Me voy a morir en un diamante
Arigo es mi nombre de guerra, dice este hombre que muy próximo a cumplir 81 sigue dándole rolings y flys a sus pupilos cuatro veces por semana, porque no concibe su vida sin el béisbol.
Leer másArigo es mi nombre de guerra, dice este hombre que muy próximo a cumplir 81 sigue dándole rolings y flys a sus pupilos cuatro veces por semana, porque no concibe su vida sin el béisbol.
Leer másEntre los 117 tatuajes que en un momento poblaron la piel de El Dora uno apunta todavía la fecha del 8 de agosto de 1979. Aquella tarde estaba compartiendo unos pomos de alcohol en el portal de la antigua farmacia de Reina cuando una patrulla policial lo arrestó.
Leer másCuando recuenta sus 84 años Conchita muy bien puede arribar a una conclusión, el verbo enseñar es el que mejor conjuga su existencia. Tanto ha enseñado esta pedagoga por vocación que terminó enseñándose a sí misma a convivir con el dolor provocado por el estigma de sus dos apellidos.
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