Recalcan en Cuba acciones en sectores relevantes económicos
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El conocido programa televisivo Mesa Redonda, directivos se refirieron a estos temas de vital importancia para la economía nacional. El asunto fue reseñado este viernes por el medio digital Cubadebate.
Señalaron que la actual situación del sistema electroenergético nacional responde a un escenario excepcionalmente complejo, marcado por el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos y su impacto directo en el suministro de combustibles.
Ello lo explicó el viceministro primero de Energía y Minas, Argelio Jesús Abad Vigoa, durante su intervención en la Mesa Redonda.
El directivo distinguió dos etapas claramente definidas, pues hasta finales del año anterior, Cuba lograba adquirir combustibles en el mercado internacional.
Significo que esas gestiones ocurrieron aunque el bloqueo se mantenía con rigor y durante más de seis décadas había impuesto severas restricciones, incluyendo persecución a proveedores, sanciones a navieras y obstáculos financieros.
Sin embargo, a partir de este año la situación cambió radicalmente. Una nueva orden ejecutiva del gobierno estadounidense intensificó la política de asfixia económica, transformando el bloqueo en uno de carácter energético de máxima intensidad, insistió.
El país dejó de recibir diésel, fuel oil, gasolina, combustible de aviación y gas licuado de petróleo, lo que impacta directamente en la generación eléctrica. Actualmente, más de mil 400 MW de capacidad instalada no pueden utilizarse por falta de combustible.
Esto incluye la generación distribuida y los motores de Mariel y Moa, dos ejes industriales del país.
La generación se sostiene únicamente con crudo nacional en termoeléctricas, el gas acompañante de los pozos petroleros y las fuentes renovables en horario diurno.
Aun así, el déficit promedio alcanza los mil 400 MW durante el día y entre mil 800 y mil 900 MW en el horario pico nocturno, lo que provoca inestabilidad en el sistema y prolongados cortes eléctricos.
A este escenario se suma la descapitalización del sistema, agravada por la imposibilidad de acceder a financiamiento internacional para el mantenimiento y desarrollo de la generación térmica.
Pese a este contexto adverso, el país ha logrado avances significativos en el sector energético durante 2025 y lo que va de 2026.
En la producción de petróleo, se revirtió la tendencia decreciente de años anteriores. La Unión Cuba-Petróleo cumplió su plan anual en 2025, alcanzando la cifra más alta de los últimos siete años en producción de petróleo equivalente (en los primeros meses de 2026, esta tendencia se mantiene).
En paralelo, se recuperaron 348 MW de generación térmica en lo que va de año, con intervenciones en unidades de Felton, Santa Cruz, Cienfuegos y la termoeléctrica Antonio Guiteras. Asimismo, continúan labores de mantenimiento e inversiones en unidades estratégicas del país.
Uno de los pilares de la estrategia energética resulta el impulso a las fuentes renovables.
Al cierre de 2025 se concluyó el montaje de 52 parques solares fotovoltaicos, que aportan más de mil MWp y elevan la participación de estas fuentes a cerca del 10 por ciento de la matriz eléctrica, frente al tres por ciento existente en 2024.
El amplio reporte refleja el esfuerzo en este sentido, tal como lo indica el Gobierno en sus informes, se comentó en la Mesa Redonda.
En medio de un complejo escenario signado por el déficit de combustible y energía, la industria cubana se reinventa, y así lo confirmó el ministro de Industria, Eloy Álvarez Martínez, al intervenir en programa de televisión.
Otro de los asuntos comentados en la intervención resultó el abasto de agua en Cuba, que enfrenta una de sus etapas más complejas, marcada por la crisis energética y las limitaciones de combustible, que inciden directamente en la capacidad de bombeo, distribución y saneamiento en todo el país.
Al respecto, el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez, explicó el alcance de estas afectaciones y las estrategias en marcha para sostener un servicio esencial en condiciones adversas.
El principal obstáculo radica en la fuerte dependencia del sistema hidráulico del suministro eléctrico. En el país existen más de tres mil 300 estaciones de bombeo, pero la mayoría depende del Sistema Electroenergético Nacional.
En la actualidad, 211 estaciones funcionan por gravedad y 834 con paneles solares fotovoltaicos, pero corresponden principalmente a instalaciones de menor capacidad.
Como parte de las soluciones, el sector hidráulico avanza en un proceso de cambio de matriz energética, con énfasis en energías renovables y electrificación de operaciones, dijo.
Al cierre de su intervención enfatizó el carácter esencial del servicio en el contexto actual, pues Sin energía se mal vive, pero sin agua es imposible vivir.
Asimismo, enfatizó en el compromiso de todos los trabajadores de su sector en ofrecer un servicio de calidad, en la medida de las posibilidades.
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