Apocalypto: gran película de aventuras

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A la manera de los spoilers, adelanto que en lo que viene ahora no muchos asentirán; sobre todo al recordar el rechazo expresado en algunos medios cubanos, e internacionales, ante el Apocalypto (2006), de Mel Gibson.

De acuerdo en que el white buddy de Arma Letal es un tipo fundamentalista, conservador, misógino, dipsómano; todo un demonio, qué decir. Hemos visto el área casposa de su filmografía en calidad de actor o director, conocemos su historia; empero, a través de su tan violenta en imágenes o discutible en lo histórico como espléndidamente relatada epopeya maya, el hombre se descolgó con el exponente del género de aventuras de fuste mayor filmado durante el siglo en curso en los Estados Unidos, hasta el día de hoy todavía no superado.

Director cuyo firme pulso y notable sentido del ritmo, de la planificación, de los movimientos de grandes masas de extras y del curso de una narración asomaran en Corazón valiente, ya en su cuarto trabajo directivo, Apocalyto, mostraría capacidad total para el manejo del cliffhanger o la fluencia establecida entre la inserción y resolución en pantalla de las situaciones de peligro. Para suministrar y administrar tensión e incertidumbre a secuencias y zonas de relato antológicas (la persecución de Garra de Jaguar, el personaje protagónico, alcanza la intensidad, el frenesí -fidenignos, creíbles, respirables, gozables- que perdiera el género), desde una puesta en escena ágil y vigorosa con un toque enfermizo aldrichiano y una concepción visual exquisita (contentiva de singulares planos-secuencias del fotógrafo Dean Semler, con panorámicas pero sin la proclividad clónica filoaérea post-El señor de los anillos), nervio fijo y voluntad estética en cada fotograma. Amén de un muy digno de alabanza concepto de recreación ambiental de este universo histórico-geográfico precolombino.

Le perdono sin vacilar la tendencia sádica a Gibson, ante la imantación hipnótica de su trama.

Apocalypto -gore, exageraciones históricas e indignación maya aparte-, rescata el espíritu heroico, la línea de sangre, el donaire del mejor cine de aventuras y reinvindica a un género perdido entre bobadas hollywoodinas.

3 Comentarios

  1. “reinvindica a un género perdido entre bobadas hollywoodinas”
    Tiene usted toda la razón: yo disfruté mucho Apocalypto, sobre todo su banda sonora, bastante inusual para los trabajos a los que nos tenía acostumbrado el difunto James Horner.
    Los planos son ideales, un verdadero alarde de realismo y vigor; aun recuerdo con total asombro el parto de la indígena en el hueco abismal: el agua copiosa que lo llenó se convirtió para mí en una segunda placenta, pero esta vez asesina.
    La rapidez, la agilidad del filme es encomiable y no te permite el descanso ni un segundo.
    Si bien hubo controversias, los filmes buenos muchas veces las tienen y más este, que prioriza la acción y violencia, aristas que atacan siempre los críticos.

  2. Sí, timing y sentido general del cine sí tiene este hombre, Diego, y más allá de todo, es uno de los directores de cine activos en los USA a quien siempre habrá que prestarle atención. Gracias por tu comentario. Saludos.

  3. Sabe qué sucede? Que esos medios cubanos no fueron objetivos como es usted ni desprejuiciados, y debido a políticas editoriales no se percataron – o no quisieron hacerlo- del gran sentido del timing que tiene Gibson, quien de paso, no es santo de mi devoción. Cuando estamos juzgando una obra de arte, hay que apreciar lo técnico, lo artistico y y lo ideologico como un todo, no dar preponderancia a un solo aspecto debido a querer ser los más “nuestroamericanistas”.

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