Lázaro Acea: la satisfacción de un deber cumplido
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 51 segundos
Lázaro Acea es hoy director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Centro de Operaciones perteneciente a la Empresa Eléctrica de Cienfuegos, pero su historia dentro del sector comenzó muchos años atrás. Dedicó más de tres décadas de su vida a esta labor a la que llegó tras terminar sus estudios y cumplir con el servicio social.
Su recorrido profesional inicia en 1994, en la misma unidad que hoy dirige. Entonces formaba parte de una brigada de electricistas dedicada al mantenimiento de estaciones. Permaneció en esa tarea hasta 1997, año en que tuvo la oportunidad de realizar un curso de despachador del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Apenas dos meses después se abrió una plaza en el despacho, la solicitó y, gracias a sus resultados, fue seleccionado. Así comenzó una nueva etapa en su vida laboral.
Con el paso del tiempo asumió responsabilidades mayores hasta llegar a Jefe del Área Operativa, la cual es la encargada de planificar los trabajos del sistema eléctrico a nivel provincial y coordinar acciones con el despacho nacional cuando era necesario.
En 2010 integró el primer grupo de trabajadores del sector eléctrico cubano que viajó a cumplir misión en Venezuela. Permaneció allí tres años, compartiendo experiencias, enseñando y aprendiendo. A su regreso, continuó en el despacho, ahora también como capacitador de nuevas generaciones de despachadores.
Al regresar de la misión retomó la función que tenía antes de su trabajo internacionalista hasta que en agosto de 2018 fue promovido a Director del Despacho. Al paso de pocos meses, en febrero de 2019, asumió la dirección de la UEB Centro de Operaciones.

Lázaro conoce muy bien la complejidad del trabajo en el despacho eléctrico. Sabe que un error puede significar pérdidas económicas o incluso la vida de una persona.
En medio del déficit energético que enfrenta el país por diferentes causas como falta de combustible, roturas o mantenimientos, reconoce el esfuerzo silencioso de los despachadores. Para él son héroes anónimos, pues realizan su labor a pesar de la incomprensión y el malestar que generan los apagones.
Su compromiso con el país también lo llevo a participar en la recuperación tras el paso de varios ciclones en diferentes provincias, desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta Maisí. Una de las experiencias más impactantes para él fue la recuperación después del ciclón Melissa, especialmente en Santiago de Cuba.
Allí vio a sus compañeros crecerse ante la adversidad y trabajar sin descanso por el pueblo. En la zona de Guamá vivieron momentos muy duros, difíciles de describir, pero lograron la misión y regresaron con la satisfacción del deber cumplido.
Hoy, al frente del Centro de Operaciones, Lázaro y su equipo trabajan en medio de limitaciones materiales. Aun así, gracias a la experiencia acumulada y al ingenio de los trabajadores, continúan resolviendo problemas y avanzando. Sabe que el reto es grande: ofrecer un servicio de calidad al pueblo de Cienfuegos y de toda Cuba, incluso en medio de las dificultades.
La vida de Lázaro Acea es la historia de un hombre sencillo y profesional, que entrega su esfuerzo diario al trabajo que lo enamoro desde sus inicios en el mundo laboral. Es alguien que ha sabido crecer con responsabilidad y compromiso, guiado siempre por la convicción del deber cumplido.
Visitas: 0

