Apazote o la hierba maravillosa

1
4243
Planta con numerosas propiedades medicinales y culinarias

El parasitismo intestinal era un grave problema de salud entre la población, sobre todo rural, en la Cuba de antes del triunfo de la Revolución. Por lo general, ese segmento de la sociedad que vivía en los campos no tenía acceso a los servicios médicos, de ahí que echaran mano a remedios caseros para combatir esa y otras patologías.


En patios de bohíos, en parcelas de los bateyes azucareros y en jardines campestres era muy común encontrar sembrados de una hierba conocida por apazote, cuyas hojas despiden un olor fuerte y desagradable. Precisamente, el cocimiento de esa planta resultaba entonces el principal medicamento para expulsar “los bichos”, término muy utilizado entre el campesinado cubano.

Efectivamente estamos en presencia de una herbácea, que no sólo es antiparasitaria, pues sus propiedades medicinales engrosan la farmacopea popular por sus variados y valiosos resultados en el tratamiento de diferentes dolencias del organismo humano.

Es una hierba de tallo hueco y ramificado que alcanza hasta 60 ó 100 centímetros de altura. Con hojas alternas dentadas, de color verde, y flores pequeñas de color amarillento o verdoso en ramilletes. El cáliz contiene una semilla lisa de color negro.

Sus orígenes

Según los botánicos, el apazote es originario de México y América Central. En las culturas prehispánicas fue utilizado por sus propiedades medicinales: los nahuas lo llamaban epazotl y los mixtecos miino. Tras la colonización del llamado Nuevo Mundo, los españoles lo usaron para darle sabor a su té.

El nombre científico de esta planta es Chenopodium ambrosioides, proviene del griego y significa “Chenopodium”, pata de ganso, y “Ambrosioides”, alimento de los dioses. Apazote es una palabra que viene del náhuatl.

Los principios activos de la hierba se encuentran principalmente en las hojas y las flores. Estas partes pueden utilizarse tanto frescas como secas. El cocimiento se usa para tratar afecciones gastrointestinales (diarrea, disentería, estreñimiento, inapetencia, indigestión, flatulencia, parasitosis intestinal); respiratorias (asma, catarro) y nerviosas; tambián en el alivio al dolor de muelas, desordenes menstruales, malaria, reumatismo, hipertensión y trastornos cardíacos.

Además, los estudiosos de la medicina natural y tradicional aconsejan emplear las hojas en infusión para contrarrestar la tos. Tanto las flores como las hojas son usadas para dolor de estómago y gases intestinales.

Ojo, deben observarse algunas precauciones. Por ejemplo, no es aconsejable la ingestión en mujeres embarazadas. En niños menores de 5 años, suministrársela en pequeñas cantidades. Los entendidos advierten que dosis elevadas de infusiones podría provocar intolerancia digestiva y en caso de tomar grandes cantidades, llegar hasta la intoxicación.

Cuentan que las culturas prehispánicas fueron las primeras en alabar las propiedades medicinales del apazote. De acuerdo con un manual de salud de la asociación Ririki, las infusiones de la planta eran usadas entonces para evitar los gases intestinales, controlar la tos y curar la diarrea causada por la salida de dientes. Además alivia el dolor de estómago, la falta de apetito y expulsa parásitos.

De acuerdo con el portal de Medicina Tradicional Mexicana de la UNAM: “La referencia más antigua se encontró en el Códice Florentino del siglo XVI que menciona el epazotl como una hierba olorosa, altilla y delgada”.

El uso culinario

El apazote es un ingrediente común en la cocina mesoamericana, amén de constituir parte de rituales religiosos.

Es un condimento muy utilizado en México para preparar varios platos. Se le agrega a las judías negras para que estas se aprovechen mejor y no causen gases. En la gastronomía mexicana se utiliza además para preparar elotes (mazorcas) y esquites, el chileatole y ciertas variedades de quesadillas y algunos tipos de tamales. Se le agrega a las sopas y salsas, pues su sabor amargo le da un toque muy especial a la comida.

El apazote es muy usado en la cocina mexicana

A continuación una de las tantas recetas culinarias a base de pechuga de pollo en salsa de apazote, cuyos ingredientes son 3 pechugas de pollo, las hojas de un manojo de apazote, 3 chiles pimientos verdes, 3 ajos, 2 cucharadas de harina, 2 de mantequilla, una de aceite, una taza de fondo de pollo (caldo de huesos de pollo cocinados con cebolla, zanahoria y apio), sal y pimienta.

Sazone las pechugas y séllelas. Pele y desvene los chiles pimientos, áselos y quíteles la cáscara. Cocine ligeramente el apazote para ablandarlo e intensificar su color. Caliente en una sartén el aceite, fría los ajos y retire cuando estén listos.
Licúe chiles pimientos, ajos y apazote junto con la taza de fondo de pollo. En la misma sartén en que selló las pechugas, dore la harina con la mantequilla y vacíe la salsa de apazote. Sazone con sal y pimienta, y revuelva bien. Cuide que no queden grumos. Al reducir la salsa, regrese las pechugas a la sartén, y cocine por cinco minutos más con la sartén tapada.

Remedios y nutrientes a lo cuate

La medicina indígena de Chiapas, en México, emplea el apazote para tratar el shenel, un mal causado por comer alimentos fríos, o “porque Dios manda la enfermedad como un castigo ligero”, según la tradición.

Si bien las propiedades curativas del apazote son exaltadas, sus nutrientes no se quedan atrás. La web Nutrition and you resalta que es una hierba baja en calorías y que sus hojas proveen buena cantidad de fibra. Contiene pequeñas cantidades de vitamina A, antioxidantes como betacarotenos, calcio, magnesio, potasio y zinc.

Otros beneficios

Un uso externo poco conocido de esta hierba es el derivado de friccionar los renuevos frescos o las semillas con función de repelente, pues el fuerte olor ayuda a alejar los insectos y pulgas dañinas como lo son los mosquitos, incluso es desinflamante, en especial se aplica en erupciones causadas por picaduras de insectos y para calmar la irritación.

Similar tratamiento resulta un suavizante natural de la piel. Se puede machacar un poco y mezclar con yogurt natural, luego, aplicar sobre la piel seca o deteriorada. Asimismo puede usarse en mascarillas sobre el cuero cabelludo para evitar la resequedad.

En la antigüedad se empleaba esta hierba para curar trastornos nerviosos como la histeria o el nerviosismo excesivo. Se ha empleado igualmente para tratar padecimientos del pecho y de las vías respiratorias. Era apreciado por las personas que trabajaban encerradas por largos periodos en las minas, pues les ayudaba a limpiar las vías respiratorias.

1 Comentario

Dejar respuesta