Marpacífico, ¿tan milagroso como lo pintan?

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Muy común como ornamento en jardines y paseos

En los últimos tiempos he oído hablar bastante sobre el Marpacífico (Hibiscus). Hasta ha circulado un correo electrónico que da cuenta de que científicos de la Universidad de Salamanca, en España, “analizaron el gran poder alimenticio de sus flores. Según el estudio, contiene una proteína increíblemente poderosa de aminoácido estable, lo cual induce a una mayor eficiencia alimentaria en el organismo.

Sin embargo, sobre el particular no hay nada definitivo. Lo que sí está probado es que el Hibiscus, comúnmente hibiscos, llamados cayena en Latinoamérica, forman un amplio género de alrededor de 220 especies de la familia Malvaceae, típicas de ambientes cálidos, en regiones tropicales y subtropicales.

Muchas son cultivadas por sus llamativas flores o se utilizan como arbustos en paisajismo. También resulta un ingrediente principal en té de hierbas. Una de ellas, conocida como kenaf (Hibiscus cannabinus), se usa ampliamente en la elaboración de papel.

Por su lado, la rosa de Jamaica (Hibiscus sabdariffa), es empleada como verdura y para elaborar infusiones de hierbas y mermeladas (en especial en el Caribe). En Latinoamérica es bastante popular la bebida conocida como agua de Jamaica, elaborada a partir de los cálices de esta especie, mientas en Egipto y Sudán utilizan los pétalos para hacer un té.

Desde el punto de vista médico se le reconocen propiedades en la fitoterapia china, y en este propio país asiático la corteza la aconsejan con función emenagoga (estimulante de la menstruación). También con fines curativos, en República Dominicana se hace un jarabe contra la gripe. En esa propia nación caribeña se les llama Sangre de Cristo o Cayena a las de color rojo, y es distinguida como símbolo nacional. Igualmente tiene gran demanda en la decoración del pelo cuando se usa el traje típico de ese país.

En tanto, en Venezuela la flor de Cayena, como se le conoce también, es la flor típica de la ciudad de Maracaibo. Según la tradición, en estos parajes el preparado de los pétalos al ser colados en agua le proporciona brillo y vitalidad a los cabellos oscuros, sobre todo los negros.

Como se ha visto, pueden utilizarse varias partes de la planta (flores, hojas y corteza) con usos medicinales. Fuentes de crédito afirman que las flores en cocimiento son muy buenas para la tos y la ronquera. En Santiago de Cuba, por ejemplo, aconsejan las hojas, en cocimiento, para las enfermedades del pecho y estas mismas son consideradas en Vietnam como emolientes y ligeramente aperitivas.

El Marpacífico puede tener distintas denominaciones por regiones geográficas. Así en Panamá es “Papo”, mientras, peruanos y chilenos le llaman “Cucarda” en algunos territorios. “Pabona” o “Amapola es el nombre en Puerto Rico.”Obelisco” es para los mexicanos y para los argentinos es “Rosa china”.

Y si quiere encontrarla en Paraguay indague entonces por la “Rosella”; si es en Nicaragua pregunte por la “Flor de avispa”. Ah, en Colombia su pesquisa debe dirigirla al “Resucitado”, “Fonche” o “San Joaquín”.

En Cuba, no pasará ningún trabajo en identificarla: todos los cubanos conocen muy bien el Marpacífico o Mar pacífico, en cualquiera de las dos variantes.

Y de vuelta al principio de este trabajo, pongo a consideración fragmentos del texto llegado a mí por vía de correo electrónico:

Rareza de Marpacífico

“La flor del Marpacífico es una de las más poderosas en la tierra. Su capacidad de recarga enzimática es inmensa y su contenido proteínico es aún mayor. Un vaso de batido de la flor contiene más proteínas que 2 kilogramos de carne, pero con aminoácidos estables que viajan de modo seguro y saludable por nuestro organismo.

“Las enzimas que proporciona el pimpollo tienen un gran poder para desinflamar nuestros órganos, particularmente hígado, riñones y páncreas, lo que convierte al Marpacífico en un regenerador pancreático sin igual. Es decir, que acaba con la diabetes en pocas semanas.

“Elimina también la cirrosis al aumentar el conteo de hepatocitos del hígado y de paso, lo desinflama. Recarga los riñones de enzimas favoreciendo una saludable diuresis que elimina el exceso de líquidos en el cuerpo.

“Elimina también la hipertensión y además contiene la enzima lipasa, que suprime rápidamente las grasas del organismo, ya sea en las venas, arterias, o directamente en los depósitos de grasa. Por esto se le considera un gran remedio para la obesidad. Además, un batido de Marpacífico evita la hipercolesterolemia, la arteriosclerosis, la cistitis, gota, hiperazotemia, edemas, gastritis, úlceras y piedras en el riñón.

“La doctora Anita Flores, de la Universidad de Salamanca nos explica que simplemente se deben de tomar seis flores completas de Marpacífico, pero deben de ser rojas. Las variedades multicolores, sobre todo las logradas genéticamente en invernaderos, no contienen la calidad enzimática de la flor roja original.

“En la batidora o licuadora se echan las flores con ocho onzas de agua pura y tres cucharadas de miel. La doctora Flores indica que jamás se debe de utilizar azúcar, ya que el azúcar refinado actúa como un veneno que mata las enzimas curativas del Marpacífico. Se licua todo y a disfrutarlo. Indica la doctora Flores que debe de tomarse un mínimo de tres vasos diarios de este delicioso batido para mantener una salud envidiable y un organismo libre de toxinas”.

Como repite en su eslogan Reynaldo Taladrid, conductor del popular programa de la Televisión Cubana Pasaje a los desconocido, saque usted sus propias conclusiones.

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