Nuez pecana: estuche de beneficios a la salud
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Los frutos secos en general son perfectos para incorporar a la alimentación. Ello responde a las propiedades de este tipo de productos agrícolas para ayudar a la digestión. Al tiempo de controlar el peso y aportar innumerables nutrientes al organismo humano.
En la numerosa lista de ese regalo de naturaleza la nuez pecana ocupa uno de los lugares a considerar en la dieta, como quiera que el consumo moderado diario de estas semillas mejoran notablemente el colesterol y la calidad global en adultos con riesgo de enfermedades cardiometabólicas, según un estudio reciente publicado en The American Journal of Clinical Nutrition (AJCN).
Datos que hablan

Un ensayo clínico realizado evaluó a 138 personas entre 25 y 70 años con sobrepeso u obesidad que ya presentaban al menos un factor de riesgo, como colesterol elevado o hipertensión arterial. Durante 12 semanas, quienes reemplazaron sus snacks habituales (papas fritas o galletas) por 57 g diarios de nueces pecanas crudas y sin sal registraron una caída promedio de 7 mg/dL en colesterol LDL, mientras que los triglicéridos bajaron 16 mg/dL. En tanto, el grupo control, en contraste, presentó apenas variaciones menores.
Además, quienes consumieron este tipo de fruto seco mejoraron en un 17 % la calidad nutricional de sus menús comparado con los que mantuvieron sus hábitos, lo que demuestra que este alimento no solo favorece lípidos, sino que elevan el perfil general de la alimentación.
“Estos resultados, sustentan los investigadores, refuerzan la evidencia de que la ingestión de esas nueces respaldan los beneficios cardiovasculares y ofrecen nuevas perspectivas sobre cómo los adultos pueden incorporarlos a su dieta habitual”, destacó Kristina Petersen, autora principal del estudio.
Uno de los elementos que hace únicas a las nueces pecanas es su contenido de antioxidantes que superan al de otros frutos secos. A esto se suma una buena dosis de fibra dietética y magnesio -unos 34 gramos por puñado-, lo que colabora con la mitigación de los efectos negativos del colesterol “malo”.
Por otro lado, estas semillas, en buena medida, contribuyen a evitar trastornos de carácter cardiovascular, cerebrales y metabólicos, gracias a la presencia en ellos de polifenoles, vitamina E y ello influye en evitar el deterioro cognitivo y enfermedades como el Alzheimer. También destaca el aporte en grasas saludables (monoinsaturadas y ácido oleico).
Además, son importante fuente de minerales esenciales (cobre, zinc, magnesio) y fibra, componentes de la dieta que fortalecen el sistema inmune, al tiempo de favorecer la saciedad y el mejoramiento de la piel, con bajos niveles de carbohidratos.

La nuez pecana o pescan es un tipo de fruto seco que se obtiene del árbol Carya Illinoinensis, de hoja caducifolia conocido como pacano o pecanero. A diferencia de la nuez común, su cáscara es lisa y ovoide, al igual que su fruto.
Esta planta es originaria de la América del Norte, específicamente de la parte sur de los Estados Unidos y México, regiones en las que era un alimento fundamental para las tribus nativas. A propósito, el nombre pecán deriva de una palabra algonquina (pakan) que significa “nuez que requiere una piedra para romperse”.
Esta especie se cultiva fundamentalmente para comercializarse en el sureste de EEUU (Texas y Georgia) y en territorio azteca. Por su lado constituye el único nogal de origen americano, valorado por su sabor dulce, mantecoso y cremoso, y sus diversos usos culinarios.
Actualmente se encuentran sembradíos y ejemplares aislados en algunas regiones de Sudamérica, como Argentina y Uruguay, en China y Australia, gracias a la propagación comercial de las mejores variedades con el empleo de diferentes técnicas agrícolas, especialmente el injerto a partir del siglo XIX.
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