Asambleas Municipales: decisiones adecuadas en función del bienestar colectivo

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Han transcurrido 47 años desde que fueran constituidas las primeras asambleas municipales del Poder Popular (AMPP) en Cuba. En 1976 tenía lugar la creación de los órganos locales del Poder del pueblo.

Nacía así, el órgano superior del poder del Estado en su demarcación, investida de la más alta autoridad en su territorio. Autoridad que no se ejerce arbitrariamente sino teniendo en cuenta las atribuciones que, la Constitución y las leyes, le asignan.

Una estructura que permite la representación del pueblo; toda vez que está integrada por los delegados elegidos en cada circunscripción, mediante el voto libre, igual, directo y secreto de los electores.

Casi cinco décadas de intenso quehacer, siempre en pos de adoptar decisiones que conduzcan al bienestar colectivo; esa esencia se mantiene e incluso, me atrevo a asegurar que se acrecienta, sobre todo cuando desde el propio articulado de la Ley de Leyes, refrendada por inmensa mayoría, se sustentan los deberes y derechos de los delegados y se refuerza la autonomía de los municipios.

Recientemente Esteban Lazo Hernández, presidente del Parlamento, enfatizaba en lo esencial del desarrollo de la autonomía municipal y el cumplimiento efectivo de la Estrategia de Desarrollo Municipal. “Debemos potenciar el funcionamiento de las asambleas municipales del Poder Popular como el órgano superior del poder del Estado en su demarcación, dijo especialmente su control y exigencia a las instituciones locales y que allí estas rindan cuenta de su gestión”

Tal aseveración deja claro cuán importante resulta una asamblea, que funcione y no solo porque se reúna según lo establecen los reglamentos, sino porque en cada tema propuesto y en los análisis de sus delegados, se arroja luz y se proponen soluciones concretas.

Coincido plenamente con las reflexiones del también presidente del Consejo de Estado: “(…) En sus sesiones (las AMPP) deben examinar sistemáticamente, en nombre del pueblo, la marcha de la producción agroindustrial local, discutir qué más puede hacerse para salir adelante frente a los actuales desafíos, y en función de que la empresa estatal socialista cumpla su papel como principal actor de la economía cubana”.

Ello es estar en el borde delantero de las principales preocupaciones del soberano y actuar consecuentemente por resolverlas.

Cierto es que el contexto actual es complejo, harto difícil para cada familia y más aún para quienes tienen la responsabilidad de adoptar decisiones que repercuten en la colectividad. Mas lo considero justamente un privilegio, el de saberse comprometido con los destinos del pueblo que lo eligió; de ahí, entonces, lo imprescindible de exigir, proponer, participar activamente, sugerir soluciones, discrepar- desde el respeto y los argumentos- de aquellas decisiones que lejos de viabilizar y resolver alguna situación en particular pueda provocar mayor irritación y malestar.

Este 31 de octubre, las Asambleas Municipales del Poder Popular llegan a 47 años de que fueran constituidas al calor del proceso de construcción e institucionalización del Estado socialista cubano, como elemento esencial para articular y hacer efectivo el principio democrático del ejercicio del poder por el pueblo.

Sea aprovechado el momento para reconocer a quienes —a lo largo del tiempo— han desempeñado tales funciones y exhortar a los actuales a continuar adoptando decisiones adecuadas en función del bienestar colectivo.

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Tay Beatriz Toscano Jerez

Periodista.

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