Antonio Bachiller y Morales: Figura clave del pasado insular

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Nació en La Habana, el 7 de junio de 1812. Historiador, periodista, bibliógrafo, profesor universitario, jurisconsultor, de hondo sentimiento americanista, Antonio Bachiller y Morales llegaría a figurar entre los precursores de las letras cubanas en el siglo XIX.

Haber llegado al mundo en el seno de una familia distinguida y de notable solvencia económica permitió al joven Bachiller y Morales cultivar su intelecto desde temprana edad. Cursó estudios en el Seminario de San Carlos, y a partir de 1828 recibió lecciones de Lógica, Metafísica y Moral en la real y pontificia Universidad de La Habana, donde obtuvo el título de bachiller en Leyes, primero, en Cánones, después, para luego alcanzar el de licenciado en Derecho canónico, en 1837.

Un año más tarde, recibiría el diploma de abogado ante un tribunal en la Audiencia de Puerto Príncipe, hoy ciudad de Camagüey. Desde ese momento, Bachiller y Morales colocó esfuerzo e inteligencia al servicio de la cultura cubana en diversos campos del conocimiento.

Erudito, laborioso, descolló por sus aportes a la investigación histórica de la América precolombina, así como por su dedicación a la filosofía y a la docencia en el ámbito universitario.

En su quehacer profesional, exaltó los más elevados valores de las ciencias y el arte en Cuba, mientras abogaba por una educación popular y por una libertad absoluta en el comercio.

Publicó textos sobre agricultura, leyes y educación, temas que consideraba necesarios para el desarrollo de la sociedad cubana. Su Prontuario de la Agricultura General resultó de gran utilidad para los campesinos y contó con el elogio de los más encumbrados especialistas de la época.

Bachiller y Morales realizó, además, estudios sobre el movimiento literario cubano que aparecieron publicados en periódicos de La Habana y Madrid. Entre su vasta obra sobresalen sus Apuntes para la historia de las letras y de la instrucción pública de la isla de Cuba, publicada en La Habana, entre 1859 y 1861. El texto constituye una obra fundacional en lo referente a la valoración de la incipiente cultura nacional y determinó, con toda justicia, que se reconociera a Bachiller como el padre de la bibliografía cubana. En homenaje a su gran contribución, cada 7 de junio, fecha que marca su natalicio, se celebra aquí el Día del Bibliotecario.

El eminente investigador ejerció también como catedrático en el Seminario de San Carlos, la Sociedad Económica de Amigos del País y la Universidad de La Habana, y fundó el Instituto de Segunda Enseñanza de la capital cubana.

A su muerte, acaecida el 10 d enero de 1889, José Martí escribió: “Americano apasionado, cronista ejemplar, filólogo experto, arqueólogo famoso, filósofo asiduo, abogado justo, maestro amable, literato diligente, era orgullo de Cuba Bachiller y Morales, y ornato de su raza”.

No pudo ser más acertada la designación de este día para celebrar la actividad de las bibliotecas en el país, instituciones que a lo largo de los años han contribuido al desarrollo de los conocimientos y de la cultural del pueblo, a lo que con denuedo aportó Bachiller y Morales.

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Yudith Madrazo Sosa

Periodista y traductora, amante de las letras y soñadora empedernida.

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