Rompiendo estereotipos: Paulina Álvarez, mujer negra que funda una orquesta
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Paulina Álvarez decide conformar su orquesta debido a la discriminación que por concepto de género era sometida. Señala Germinal Barral que lo que la motivó a hacerlo fue la injusticia y la ingratitud de los directores de orquestas hacia ella. Este hecho responde a un contexto de varios años de luchas, donde ya no se podía soslayar el terreno conquistado por las mujeres en defensa de sus derechos.
Superó las restricciones impuestas por los presupuestos patriarcales para el sistema de creación artística, en el cual los hombres tenían el control y las mujeres principalmente se destacaban como cantantes, pianistas, arpistas, flautistas y violinistas. Lo anterior la convierte en precursora entre las mujeres que lideraron una orquesta de música popular, compuesta solamente por hombres, con la cual rompió estereotipos.
Los años 1938 y 1939 fueron de consagración para ella y su orquesta y de definición de un estilo. Los primeros músicos que la acompañaron fueron Manolo Morales (flauta), Everardo Ordaz (pianista y arreglista), Rodolfo O´Farrill (bajista), Gustavo Tamayo (güiro), entre otros. Aunar en su orquesta a valiosos músicos de la época tenía una importancia trascendental, pues representaba el reconocimiento de estos profesionales a la calidad artística de Paulina y a su vez era garantía de una buena ejecución orquestal, elemento significativo para mantenerse en el gusto popular.
Con esta orquesta Paulina logra consagrarse en la música popular por sus magníficas dotes interpretativas, en años donde este tipo de música alcanza valores extraordinarios, debido a las numerosas agrupaciones y obras de gran calidad que se produjeron.
La Emperatriz del Danzonete declaró a Don Galaor (1939) que el 23 de febrero de 1939 y el 19 de marzo de ese propio año participaría en dos fiestas en las cuales actuarían los conjuntos más populares de La Habana, lo cual representaría la consagración de su novel orquesta. Sobre esta última anunciaba la revista Bohemia:
FORMIDABLE: Así será la Verbena que tendrá efecto el 19 de marzo en ”La Polar” como despedida a Miguelito Valdés. Actuarán conjuntamente la “Casino de la Playa” y la Orquesta de Paulina Álvarez, cantando la Reina y Emperatriz del Danzonete [sic]¹.
Durante el año 1939 realizó numerosas presentaciones en funciones de bailes, organizadas por las diferentes sociedades y clubes que desarrollaban fiestas para sus asociados, no solo en la capital, sino también en el interior de la isla,
Con su orquesta se mantuvo durante este año en un programa bailable de una hora y media de duración, amenizaba primero, las mañanas y luego las tardes de los oyentes de la CMQ.
Paulina logra mantenerse posicionada en las principales emisoras radiales, pues en 1943 junto a su orquesta actuaba en CMQ en un programa estelar de hora y media de duración y en 1947 en Unión Radio era protagonista del programa “Así canta Paulina” de media hora de duración.
Su carrera discográfica tampoco se detuvo y en 1941 la RCA Víctor continuaba la promoción de sus discos, esta vez la guaracha Marinerito marinerón y el danzón El Romántico.
Asimismo, permanecía en el gusto del público- oyente y formaba parte de las carteleras de los bailables más populares tanto de la capital como de diferentes provincias del país, amenizando carnavales en Caibarién y fiestas de sociedades de Sancti Spíritus. Además, se le vio actuar junto a un grupo de reconocidas orquestas para apoyar a quienes luchaban en el frente antifascista, en el espectáculo que se llamó la Feria del Mundo Nuevo.
De igual manera formó parte del elenco que actuó en la verbena realizada para recaudar fondos con destino a la celebración del II Congreso Nacional Tabacalero en la audición de noche buena realizada en la emisora Mil Diez, la emisora del pueblo y del festival titulado “Una noche tabacalera”, que se realizó como un homenaje a destacados dirigentes proletarios.
Si bien en las fuentes consultadas no se encuentran evidencias que Paulina Álvarez perteneciese a la Unión Sindical de Músicos de Cuba, es posible aseverar que su participación en estos bailables, responden a la posición antifascista y proletaria asumida por los dirigentes del sindicato de los músicos en particular y por la CTC en general.
Con su orquesta, aunque no trascendió en el tiempo, desbancó barreras de mujer negra y músico, para afrontar las condicionantes de la época.
¹«Sonando las maracas», 1939, p. 53)
* Doctora en Ciencias Históricas. Especial para el Periódico 5 de Septiembre.
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