Aguada la tarde de martes para los Piratas

Béisbol Cienfuegos: Aguada la tarde de martes para los Piratas

Yasmani Ínsua en la lomita por los verdinegros, llega a su tercera victoria en la 59 Serie Nacional./Foto: Aslam Castellón Maure

Yasmani Ínsua en la lomita por los verdinegros, llega a su tercera victoria en la 59 Serie Nacional./ Foto: Aslam Castellón Maure

No importa mucho el argumento cuando la historia alcanza el final feliz; pero he aquí los detalles de más relevancia: fue el diestro Yasmani Ínsua quien subió a la lomita por los verdinegros este martes en el “Ñico Egozcué” de Aguada de Pasajeros. Iba por su tercera victoria en la temporada, y la consiguió, aunque no fue la más efectiva de sus presentaciones. Un día menos bueno lo tiene cualquiera, aunque no cualquiera consigue el éxito, como él lo hizo.

Gálvez le despachó un jonrón en la misma primera entrada (después de dos outs) y empezaron en desventaja. Ibáñez se encargó de asegurarle un segundo comienzo cuando, con doblete, envió al plato a Luis Vicente Mateo con la igualada en la misma parte baja. Y otra vez dos outs en la alta del tercero y otra vez la raya en contra para el diestro rodense. Volvíamos al principio.

Entonces Juan Miguel Soriano decidió tomarse el partido por su cuenta: con un cuadrangular en solitario puso el empate a dos en el cuarto capítulo y volvió en turno en el quinto, ahí con las bases llenas, y de nuevo despidió la esférica de los límites establecidos: 2×6 el marcador, y así dijo adiós Jhonatan Carbó, abridor de los pineros y una de sus cartas del triunfo para el duelo. Despertó el Friki esta tarde, estaba en su salsa (lo ideal sería en su “rock and roll” para estar más a tono con el mote, aunque ni rima), y cuando uno de los establecidos reacciona así, el resto está escrito… al menos en su mayor medida.

Hasta el séptimo trabajó Ínsua, sin desprenderse del lazarillo del par de outs y las complicaciones siguientes; pero sin novedad. Sus compañeros le dieron otra más de ventaja en dicha entrada, a los pies de Richel López y sacrificio de Félix Rodríguez. Turno de los relevos, momento donde siempre cruzamos los dedos.

Tomás La Rosa fue el enviado a la lomita en el octavo; mas tampoco estaba en su día el muchacho quien, boleto y par de hits mediantes, permitió la tercera anotación de los visitadores y dejó dos hombres en circulación de su responsabilidad. En semejante enredo llegó Leorisbel Sánchez. Respiro profundo. Silencio en la hasta entonces escandalosa grada del “Ñico Egozcué”.

Un indiscutible y la casa llena fue la bienvenida, con el único out que dejó La Rosa a su salida. Pero cuando las cosas parecían ponerse peor, consiguió Paporo las dos sentencias para concluir el capítulo y a ritmo de conga cerró el noveno. Así terminó el choque: Cienfuegos 7- 3 Isla de la Juventud.

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