La primavera y la poesía

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Cuando el calendario marca el 21 de marzo, se firma un pacto de equilibrio. La naturaleza despierta y de mañana, mientras irrumpe el sol, se percibe más el frío. Poco a poco el calor regresa y la savia, como azogue de capricho, asciende por el tronco de los árboles.

Es la época en que el brote rompe la corteza, y el silencio huye entre voces que emergen para darle paso al verso.

La primavera es poesía escrita en flores y humedades, en tanto el petricor descubre el aliento de un beso dado entre cielo y tierra.

No es por azar que el Equinoccio de Primavera coincida con el Día Mundial de la Poesía. Ambos comparten un origen que brota de una misma espera. El equinoccio divide el tiempo; la poesía divide el alma. Una mitad pertenece al sueño; la otra, a la vigilia.

En marzo, la naturaleza traza su primer borrador con tinta de flores y pluma hecha de viento.

La luz cambia de ángulo y las sombras se acortan a la par que el aire provee aromas nuevos. Humedad, tierra mojada, polen, elementos que anuncian vida.

El poema escrito también aromatiza con su fragancia de realidad. Roza la piel y va más allá de una idea. Baja al cuerpo, estremecedor, con la métrica que pulsa lo mismo que un corazón. Su ritmo imita el paso por senderos de estrofas.

En su momento, la palabra brota igual que revienta la semilla en el fondo de la tierra, sin que haya fuerza para detener el brote de su tallo. Nada frena a la flor ni al verso; la primera llega, furtiva, e impone perfume y color; la otra exhibe sentimiento y pasión.

El sol no pide permiso para salir. Tampoco al poeta le hace falta para versificar. Ambos se rigen por la ley del infalible retorno.

En el equinoccio, el mundo se renueva. En el poema, lo humano crece. Basta contemplar un árbol o abrir un libro.

La vida acontece en tiempo presente. El verso, en el ahora. Por ello no existe ayer para la flor, ni pasado para la rima.

Día y noche, silencio y voz, tierra y cielo. Primavera y poesía son una sola realidad. El mismo respiro del universo.

Por esa razón es de ambas este su día.

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