojas las preferidas para obtener colirios y en las enfermedades crónicas de los ojos.

“A nivel cardio-circulatorio la rosa y su esencia tienen numerosas acciones. Es beneficiosa para el corazón, lo estimula y promueve la circulación, es sumamente eficaz contra las impurezas de la sangre, y un buen astringente contra el exceso de flujo menstrual, la expectoración de sangre y otras hemorragias. Por otro lado, su efecto sobre los capilares sanguíneos es muy notable, tonificándolos y reactivándolos, considerado muy útil en el tratamiento de las `capilaropatías`.

“Sobre el aparato digestivo, en el año 1972 se publicó en la URSS un estudio referido a la acción colerética (secreción y excreción de bilis por el hígado) de la esencia de rosas. Se observó que incrementaba las secreciones biliares y especialmente la síntesis de ácidos y fosfolípidos biliares en los seres humanos.

“Por su lado, fortalece el estómago y previene las nauseas y los vómitos. Los extractos de rosa intervienen en un preparado estomacal, el suphari, una mezcla hindú de semillas que se chupa ligeramente después de las comidas copiosas.

“Por vía externa ó por inhalación, favorece el sueño. Tiene también una notable acción “cordial”, anti-depresiva. En la medicina Hakim –medicina tradicional de Pakistán– existe un método especial de aplicación de las esencias, particularmente para tratar dolencias mentales o emocionales.

“Tal práctica consiste en empapar con algunas gotas de esencia un pedacito de algodón y colocarlo en un punto de la oreja derecha. Este punto es conocido como Shen Wen ó Shen Men en la acupuntura china y está situado en el antehélix. Se deja actuar durante aproximadamente 3 horas y se repite la operación varios días.

“Este punto, considerado como un receptor de vibraciones sutiles, permite una mejor absorción de la esencia de los perfumes en relación a un masaje del cuerpo entero.

“También unas gotas de esencia, diluida en agua y usada como ambientador, limpia las vibraciones negativas de las personas, dejando el ambiente espiritualmente tranquilo.

“En cuanto a su modo de aplicación al interior, la esencia de rosas se puede utilizar a razón de 2 ó 3 gotas, 3 veces al día, diluidas en un poco de agua ó en una infusión –idealmente de pétalos de rosa– ó bien, echadas sobre una cucharadita con aceite, azúcar ó miel. Procurar tomarla con el estómago vacío. El tratamiento no se debe prolongar más de 4 semanas.

“Hay que ser cuidadoso en cuanto a su calidad, a ser posible debe adquirirse en farmacias; tiene que ser “de uso alimenticio” y en ningún caso para perfumería ó mezclada con alcohol.

“Para el tratamiento externo se puede usar la esencia pura ó diluida en aceite. Se suele frotar en los lóbulos de las orejas, las sienes, las palmas de las manos y sobre la zona del corazón. Gracias a esto último se activa la glándula timo, influyendo favorablemente sobre el estado de ánimo y la inmunidad. También en uso externo se usa la llamada Agua de rosas, sobre todo como oftálmico y en cosmética.

“En la cocina la rosa tiene también un importante papel. En regiones de Oriente próximo, por ejemplo en Turquía, se preparan confituras y mermeladas de rosas, si bien suelen estar muy sobrecargadas de azúcar. La receta clásica se confeccionaba con 100 gr. de pétalos de rosa desecados y reducidos a polvo y 200 gr. de agua.

“Se dejan en maceración durante unas 28 horas y se les añaden 700 gr. de azúcar. Puede ensayarse con miel, fructosa e incluso azúcar integral, aunque los resultados son variables. Se concentra al baño María hasta que tome la forma de un extracto consistente. La consistencia final suele oscilar entre el sirope y la homogeneidad del membrillo.

“En Inglaterra, y seguramente como recuerdo de su pasado colonial, es sencillo encontrar Agua de rosas en bastantes tiendas de alimentación, como si se tratase de un comestible. Con ella se puede elaborar una excelente bebida india, el Nimbu pani. Se prepara con el zumo de 4 limones, 1 litro de agua, 3 cucharadas de azúcar integral ó de miel, 3 cucharaditas de agua de rosas y opcionalmente una pizca de sal. Se mezclan todos los ingredientes hasta que se disuelvan del todo. Se sirve bien frío con una rodaja de limón”

Luego, no hay dudas, estamos en presencia de la reina de las flores.

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