Lo que cuenta la abuela de la sábila

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La gelatina es la parte utilizada de la planta

Según la historia, de las siete reinas del antiguo Egipto la más famosa fue Cleopatra, célebre por su belleza, don con el que cautivó sucesivamente a los emperadores romanos César y Marco Antonio. Pues bien, algunos afirman que la delicada piel de la soberana mucho tuvo que agradecerle al tratamiento diario a que sometía su epidermis con preparados a base de sábila.

Cuentan, además, que esta planta, cuyo nombre científico es Aloe vera, fue un efectivo ungüento para las quemaduras de las víctimas sobrevivientes de los ataques atómicos de Estados Unidos contra las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, que no sólo aliviaron la lesión si no que apenas dejaron cicatrices.

Este regalo de la naturaleza tiene un efecto agradable y refrescante en la piel, pero sirve también para resolver algunos problemas digestivos y urinarios, y según los consejos de la abuela la acompañan propiedades medicinales para cicatrizar úlceras del estómago.

La sábila es originaria de África y el Sur de Arabia. Fue usada ampliamente por todas las civilizaciones antiguas gracias a sus valores curativos y cosméticos. Al continente americano se cree que llegó a través de los españoles tras la colonización.

El gel contenido en las hojas en forma de pencas combadas provistas de espinas, se utiliza para aliviar ronchas y picazón; contra las manchas en la cara, estrías en la piel, y otras afecciones gracias a su poder humectante. Dice la abuela que el tratamiento casero más común es embadurnarse de la gelatina en la parte que se desea beneficiar de la dermis, especialmente antes de acostarse.

Entre las cualidades medicinales está la de ser un antitóxico y antimicrobiano de probado efecto. Es astringente, analgésico y anticoagulante. Constituye un vigoroso estimulante del crecimiento celular. La tintura o el zumo diluidos en agua a partes iguales, usadas varias veces en forma de gárgaras de 3 a 4 minutos, actúan eficazmente contra los dolores dentales y de las encías, neuralgias, aftas, laringitis, disfonía amigdalitis, anginas, placas y cualquier afección bucal o faríngea.

Planta del Aloe vera

Todos estos beneficios a la salud humana, y otros, responden a que entre los elementos minerales constitutivos de la planta figuran el yodo, cobre, hierro, zinc, fósforo, sodio, potasio, manganeso, azufre magnesio y gran cantidad de calcio. Es una de las pocas especies que contienen vitamina B12, además de vitaminas A, B1, B2, B6 y C.

También están presentes fuertes proporciones de germanio, un elemento químico que actúa como filtro depurador del organismo, elimina los venenos y desechos de las células, reestructura y revitaliza la médula ósea, reactiva el sistema inmunológico y estimula la producción de endorfinas que calman el dolor.

Experiencia cubana

Se realizó un estudio prospectivo descriptivo en una muestra de 90 pacientes atendidos en el Departamento de Medicina Natural y Tradicional del Hospital Clínico Quirúrgico Amalia Simoni Argilagos, en el período comprendido de enero a abril de 2005, con el objetivo de demostrar los beneficios del Aloe vera en las afecciones de la piel.

La acción herbolaria describe la manera en que el remedio de las plantas interactúa con la fisiología humana, en algunos casos se debe a la presencia de una determinada sustancia química que se encuentra en sus estructuras. Por lo que tiene un impacto directo sobre la actividad fisiológica, si sabe cual es el proceso orgánico que se desea curar, se puede seleccionar la acción adecuada conociendo sus propiedades.

La Aloe vera se caracteriza por ser una de las mayores regeneradoras de células que ha dado la naturaleza. Lo más utilizado de esta planta son las hojas, de donde se extrae la parte carnosa, mucílagos incoloros e inodoros, conocidos vulgarmente por el nombre de cristal. Esta estructura presenta acción cicatrizante, antiinflamatoria, protectora de la piel, además de propiedades bactericidas, laxantes y agentes desintoxicantes.

Para el experimento, la sábila se empleó en los enfermos en forma de crema, en preparados con un proporción al 50 por ciento, la cual se aplicó en las lesiones tres veces al día por un tiempo que podía oscilar entre 15 y 60 días, de acuerdo con la evolución particular del paciente. Cada quince días se hacía una evaluación de las características de las lesiones y no se utilizó otro medicamento simultáneamente.

Champú medicinal a base de sábila

Los resultados fueron asombrosos en el tratamiento de enfermedades de la piel como la psoriasis, acné y dermatitis, con una mejora sustancial de esos padecimientos.

La actividad biológica de este material se ha complementado a los carbohidratos (polisacáridos), que está compuesta aproximadamente por el 20 por ciento de los sólidos totales de las hojas del Aloe. Además se ha demostrado que unas 20 proteínas de distintas clases, asociadas con el polisacárido, contribuyen a la actividad farmacológica en la estimulación de la proliferación celular y otras posibles actividades tales como la antinflamatoria y la antiulcerativa.

Su uso externo sirve para cicatrizar heridas, como desinfectante y astringente, del cual se ha demostrado su actividad en la estimulación de la reproducción y fibroblastos en los cultivos de tejidos. Estos fibroblastos juegan un papel fundamental en la cicatrización de quemaduras, heridas y úlceras.

El personal de enfermería que se dedica a esta actividad debe tener como precaución las diferentes contraindicaciones descritas sobre el Aloe vera; se ha estudiado que en los casos que presentan heridas profundas o quemaduras graves puede causar retardo del proceso de cicatrización, si es aplicada durante la primeras etapas. En estos casos es preferible esperar varios días antes de aplicarla.

Se pudo apreciar que el tiempo de duración del tratamiento fue generalmente prolongado, fundamentalmente en los pacientes que presentaron psoriasis; pero con buenos resultados al igual que el acné y la dermatitis, lo que estas dos ultimas con un menor tiempo de duración en la aplicación del tratamiento.

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