Agosto: Cuando la Tierra arde y el cielo se oscurece

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Por: Vladia Rubio

Agosto llega al hemisferio norte marcando la crudeza del verano.

En Cuba, la combinación de temperaturas elevadas, humedad y aguas muy cálidas hace que el calor no termine cuando se oculta el Sol. Los registros climáticos disponibles sitúan las temperaturas máximas medias del agosto cubano alrededor de los 32-33 °C, aunque las condiciones concretas varían considerablemente de una región a otra.

No es, además, un mes meteorológicamente inocente para la mayor de las Antillas. Agosto pertenece al período de mayor actividad ciclónica del Atlántico y el Caribe, de modo que el mismo cielo que durante la noche puede regalar meteoros, también puede convertirse, durante la temporada ciclónica, en una amenaza muy distinta.

Pero esta vez habrá también una razón extraordinaria para mirar precisamente hacia los cielos de este octavo mes.

El 5 de agosto, una parte del cohete Falcon 9 -lanzado en enero de 2025 rumbo a la Luna -para probar allí instrumentos científicos y tecnologías útiles para futuras misiones tripuladas- impactará contra la superficie lunar cerca del cráter Einstein.

Lanzamiento del cohete Falcon 9, en enero de 2025 para llevar a la Luna la misión Blue Ghost 1 de Firefly Aerospace, con diez instrumentos científicos y tecnológicos de la NASA para estudiar el entorno lunar y probar instrumentos científicos y tecnologías para futuras misiones tripuladas./ Foto: SpaceX

El choque está calculado para alrededor de las 06:35 UTC y los astrónomos intentarán registrar tanto el destello como la nube de material expulsado.

No será un impacto deliberado para realizar un experimento y en ello reside buena parte de su interés. Un objeto construido por seres humanos, abandonado después de cumplir su función, regresará al escenario lunar y ofrecerá a los científicos una oportunidad excepcional de estudiar cómo se comporta un impacto artificial sobre otro mundo.

La Luna, que durante miles de millones de años ha conservado en su superficie las cicatrices de asteroides y otros, recibirá así una nueva marca de nuestra especie.

El día en que el Sol perderá la batalla

Una semana después ocurrirá otro acontecimiento de mucho interés. Exactamente el 12 de agosto, la Luna pasará exactamente entre la Tierra y el Sol proyectando su sombra sobre nuestro planeta. Se producirá así un eclipse solar total: la totalidad atravesará Groenlandia, Islandia, el océano Atlántico, España y una pequeña zona de Portugal, además de alcanzar el norte de Rusia. En otras regiones de Europa, África y Norteamérica se observará como eclipse parcial.

El 12 de agosto de 2026 tendrá lugar un eclipse total de Sol./ Imagen ilustrativa: ESA

Hay algo casi teatral en un eclipse total. Durante unos minutos, el día pierde su condición de día. La temperatura puede descender, cambia el comportamiento de algunos animales y la corona solar aparece alrededor de la silueta negra de la Luna como una estructura de plasma, que normalmente permanece escondida por el extraordinario brillo del Sol.

Cuba no estará dentro de la estrecha franja donde el Sol desaparecerá por completo, pero sí podrá contemplar el eclipse como fenómeno parcial. Y no debe olvidarse que cuando el eclipse es parcial, nunca es seguro mirar directamente al Sol sin protección solar adecuada. 

La noche del 12 al 13 de agosto llegará también el máximo esplendor de las Perseidas, la lluvia de meteoros que cada verano convierte el cielo del hemisferio norte en una especie de escenario de fuegos artificiales naturales.

Sus partículas proceden del cometa 109P/Swift-Tuttle y penetran en la atmósfera terrestre a unos 59 kilómetros por segundo.

Como en este 2026, la Luna estará en su fase de nueva durante el máximo de las Perseidas, los cielos se verán mucho más oscuros y, por tanto, serán condiciones particularmente favorables para observar los meteoros, siempre que las nubes, la contaminación lumínica y las condiciones locales no arruinen la función. 

Lluvia de meteoros Las Perseidas. Foto: tomada de extranewsmundo.com

A punto de partir agosto, otro eclipse

 

El mes todavía se reserva una última carta antes de su partida. Entre el 27 y el 28 ocurrirá un eclipse lunar parcial, visible desde amplias regiones de América, Europa, África y Asia occidental.

Esta vez no será la Luna quien tape al Sol, será la Tierra la que se interponga entre ambos y proyecte su sombra sobre nuestro satélite.

Allí donde la sombra alcanza la superficie lunar pueden aparecer tonos rojizos o anaranjados, porque la atmósfera terrestre dispersa con mayor facilidad las longitudes de onda azules y deja pasar proporcionalmente más luz roja hacia la Luna.

Así, agosto de 2026 quedará enmarcado por dos eclipses: uno solar al comienzo y otro lunar antes de terminar. Entre ambos, una lluvia de meteoros y un artefacto humano que se estrellará contra la Luna.

El nombre del mes nació mucho antes de que existieran telescopios, satélites o sondas espaciales. Los romanos lo llamaban Sextilis, porque ocupaba el sexto lugar en el antiguo calendario que comenzaba en marzo.

En el año 8 antes de nuestra era, el Senado romano decidió rebautizarlo en honor de Octavio Augusto, primer emperador de Roma. No fue una elección casual, aquel mes estaba asociado a varias de sus victorias decisivas, entre ellas la derrota de Marco Antonio y Cleopatra.

El calendario cambió después, pero el nombre sobrevivió. Y este agosto, quizás sobreviva de modo particular, especialmente en el recuerdo de los aficionados a la astronomía por los tantos motivos que aportará para levantar la vista al cielo.

Durante un eclipse lunar parcial, una parte de la Luna penetra en la umbra terrestre mientras el resto permanece iluminado. /Foto: tomada de as.com

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