CIENPINOS: Ciencia y agroecología, en el campo y las aulas
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El proyecto CIENPINOS, auspiciado por la ASDI y ejecutado en colaboración con el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) de Costa Rica, llega a su etapa de evaluación. En él participan las universidades de Pinar del Río y de Cienfuegos, y es coordinado desde la Estación Experimental Indio Hatuey (EEIH). Desde la Facultad de Agronomía de la UCf, les proponemos adentrarnos en sus particularidades, con la ciencia, los profesores y los estudiantes como protagonistas.
Desde 2023 está en marcha en Cuba el proyecto CIENPINOS. Su nombre proviene de la inclusión de las provincias de Cienfuegos y Pinar del Río, de ahí sus siglas. No tiene que ver con las coníferas, sino con la producción sostenible de alimentos en esos territorios. Según la página oficial, se trata de un proyecto conjunto del CATIE y la EEIH, financiado por la Agencia Sueca para el Desarrollo Internacional (ASDI), que busca implementar prácticas agrícolas y ganaderas bajas en emisiones y adaptadas al cambio climático.
Dicho de esta manera, parecería un estudio más; sin embargo, este proyecto en particular busca asegurar los medios de vida de los productores a través del manejo de sistemas agrícolas sostenibles y resilientes que conservan la biodiversidad de los entornos seleccionados para su aplicación, así como contribuir a la seguridad alimentaria y al cumplimiento de metas nacionales y municipales de mitigación y adaptación al cambio climático. Temas que atraen hoy una atención global, nacional y local, en particular ante las demandas actuales.
En reciente visita a Cienfuegos, Ludvig Halgren, oficial del programa de ASDI para CIENPINOS, y Joanna Rocco, funcionaria de la Agencia, se reunieron con la Dra. C. Tania Sánchez Santana, directora nacional del proyecto, para debatir los resultados preliminares de su implementación. Los visitantes fueron recibidos en la Universidad de Cienfuegos (UCf) por la rectora, Dra. C. Orquídea Urquiola Sánchez, y por el equipo coordinador desde la institución, el Dr. en Ciencias Agrícolas y profesor titular Yhosvanni Pérez Rodríguez.
Durante las jornadas de la visita participaron, además, científicos del CATIE y de la EEIH, así como parte del claustro docente de la Facultad de Agronomía y estudiantes de carreras afines a la Agronomía vinculados al proyecto.
VISTA HACE FE
Científicos, profesores, alumnos y productores junto a los visitantes pudieron constatar cómo se adoptan acciones concertadas, en múltiples escalas y dominios, para mitigar el fenómeno climático al actuar sobre los Gases de Efecto Invernadero y otros forzantes climáticos, proceso denominado por el término Gobernanza Climática, en los municipios de Abreus y Cumanayagua. Estas zonas fueron escogidas por sus características ambientales y de suelo para la cría y fomento de cabras.
Abreus se encuentra entre los tres primeros municipios que más afectación presenta por la penetración del mar ante las consecuencias derivadas de la acción de eventos hidrometeorológicos extremos en un territorio de relieve llano, especialmente en la zona al sur del municipio donde se ubica parte de la Ciénaga Oriental de Zapata. Esta es un área protegida de importancia nacional e internacional (Reserva de la Biósfera), con áreas pantanosas y de muy mal drenaje sobre subsuelos conectados entre sí por líneas de escurrimiento que actúan como pequeñas cuencas endorreicas, que colectan parte del escurrimiento superficial y que en épocas de lluvia se convierten en extensas lagunas.
Cumanayagua muestra dos tipos de bosques: naturales y bosque de protección del litoral, que incluye manglares, uverales y manigua costera; el resto corresponde a matorrales xerofíticos costeros.
Al cierre del 2020, el municipio Cumanayagua tenía 67 entidades productivas: nueve empresas, diez unidades presupuestadas y 48 cooperativas. De ellas, 23 son Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), 23 Cooperativas de Crédito y Servicio (CCS) y nueve Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA). Los principales problemas ambientales radican en el uso de prácticas agrícolas inadecuadas en las áreas boscosas y la carencia de un plan de manejo de uso sostenible y diversificado de los bosques.
Existen pocos estudios de la ecología y opciones de manejo diversificado de estos bosques que guíen las acciones encaminadas a su rehabilitación. La degradación progresiva y la falta de acciones de restauración del ecosistema boscoso del litoral costero constituyen problemas actuales de gran importancia. Existe un plan de ordenamiento ambiental de la cordillera de Guamuhaya que incluye tres provincias centrales de Cuba y 5 municipios.
Ahí radica, de manera precisa, la importancia de la aplicación de CIENPINOS en esta área, con resultados prácticos que pudieron constatarse en el intercambio con los productores. El proyecto incluye soluciones basadas en la naturaleza, así como acciones para proteger, gestionar de forma sostenible y restaurar los ecosistemas naturales o modificados, que abordan los desafíos sociales de manera efectiva y adaptativa, proporcionando simultáneamente beneficios para el bienestar humano y la biodiversidad.
UNIVERSIDAD ADENTRO

Con la decana de la Facultad de Ciencias Agrarias, MSc. Norma Yadira Bravo Montano, este equipo se adentró en la docencia y el funcionamiento pedagógico, científico y práctico de los estudiantes:
“Contamos en Pregrado con seis carreras: dos de ingeniería (en Procesos Agroindustriales y Agronomía), Medicina Veterinaria y tres carreras de corte pedagógico (Licenciaturas en Educación Agropecuaria, Biología y Geografía). Coordinamos dos maestrías: una en Agricultura Sostenible y otra en Producción Sostenible de Caña de Azúcar, esta última única de su tipo en el país y que se destina a personas vinculadas a este sector, próxima a comenzar su segunda edición ya con carácter regional.
“De manera general, la Facultad tiene una matrícula de 272 estudiantes entre el curso diurno y la modalidad por encuentros y a distancia. Junto a las maestrías se oferta la especialización en Sistema Agrario Local, a partir de necesidades e intereses empresariales de manera específica. El claustro está conformado por 48 docentes (más del 50 por ciento son Auxiliares y Titulares como categoría docente superior), y nueve son contratados y provienen de sectores estratégicos para la economía local, lo que distingue el vínculo Universidad/Empresa; contamos con nueve trabajadores de apoyo a la docencia, de gran apoyo para el trabajo”.
Sobre las prácticas laborales y la vinculación de los estudiantes en el terreno, abunda la decana:
“Como decía con anterioridad, es precisamente el vínculo con el empresariado local de nuestra institución el que proporciona un alto grado de satisfacción para los estudiantes, tanto diurnos como por encuentros. Las prácticas laborales se intencionan cumpliendo los objetivos de la disciplina principal integradora y los proyectos de investigación de la Facultad. Y ya en la empresa, en un espacio creado por ellos, buscamos los tutores entre los mejores especialistas que puedan conducir el proceso, cumpliendo con el gráfico docente del año de la carrera que cursa el estudiante, para que tengan sus mejores vivencias. Resalta el vínculo con la Dirección de la Agricultura y sus dependencias en la provincia: la Empresa de Semillas, Azcuba, Sanidad Vegetal, Pecuaria Sierrita; así como con fincas, unidades de producción cooperativa, la ANAP, entre otras, allí donde los estudiantes investigan y promueven la ciencia al tiempo que se nutren de experiencias”.
Durante el intercambio periodístico con la decana de Agronomía, MSc. Norma Yadira Bravo Montano, conocimos que las prácticas no se circunscriben a la modalidad de curso diurno, sino que los estudiantes de las carreras por encuentro tienen sus espacios de investigación preprofesional en empresas como Tabacuba, Lácteo Escambray y Glucosa del Grupo Empresarial Labiofam (para quienes estudian la especialidad de Ingeniería en Procesos Agroindustriales).
“La internacionalización de la Universidad nos abre un camino para posicionarnos desde la Facultad. Hoy tenemos convenios vigentes con Perú, Italia, Costa Rica, Chile, Colombia, España y Brasil, lo que ayuda a que nuestro trabajo, además, sea visualizado a través de publicaciones y revistas de alto impacto, a través de convenios editoriales, intercambios académicos y donativos que nos facilitan el trabajo de investigación científica.
”Hoy tenemos en Agronomía ocho proyectos de investigación en ejecución: internacionales, sectoriales y territoriales, los que obviamente se desarrollan a partir de nuestras líneas de investigación: Transformación agraria sostenible; La biodiversidad: agricultura sostenible urbana y suburbana; Bioproductos en la producción agrícola; Producción sostenible para la salud animal; y Las ciencias naturales y el medio ambiente. Entre ellos destaca CIENPINOS, entre otros, que nos brindan la posibilidad de aplicar la ciencia y de los que nos nutrimos con sus experiencias”.
LOS ESTUDIANTES

Legna Beatriz Quesada Jiménez, estudiante de tercer año de Ingeniería Agrónoma, cuenta sus experiencias en el trabajo de campo e investigación con el proyecto CIENPINOS:
“Ha sido muy enriquecedor confraternizar con los productores y criadores de cabras. A veces tenemos alguna controversia cuando queremos aplicar la ciencia y ellos imponen las costumbres ancestrales, pero siempre llegamos a un acuerdo y aprendemos mutuamente. Yo nunca había ordeñado una chiva, por ejemplo; no lo aprendí en clases, y eso me lo enseñaron allí. Estoy muy satisfecha”.

Reinaldo Antonio Fragoso Sarduy, también del tercer año de Agronomía, comenta:
“Soy miembro del proyecto CIENPINOS; en particular, investigo sobre el comportamiento del ganado caprino en lo referente a nutrición, estudio de los suelos y de la biodiversidad en esos entornos. He estado vinculado directamente con los productores del Circuito Sur y de la costa norte de Cienfuegos. No hemos aprendido solo de estos temas, sino de todo: cultivos, bosques, clima, producción de alimentos, entre otros. Hemos convivido allí con los criadores y ha sido muy provechoso, una linda experiencia”.
CIENPINOS ES CIENCIA, ENSEÑANZA, INTERCAMBIO
Eduardo Somarriba conoció Cienfuegos en 2022, cuando el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), donde trabaja, comenzaba a gestarse y formularse la idea de implementar un proyecto en conjunto en conversaciones con la rectora, decana y autoridades docentes de la UCf. Entonces nacía CIENPINOS:
“Me parece fantástico el modelo de insertar la educación y la investigación, en particular en el proceso de desarrollo agropecuario. Es un modelo de trabajo que se ha implementado en muchos lugares; nuestra Escuela de Postgrado funciona así, y tenemos muchas expectativas de que esta forma de intercambio con los estudiantes y los productores tiene un efecto a largo plazo. En ese intercambio modifican su manera de ver el mundo, y esa modificación dura para el resto de su vida profesional. Yo diría que es una modificación con mucha sostenibilidad”.

En un aparte con la prensa, ya cuando había conocido Cienfuegos, intercambiado con representantes de Desarrollo Local en el territorio, la Universidad, productores y estudiantes, el señor Ludvig Halgren, oficial del programa de ASDI para CIENPINOS, comentó a modo de resumen:
“Es increíble ver cómo trabajan todos juntos en CIENPINOS: cada nivel social está enlazado —la oficina del CATIE en Costa Rica, la Universidad, el Gobierno provincial y municipal, los productores, los estudiantes—. El tratamiento de género para incorporar mujeres a la producción y desarrollo sostenible es elocuente. Espero que el proyecto pueda extenderse en el tiempo”.

*Fuentes consultadas: Página oficial del proyecto CIENPINOS.
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