Incultura vial de negativas repercusiones

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Ilustración: Fabián Sotolongo

La calle, en t√©rminos asf√°lticos, traduce la misma agitaci√≥n social que vive parte del ciudadano com√ļn, expresada en una indisciplina de vastas proporciones, tendente a afectar la din√°mica misma del sencillo acto de caminar en medio de cualquiera de nuestras avenidas.

Ya hasta circular a dos pies por una acera resulta diferente a 25 a√Īos atr√°s. El desasosiego se traduce en err√°ticos trayectos que contravienen sentidos de ruta, en esa inquietud de moscard√≥n presa de tantos transe√ļntes que asemejan a hormigas sin antenas aprovision√°ndose ante el advenimiento de – acaso- un posible hongo at√≥mico.

Tal desazón peatonal induce a roces físicos no intencionales; gente que no mira hacia el lado… En fin, para engrosar el listado endógeno de falencias, se nos ha olvidado hasta cómo debemos andar.

Algunas personas no respetan al transe√ļnte que viene en l√≠nea recta y se le atraviesan de forma transversal sin m√≠nimo respeto; determinadas mujeres no alzan su sombrilla al interceptar con otros ciudadanos, con el inherente peligro para el otro, incluida su visi√≥n; cual fue el caso de un joven tocado en su ojo izquierdo por una de las esquinas punzantes de dichos parasoles en plena calle San Carlos la semana anterior.

Los autos y motocicletas son lavados, mecanizados o exhibidos arriba de las aceras, donde jugadores de domin√≥ -consustancial botella de ron debajo de la mesa-, impiden el paso. Ciertos peatones se abalanzan delante de veh√≠culos, con la vista en l√≠nea recta, ¬Ņacaso convencidos de una presunta obligaci√≥n del auto a frenar¬Ņ Es algo que nunca he podido descifrar bien y, en realidad, mis suposiciones al respecto pasar√≠an por delirantes. O no.

Aquellas imágenes del tiempo cero del período especial -imperecederas para la pupila de la memoria-, de ómnibus desbordados de viajeros, cuyos chóferes estaban obligados a continuar conduciendo con las puertas abiertas, a ratos parecen retornar cuando alguna ruta demora su recorrido, hay calor o simplemente al tripulante de cualquier tipo de guagua (no tiene que ser de transporte urbano) se le olvida cerrarlas.

Aunque los camiones de carga deben depositar su mercanc√≠a en los centros comerciales despu√©s de las seis de la tarde, en verdad lo hacen a cualquier hora. Como la mayor parte de las bodegas se encuentran en las esquinas, al ubicarse all√≠, perjudican la visibilidad. Igual lo hacen carretones a la venta de productos agr√≠colas; o hasta √°rboles o arbustos que no deben estar en dichas intersecciones, pero no obstante contin√ļan sin ser cortados.

Los coches adelantan en La Calzada sin percatarse de que por la senda r√°pida vienen autos o motos, lo cual de hecho ha ocasionado accidentes. No pocos carros estacionan en el espacio prohibido de cien metros antes de los sem√°foros.

Jovencitos motorizados compiten en sus b√≥lidos, ebrios, de noche, en diversas carreteras; sin tener en cuenta el tremendo peligro en que incurren y el posible da√Īo a provocar. Todas las anteriores figuras est√°n penalizadas en los art√≠culos de la Ley 109 y se combaten por las fuerzas de Tr√°nsito. No obstante, el fen√≥meno va m√°s all√°, al conectarse con la causa misma de otros males de la sociedad cubana contempor√°nea, los cuales hallan su origen en lagunas formativas en los hogares, falta de educaci√≥n y conciencia, valores c√≠vicos. De manera que esa revoluci√≥n est√©tica muy preconizada por el autor en sus materiales debe venir aparejada de otras muchas revoluciones vinculadas, entre tantos campos, al de marras; pues nuestra cultura vial igual resulta harto escasa.

7 Comentarios

  1. Tomi, de acuerdo con la imperiosa necesidad de ser más enérgicos desde el punto de vista de la disciplina y los entes encargados de aplicarla. Se hace en todas partes del mundo, no solo existen ordenanzas (aquí también las hay, solo que son violadas a veces de forma impune); sino además órganos reguladores y figuras en la calle que aplican la multa ipso facto. Es una asignatura pendiente nuestra, no solo en este punto. Gracias por su comentario, saludos del autor.

  2. En mi opinion; Hay que aplicar la dsiciplina, primeramente para los conductores llamace de transporte automotor o los cocheros. tambien para los peatones, pero esta en manos de la policia de transito que debe solucionar este problea como que las multas sean mayor tanto para conductores como para peatones, lo otro por que no destaca un policia en esos puntos grabes, la parte de los cocheros si los animales estan con proteccion para que no echen la porqueria en la calle,los impectores de comunales que no trabajan que hagan su function, en cuanto alas calles y la ciudad estoy de acuerdo con lo planteado y tambien digo se va tener que cambiar el nombre, de pesla, por otro por que tritemente de perla como ya lo han dicho solo el recuerdo,

  3. Basta solo con estar 5 minutos en la esquina Prado y Santa Cruz para percatarse de la incultura “semaforiana” que presentan los cienfuegueros: si el sem√°foro adquiriera rasgos humanos, se pondr√≠a las manos en los ojos (en las luces) para no ver las idioteces que se cometen a diario.
    Y de frenazos, claxons y contaminaci√≥n sonora no voy hablar…

  4. Ale, el tema coches es un asunto con muchas connotaciones y hasta tanto no se cuente con un sistema de transporte que garantice el desplazamiento poblacional, estos seguir√°n jugando su papel, sin dejar de reconocer el da√Īo que en diversos √≥rdenes ocasionan. Gracias por su comentario, saludos del autor.

  5. El tema coches, andan por la calle que parecen los due√Īos, hacen y desasen y el que venga detr√°s que espere, pero quien va a quitarlos, cuando son un mal necesario, que adem√°s de los contras que tiene ese medio de transporte dir√≠a que se mueve diario mas del 80% de las personas, entonces hay que tenerlos ah√≠, el estado de las calles en cfgos es p√©simo, baches patrimonios de la humanidad, la verdad que no solo en esta parte, Cienfuegos ha deca√≠do un mundo en los √ļltimos a√Īos, ya no es la chancleta de lo que era en sus tiempos donde se viv√≠a orgulloso de ser de la perla y donde todo el visitante que llegaba se ve√≠a impresionado por su belleza y limpieza ya solo nos queda vivir del recuerdo de lo que fue…

  6. 100fuegos, junto con el equino sus heces y orín, de tal que atravesar una calle me remonta a las descripciones balzacianas del hedor en Paris y las urbes provinciales francesas. Un futuro posible para acaso paliar el fenómeno estribaría en las Diana y sobre eso espere próximo comentario del firmante del texto. Saludos del autor.

  7. ¬ŅHasta cu√°ndo vamos a tener caballos en nuestra ciudad? No parece una urbe del siglo XXI, los desperdicios de esos animales est√°n por todas partes, hasta en las casas, y adem√°s, las calles de Cienfuegos se encuentran todas en mal estado, no existe alguna que no tenga un bache o le falte el asfalto. Da pena decir que esta es la Perla del Sur.

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