Arianna y la razón de una firma

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Su voz se escuchó alta y clara; firme como es ella misma en su diario bregar.

Como madre. Como mujer, como cubana rechazo la guerra, esa que arranca las raíces de una familia y destruye pueblos, esa que deja desolación y dolor a su paso”, dijo al momento de que representantes de la sociedad civil cubana en Cienfuegos entregaran a las máximas autoridades los libros contentivos de las Firmas por la Patria.

Arianna María Gil Rodríguez, vive orgullosa de la mujer y madre que es y con entereza sortea las disímiles dificultades que el bloqueo genocida del gobierno de los Estados Unidos impone a nuestro país, recrudecido a más no poder y con un impacto profundo y multifacético en todos los ámbitos de la sociedad cubana.

“El sector eléctrico es uno de los más afectados, incidiendo las crueles sanciones en la estabilidad y modernización de la red eléctrica nacional, un componente vital para cualquier desarrollo”, afirma para agregar que “la tecnología de las dos unidades de la Termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, con más de 40 años de explotación, es considerada a nivel mundial como obsoleta. El bloqueo impide la adquisición de piezas de repuesta, componentes y tecnología de punta de empresas estadounidenses o que utilizan patentes de Estrados Unidos; se dificulta el acceso turbinas, generadores, transformadores, sistemas de control, equipos de protección y seguridad de estándares internacionales.

“La falta de repuestos originales o la necesidad de adaptar componentes no diseñados para sus equipos originales eleva los costos de mantenimiento, reduce la eficiencia y la vida útil de las termoeléctricas, causando averías más frecuentes y prolongadas, con la consiguiente afectación al pueblo”.

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Pero no solo en el ámbito laboral de Arianna asoma la oreja peluda del bloqueo; también en el seno familiar es palpable esa huella terrible y dolorosa. “Mi familia es una de las cerca de 3 mil 500 que en el país tienen personas diagnosticadas con Trastorno del Espectro Autista, pues mi niño de 8 años se encuentra dentro de esa condición especial.

“Aunque es grande el esfuerzo para proveer educación, salud y una vida digna e inclusiva para esas personas, el bloqueo limita la adquisición de medicamentos que son muy específicos y necesarios para lograr ajustar conductas y concentración en las actividades de aprendizaje, limita terapias que permitan trabajar la socialización y explorar las habilidades. También limita tecnologías especializadas para estimular el desarrollo psicomotor y brindar accesos a herramientas que les ayude a definir y tener un oficio”.

Comenta Arianna que lograr una adecuada alimentación en las personas autistas es un reto para la familia, pues presentan trastornos alimentarios y algunos son celíacos: “las limitaciones del bloqueo no permiten acceder a alimentos óptimos”, asegura.

Para nadie es secreto que la lucha constante contra las limitaciones del bloqueo genera estrés y frustración, Arianna María Gil Rodríguez lo sabe bien, pero justo tiene muy claro que nunca será negociable nuestra soberanía.

“Es por ello que plasmamos nuestra firma por la patria, la unidad y la paz, pero con la firmeza y disposición de no renunciar y defender a Cuba libre y soberana. La mía fue una firma por el futuro de mis hijos y de todos los niños cubanos, por el desarrollo de nuestro país, por la dignidad de nuestros héroes y la memoria histórica que es desafío y compromiso”.

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Tay Beatriz Toscano Jerez

Periodista.

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