Crónicas de la Libertad: el papel de la emisora Casa Virgilio, de Cruces (III)

Apenas 72 horas antes de aquel 31 de diciembre de 1958, la población de la ciudad se mantenía alerta y escuchando la señal de la emisora Casa Virgilio, de Cruces, situada en la calle Heredia número 61, al lado del establecimiento homónimo propiedad del comerciante Virgilio Villanueva.

El inusitado incremento de su audiencia en aquellos días finales de la dictadura de Fulgencio Batista se debe, entre otras razones, a que desde la CMHK, que tal era su indicativo, Manuel Chaos Trujillo —de filiación comunista y activo colaborador del M-26-7—, como orador de barricada, junto al locutor de esa emisora radial Fabio Bosch, padre del conocido periodista y radialista sureño de igual nombre, lanzaban encendidas arengas revolucionarias.

En aquel momento crucial la pequeña planta radial, dotada con una cabina de transmisión y un pequeño estudio-teatro en el que realizaban actuaciones en vivo, se había convertido en centro neurálgico de una apreciable batalla psicológica e informativa, a cuya difusión se habían sumado varios cienfuegueros de manera consciente, conocedores del valor movilizativo de aquellas transmisiones desde territorio ya libre de Cuba.

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Rótulo de la CMHK, radio Casa Virgilio, desde cuyos micrófonos, tras la liberación de Cruces, se realizó una importante labor informativa de los acontecimientos en marcha. /Foto: Cortesía de la familia Bosch

La señal de la radio Casa Virgilio llegaba nítida, y no fueron pocos quienes comprendieron que aquella información necesitaba ser socializada. Comoquiera que el enemigo uniformado se mantenía a buen resguardo dentro de sus cuarteles militares, muchos vecinos colocaron sus radios en ventanas y comercios para divulgar la valiosa propaganda revolucionaria en medio de la incertidumbre del desmoronamiento del sanguinario régimen.

Chaos Trujillo, quien tiempo después ocuparía la dirección de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI)* en Cienfuegos, me confió en encuentros posteriores que aquella labor de divulgación hacia finales de diciembre de 1958 desde la planta radial existente en Cruces estaba

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Carné de locutor de Fabio Bosch (padre), quien junto a Manuel Chaos, de filiación comunista y activo colaborador del M-26-7, lanzaban encendidas arengas revolucionarias desde los micrófonos de la CMHK. /Foto: Cortesía de la familia Bosch

enfilada a desmoralizar a los militares acuartelados, un hecho histórico poco divulgado y reconocido.

Para entonces, los reductos del Ejército y de la Marina en Cienfuegos, el primero a la entrada antigua de la ciudad y el segundo enclavado en el istmo de Cayo Loco, así como la estación de la Policía Nacional en el entorno del Parque José Martí, y el de la Policía Marítima en las inmediaciones del puerto, permanecían con sus fuerzas intactas, acuarteladas y en zafarrancho de combate.

Los revolucionarios se mantenían expectantes, alertas para poder entrar en acción, y la población, aún bajo los efectos sicológicos de aquel día glorioso y cruento del 5 de septiembre del año anterior, estaba presta a colaborar con los grupos rebeldes —como mismo hiciera en aquella gesta—, pero no menos angustiada por la falta de una dirección revolucionaria fuerte, que para entonces aquí no existía.

No puede olvidarse que una vez transcurridos los hechos heroicos del levantamiento de Cienfuegos contra la dictadura, culminados con sangrienta matanza y feroz persecución, la mayor parte de los principales jefes del M-26-7, e incluso de otras organizaciones revolucionarias, tuvieron que abandonar la ciudad, la provincia y algunos incluso el país. Hacia finales del mes de diciembre de 1958 ninguno de ellos se encontraba siquiera cerca de su terruño, una situación política que no hallamos en ningún otro paraje villareño.

Las amenazas de represión contra todo aquel que tomó parte en la hazaña del 5 de septiembre aún pendían con ribetes dramáticos, coyuntura que explica el que muchos compañeros valiosos tuvieran que irse al exilio, o trasladarse a otros territorios donde continuaron la labor revolucionaria y se involucraron al punto de no poder abandonar esos lugares sino hasta el triunfo.

Igual ocurrió con quienes se encontraban destacados en columnas o grupos de alzados rebeldes, mientras los pocos que quedaban aquí, desperdigados y muy perseguidos en una clandestinidad demasiado peligrosa por tratarse de una ciudad relativamente pequeña en comparación con otras urbes cubanas, no eran los principales líderes. Este se constituye en un importante elemento que deben considerar quienes se preguntan por qué en las semanas anteriores al primero de enero de 1959, Cienfuegos estaba casi acéfala de mandos rebeldes.

No obstante, la dirección local de la Cruz Roja Internacional, en coordinación con médicos integrantes del M-26-7, organizaron un banco de sangre en una vivienda de Punta Gorda —que trasladaron después hacia el local del antiguo Hospital Materno—, evacuaron heridos hacia lugares seguros y habilitaron vehículos como ambulancias, en previsión de un ataque a la ciudad que nunca ocurrió. (Continuará)

*Organización política fundada a principios de la Revolución para dirigir los cambios que se vivían en Cuba. Fue la encargada de coordinar y unificar a las principales organizaciones que habían participado en la Guerra de Liberación Nacional (1956-1958) contra la dictadura de Fulgencio Batista. Los impulsores de la iniciativa fueron el Movimiento 26 de Julio, el Partido Socialista Popular y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo.

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Andrés García Suárez

Periodista, historiador e investigador cienfueguero. Fue fundador de 5 de Septiembre, donde se desempeñó como subdirector hasta su jubilación.

2 Comentarios en “Crónicas de la Libertad: el papel de la emisora Casa Virgilio, de Cruces (III)

  • el 18 diciembre, 2019 a las 8:18 am
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    Conozco por mis padres, mi madre aun vive, que la emisora fue entregada al Ejercito Rebelde a finales de 1958. Esto ya se lo había comentado a Fabio. Soy uno de los hijos de Enidio y Yolanda, radicado en La Habana donde nací en 1954. Saludos. Puedes utilizar mi correo.

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  • el 18 diciembre, 2019 a las 8:15 am
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    Gracias Andrés por hablar tan bien y preciso de la emisora de mi abuelo, lamentablemente recuerdo cuando visité Cruces, en el año 1996, que una supuesta historiadora me dijo que de mi abuelo no se podía hablar porque se había ido del país al triunfar la Revolución. tuve que decirle que mi abuelo si se había ido de Cruces; pero al cementerio en 1957 y no entendía porque de el no se podía hablar, por suerte se que eso ya se ha superado y en realidad no se que habrá sido de esa «historiadora».

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