“No se ha conseguido un entendimiento sin amenazas”: así ha sido la ‘montaña rusa’ entre Trump y México

Compartir en

Tiempo de lectura aprox: 6 minutos, 51 segundos

México es un factor clave en la ruta geopolítica delineada por Donald Trump. No solo es un aliado comercial estratégico, sino una ventana hacia el continente americano, al que EEUU vuelve a ver con particular interés como su zona directa de influencia. ¿Seguirán los altibajos y las amenazas en la relación bilateral?

Hace exactamente un año, cuando Donald Trump asumió el poder presidencial en EEUU por segunda ocasión, en México despertaron los peores temores, desde una ruptura diplomática hasta una crisis migratoria y económica sin precedentes. Nada de eso sucedió. La relación, sin embargo, está lejos de ser tersa. Migración, seguridad, comercio… Cualquier cosa es aprovechada por la Casa Blanca para difundir narrativas sobre México como un país supuestamente ingobernable y controlado por los cárteles.
En los últimos 12 meses, Washington ha exigido a su vecino que luche contra el tráfico de drogas y el flujo de migrantes indocumentados; si no lo hace, entonces amenaza con imponer aranceles, reventar el T-MEC —el tratado de libre comercio de América del Norte—o incluso con lanzar una operación militar en territorio mexicano contra el narcotráfico, aunque eso implique violar la soberanía de la nación adonde va la mayor parte de sus exportaciones.
De este modo, la relación bilateral parece seguir el camino de una montaña rusa: cuando se piensa que un acuerdo está a punto de cerrarse o que las cosas van tranquilas, un profundo y veloz descenso indica lo contrario. Porque Trump ha pasado en unos cuantos días de decir que Sheinbaum “tiene miedo” de los cárteles a afirmar que es una “mujer fantástica y ruda”.
Y es que a pesar de que México ha sido uno de los países más amenazados por Washington en torno a los aranceles, el Gobierno de Sheinbaum ha logrado contener la política proteccionista de la Casa Blanca mediante negociaciones que tienen lugar prácticamente cada semana, las cuales, en gran medida, han estado regidas por un Donald Trump que es “un maestro en el manejo de la ansiedad en sus contrincantes o contrapartes”, según ha dicho el secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard.

“La realidad es que no se ha podido establecer un entendimiento sin amenazas. Trump utiliza el discurso como forma de presión para negociar y México no ha sido la excepción. A un año del Gobierno de Trump, podríamos afirmar que la relación bilateral es muy ríspida“, dice en una entrevista con Sputnik Alberto Guerrero Baena, analista político y consultor especializado en Política de Seguridad y Movimientos Sociales.

Cazas de la Fuerza Aérea de EEUU - Sputnik Mundo, 1920, 09.01.2026

Internacional

“No sería viable”: EEUU busca formar el “ejército de sus sueños”, pero no la tiene nada fácil

“Instrumentalización del T-MEC y lucha hemisférica”
Con Trump, hay un punto en el que los hechos y los discursos forman una amalgama que solo genera incertidumbre en México. Primero, el mandatario republicano amenazó con imponer aranceles del 25% a todos los bienes y productos provenientes de ese país. Luego, tras negociaciones que nunca fueron del todo clarificadas, dio marcha atrás a su plan. Pero la amenaza comercial sigue. Es un amago constante.

“Una de las cosas que más buscará Trump [en los próximos meses] es utilizar la renegociación y la [eventual] continuidad del T-MEC para exigir resultados a México en materia de seguridad y migración [irregular], y eso implica la posible revelación de casos de corrupción en México”, señala en conversación con Sputnik José Jesús Bravo Vergara, internacionalista de la Universidad de Guadalajara y doctor en Ciencias Sociales.

Guerrero Baena lo tiene muy claro: México es una pieza fundamental en la “lucha hemisférica” que Washington declaró su en Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU 2025, de la mano de funcionarios con discursos y acciones más radicales en torno a varios países latinoamericanos, como el secretario de Estado, Marco Rubio, o el subdirector del Gabinete de Políticas de la Casa Blanca, Stephen Miller.

“EEUU plantea un posicionamiento geoestratégico más severo frente a la expansión comercial constante de la República Popular de China [en la región latinoamericana]. En ese sentido, no debemos perder de vista que México es su principal socio comercial con el que comparte miles de kilómetros de frontera, además de que es la puerta directa de entrada al continente americano”, apunta Bravo Vergara, quien recuerda que América Latina juega un rol esencial en los planes de la Casa Blanca para lo que resta de la Administración Trump, que concluirá en 2029.

En resumen, coinciden los expertos, no es posible una reactivación de la doctrina Monroe sin el as bajo la manga que representa México en la jugada que prepara Washington para la región latinoamericana, que EEUU descuidó durante décadas por voltear hacia Asia y Oriente Medio, observan.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum. - Sputnik Mundo, 1920, 10.01.2026

América Latina

México debería responder de manera “más frontal” y “blindarse más” ante las amenazas de EEUU

“A EEUU no le interesa la seguridad interna de México”
Ni la reducción del 50% de las incautaciones de fentanilo en la frontera ni la baja en 40% de los homicidios dolosos en México ni la entrega de decenas de cabecillas criminales a EEUU han bastado para que Washington deje de presionar al país latinoamericano.
De hecho, la semana pasada, el Departamento de Estado de EEUU reclamó al Gobierno de Sheinbaum “resultados concretos y verificables para desmantelar las redes narcoterroristas”. México, por su parte, defiende su estrategia de seguridad con los siguientes resultados oficiales:
40.735 personas detenidas por delitos de alto impacto.
318 toneladas de droga (incluidas 350.000 pastillas de fentanilo) decomisadas.
21.000 armas de fuego aseguradas, la mayoría proveniente de EEUU.
Todos ellos son datos de las autoridades mexicanas que, según el Gobierno de Sheinbaum, ya fueron compartidos con EEUU. Pero la realidad es que al Gobierno de Trump, dice Guerrero Baena, le interesan más las noticias bomba, el espectáculo, algo que sea tangible y que represente capital político para el republicano, cuyo índice de aprobación ciudadana ronda entre el 35% y el 40%, según diversas encuestas locales.

“A EEUU no le interesa la seguridad interna de México y eso es algo que han recalado desde Washington”, sostiene el también académico de la Escuela de Seguridad Pública y Política Criminal del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos.

Marco Rubio y Claudia Sheinbaum  - Sputnik Mundo, 1920, 20.01.2026
Marco Rubio y Claudia Sheinbaum
“México puede ofrecer todos los resultados domésticos que quiera en materia de seguridad, pero lo que le importa a la Casa Blanca en estos momentos es que el combate al crimen organizado del Gobierno mexicano sea de la manera en que EEUU quiere, pero eso no es posible porque México no cuenta con la legislación necesaria para homologar su lucha contra las drogas con la de EEUU. El país no tiene leyes que cataloguen a los grupos criminales como organizaciones terroristas”, señala Guerrero Baena.
El analista observa que estas diferencias jurídicas y, por lo tanto, operativas en las políticas de seguridad, provocan que, según él, solo haya estrategias de contención en México contra la criminalidad y ataques verbales desde el Despacho Oval.
“¿Cuántas entregas de capos van a bastar para calmar las ansias en EEUU? Esa es la pregunta… Yo creo que los tres años que vienen serán similares. Porque Trump, como negociador, utiliza el acoso a su vecino como herramienta de presión y es algo que le conviene para la narrativa que difunde entre el ciudadano estadounidense promedio [que votó por él]”, señala.
Ya no me siento obligado a pensar sólo en la paz, dice Trump - Sputnik Mundo, 1920, 19.01.2026

Internacional

“Ya no me siento obligado a pensar sólo en la paz”, dice Trump

Comercio, ¿un punto fuerte para México?
Aunque la seguridad es un elemento preponderante en las negociaciones entre ambos países, no debe descuidarse la renegociación del T-MEC, un acuerdo de libre comercio entre EEUU, México y Canadá que posee un valor cercano a los dos trillones de dólares y que mueve 1,5 billones de dólares cada año.
Y es que Trump ha dicho que este tratado que él mismo firmó y promovió hace años es, ahora, “irrelevante”, y ha amagado con dejar que expire y negociar así un acuerdo comercial con México y Canadá por separado. Según él, el T-MEC no ha sido benéfico para la economía estadounidense. Y aunque sus políticas económicas proteccionistas apuestan más a la producción y la demanda interna, las cadenas de suministro de América del Norte están profundamente ligadas. De ahí la preocupación por mantener el tratado, que en el papel tiene vigencia hasta 2036.

“Hay una demanda constante de EEUU de bajar el déficit comercial que tiene con sus principales socios, entre ellos México, que ha sabido aprovechar ciertos huecos de la guerra comercial entre Washington y Pekín para convertirse, desde hace algunos años, en el principal socio comercial de EEUU. México, no lo olvidemos, es el segundo país con el que EEUU tiene el mayor déficit comercial, después de China”, observa Bravo Vergara.

En agosto pasado, México superó a Canadá como destino principal de las exportaciones estadounidenses, según datos de la Oficina del Censo del Departamento de Comercio de Washington. “México se ha convertido, por primera vez, en el principal mercado de exportación para EEUU, superando a Canadá”, destacó en su momento el Consejo Coordinador Empresarial mexicano (CCE).
De hecho, el diario The Wall Street Journal calificó recientemente a México como “el inesperado ganador” de la guerra arancelaria de Trump. Según el medio, que cita datos oficiales estadounidenses, el tiempo ha mostrado que las exportaciones mexicanas hacia EEUU han aumentado casi 9% en el periodo comprendido entre enero y noviembre de 2025, con respecto al mismo lapso de 2024. Según el rotativo, el comercio entre ambas naciones podría alcanzar casi los 900.000 millones de dólares el año pasado.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard. - Sputnik Mundo, 1920, 15.01.2026

México responde a Trump: “Queremos que se mantenga el T-MEC”
El fantasma de la injerencia externa
México ha enfrentado varias intervenciones militares extranjeras: una de España, dos de Francia y tres de EEUU. Son heridas históricas que no se olvidan en el inconsciente colectivo. Por eso, a nivel narrativo, que en las noticias vuelva a hablarse sobre una “intervención estadounidense” es algo que repercute con fuerza en la opinión pública. La misma presidenta Sheinbaum recuerda constantemente en sus conferencias de prensa que, la última vez que EEUU intervino en México, “se llevó la mitad del territorio”.
Sin embargo, el tipo de intervención del que ahora se habla está muy lejos de esas campañas militares a gran escala. Washington lo ha dicho abiertamente y se lo ha solicitado al Gobierno de Sheinbaum: que las agencias y las Fuerzas Armadas de EEUU realicen ataques “quirúrgicos” a los cárteles de la droga en territorio mexicano.
Bravo Vergara afirma que “hay un constante temor de que se pueda llevar a cabo algún tipo de operación de EEUU en México” después de lo ocurrido en Venezuela, donde el Ejército norteamericano intervino para secuestrar al presidente Nicolás Maduro, a quien acusa de presunto narcoterrorismo. Y si bien señala que las circunstancias políticas son muy diferentes y es muy difícil que ocurra algo similar a lo acontecido en Caracas, sí pone énfasis en que EEUU haya escalado de las amenazas a las acciones militares concretas.
En ese sentido, los analistas consultados con Sputnik destacan que Washington siga utilizando la narrativa de la supuesta lucha regional contra el narcotráfico como herramienta para extender su hegemonía en América Latina, particularmente en México, Colombia y Venezuela, por ahora.
“La cuestión de los cárteles de la droga es un punto en contra de México, pero también habría que plantear la pregunta de qué tanto realmente le interesa a EEUU combatir las drogas o hasta qué punto es simplemente una bandera de Trump con el fin desacreditar al Gobierno mexicano”, comenta el experto.
Para Guerrero Baena, en ambos países se necesitan “verdaderos negociadores” que entiendan con frialdad la realidad geopolítica, lejos de las cuestiones ideológicas, porque, dice, “los discursos de ambos lados no están alcanzando” para llegar a un acuerdo.
“Hay una diplomacia blandita desde México, no veo muy activo [al canciller] Juan Ramón de la Fuente. Al Gobierno de Sheinbaum le hace falta, además, una estrategia de comunicación más efectiva, más elaborada que la que ahora tiene, la cual se basa en repetir que México es un país soberano”, apunta el analista.

Visitas: 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *