Malambo, término medio entre la hechicería y la farmacopea popular

Dentro de la santería, religión Yoruba o Regla de Osha-Ifá, como deseemos llamarle, el Malambo es uno de los palos brujos y fuertes que manipula el hechicero y el cual indistintamente surte un efecto benéfico o maléfico. En el aspecto del bien, cura el tétano y calma los espasmos. La infusión de la raíz y la corteza es muy buena para las recién paridas y para evitar complicaciones del parto, según la creencia de los paleros.

MÁS ALLÁ DE LA SUPERCHERÍA

El palo Malambo, como se le llama en Las Antillas de donde resulta originario, es un árbol que puede alcanzar hasta 15 metros de altura o menos, y un tronco de aproximadamente 25 centímetros de diámetro. Su corteza es gris, aromática y de sabor picante. El olor de toda la planta evoca el de la grosella negra, pero no debe confundirse con la canela verdadera (Cinnamomum).

Las hojas son alternas, obovadas o oblanceoladas, coriáceas, de color verde oscuro salpicado de glándulas translúcidas. La superficie superior es oscura, en tanto la inferior es de color verde brillante, más ligero y mate. Las inflorescencias son generalmente terminales, a veces axilares, mientras el fruto se presenta en bayas de color carmesí o casi negra. Este contiene hasta cinco semillas de color negro, brillante, oblongas, de 5-6 milímetros. Y como dato curioso desde el punto de vista botánico agregar que, aunque las flores son hermafroditas, se comportan como unisexuales.

La Canella winterana, por su nombre científico, también es conocida por Barbasco, canela blanca (Puerto Rico), Papper cinnamon, winter, bark (Antillas Inglesas, Bahamas y Florida) y Curbana (Cuba). Pertenece a la familia de las Caneláceas, y si bien existe alrededor de la planta un aura de esoterismo y superchería, la farmacopea popular la tiene entre su inventario, dadas las propiedades medicinales que se le reconocen.

Si bien existe alrededor del Malambo existe un aura de esoterismo y superchería, la farmacopea popular la tiene entre su inventario, dada las propiedades medicinales que se le reconocen/ Foto: Tomada de Internet

Consejos de abuelos dan cuenta de que la corteza macerada en alcohol se usa en fricciones contra el reumatismo; en tanto, el cocimiento es recomendable para el tratamiento de problemas estomacales, y está incluida entre los estimulantes generales y los afrodisiacos. En caso de diabetes pueden utilizarse los tallos y las hojas en decocción o cocimiento.

Según los principios activos, la planta contiene pentosana (16,7 por ciento), manitol (8,71 por ciento), sustancia nitrogenada (8,5 por ciento), sustancia reductora (16 por ciento), cenizas (7,4 por ciento), además de pequeñas cantidades de araban, galaktan y xylan.

El Malambo florece al empezar la primavera y los frutos maduran entre los meses de abril y mayo. En Cuba es común encontrar este árbol en las costas altas de toda la Isla, principalmente en el litoral norte costero. También la especie abunda en La Florida, Bahamas y Antillas.

Aunque su uso más frecuente está dentro de la medicina natural y tradicional, sobre todo entre la población rural del área del Caribe, hay determinados lugares donde su empleo se extiende como condimento para aderezar determinados platos, y otros lo recomiendan como tónico. Y como dato curioso, agregar que el Malambo forma parte del vino de ruibarbo de la farmacopea británica.

Volviendo a la mística, debemos señalar que la Canella winterana, como otros palos, forma parte de los componentes más usados en la hechicería practicada en la santería, y son los principales en la Regla de Palo Monte, Mayombe y Kimbisa. Ah, y sepa que le pertence a todos los orishas.

Armando Sáez Chávez

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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