El adiós simbólico a Hugo
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 28 segundos
Antes de 1994 nadie hubiese sospechado que Hugo reservaba sus potenciales para la creación artística. Luego de bregar como miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, comienza a mostrar interés por la talla en madera y se relaciona con otros artistas “ingenuos”, vigorizando su técnica y sensibilidad para un tipo de relato que se conforta con traslucir los entornos cotidianos, la afrocubanía y los personajes populares, cuando no hijatos de una imaginación descentralizada. A finales de la década de 1990 ya había ganado la condición de escultor (poco más tarde de pintor) y su nombre comienza a ser referido como estribo del arte naif en la ciudad de sévres.
Hugo Rivera González (Cienfuegos, 1 de abril de 1958) no era solo un creador disciplinado y laborioso, un artesano con estilo marcado que prefería ser artísticamente llamado Hury. Indubitablemente, era un hombre de carácter afable, honesto, que se hallaba siempre de buen humor, cultor de una nobleza inusual en este mundo dispar y complejo. Esos valores le daban un aura especial y le permitían encontrar empatía donde menos la esperaba. Igual, expresaba que era un cubano de Cienfuegos, para quien el amor y la familia eran la matriz de la vida. Sin dudas, la estirpe fue su principal incentivo, especialmente sus nietos.
Hugo fue uno de los fundadores del grupo Tarea al sur, concebido entre los muros del Centro de Arte el 28 de enero de 1998. De modo que, estuvo entre los originarios que configuraron y resguardaron este perfil de las artes populares en una dimensión grupal (tal vez por los influjos de otras agrupaciones que estratégicamente se formaron para sobrevivir en los tiempos del post Periodo Especial, al modo de Punto o la Sociedad Gráfica de Cienfuegos), junto a los veteranos Julián Espinosa Rebollido, Arnaldo García, José García Montebravo, Roberto Gil, José Basulto Caballero, Pedro Ferrer, Cenia Gutiérrez y los otrora benjamines Tania Madruga, Marilyn García, Henry Suárez, Francisco Carvajal, Omar Castellanos, Israel Reyes y Justo Pastor Acea; algunos radicados fuera de la isla, al estilo de Arcadio Franco, Adolfo Flores (Fito) y Moisés Heredia. Entre todos, fue uno de los más auténticos, que no recurrió a los ribetes vanguardistas de los autodidactas con su línea primitivizante.

La obra escultórica y pictórica de Hugo está desprovista de complejidades estructurales, marcada por la intuición y recurrencia topicular, toda vez que prefería recrear la somática femenina afrocubana o criolla, los sortilegios del erario suburbano y los entramados de la tradición naif. Claramente, tiene los influjos de la escultura y la máscara africana, con franca tendencia hacia los ángulos geometrizantes y rostros colmados por la intensidad de la calma. Asimismo, debe subrayarse su pericia para labrar la madera y conseguir adaptarla a sus recreaciones femeniles y tantos otros personajes, notablemente sus ancianos andantes (Mendigos, colectores, pescadores, brujos…) y figuras del panteón yoruba o de las leyendas ancestrales (Orishas y güijes sobresaliendo); si bien dedicó parte de su fabulario a los paisajes costeros, contaminados por la gracia de los remiendos somáticos, la refulgencia del color y atinada superposición de planos, que no obedece a la usanza naif.

Hugo no fue pródigo en exposiciones personales; según mis cálculos, solo concibió tres muestras privativas, entre las que destaca Cotidianeidad, acontecida en 2004 en la Galería de Arte del Centro de Arte, y la expo-homenaje que se le realizara en 2019 durante el XIX Salón Provincial de Arte Naif; empero, resultó uno de los más admirados en los eventos competitivos, donde recibiera múltiples menciones.
Recién, este 1ro de junio, supimos de su temprana ida, y no pudimos menos que sentir cierta congoja ante la pérdida de este artista batallador y mejor ser humano. Como legado nos queda su obra, humilde y emocionante al unísono, las memorias de quien supo ser consecuente con la vida y el arte. Este será un adiós simbólico, pues su presencia histórica quedará más allá de nuestra existencia física.



Visitas: 3

