Viva, ese árbol cultural que crece | 5 de Septiembre.
mié. Oct 23rd, 2019

Viva, ese árbol cultural que crece

En el espectáculo por el noveno aniversario, Viva ratificó su propuesta de fusión de todas las artes. / Foto: Villalvilla

Aun cuando la propuesta inicial naciera anclada al espectáculo de los DJ, el proyecto Viva pronto ramificó su dramaturgia hasta convertirse en árbol cultural. De ese sueño brotaron la Academia de Ballet para niños y jóvenes, shows en vivo en varias locaciones recreativas de la provincia, además de involucrarse en no pocas actividades en el ámbito político incluso.

La palabra Viva fue moviéndose entre las nuevas generaciones, penetró en el público y hoy difícilmente pase desapercibida entre los cienfuegueros. A nueve años de creado el proyecto, las buenas nuevas no parecen detenerse, entre ellas, la apertura en 2018 de su sede en las cercanías del Corredor de Santa Isabel.

“Los fundadores fueron Osly y Francis; debo aclarar que empezamos como DJ, ese era el sentido primario, además del audiovisual; luego empezamos a cambiar el concepto, la idea y lo amplié hacia otras esferas sin quitarle el protagonismo a los DJ. Agregamos bailarines, músicos, artistas de la plástica, músicos (…) Nuestra intención es abarcar a todo tipo de público desde la combinación de varias manifestaciones artísticas.

“Por eso en nuestra sede tendremos galerías de arte, la academia y espacios para conciertos de pequeño formato”, reconoce Pedro Armando Camas Batán, director general.

Desde lo visual, Viva nos introduce definitivamente en lo moderno, en la mezcla de sonidos, en la hibridación de colores, en el universo de las pantallas y el humo, en el alboroto nocturno de un día festivo, en la cultura cosmopolita de esta ciudad.

“Debemos estar abiertos para crear espectáculos diferentes. Una vez recuerdo que me tildaron de medio loco, porque traje a la discoteca a dos roqueros (Pavel y Aisby); también he insertado un saxofonista, piano, e incluso, hicimos jazz. Todo depende del modo en el cual se le introduce al público; debemos atraer a lo mejor de nuestro patrimonio cultural para que se mezclen en estos espacios también”, agrega Camas Batán.

La Academia de Ballet, la cual cuenta hoy con 60 niños matriculados, resulta una de las ramas fundamentales de Viva, y su contribución social nos acerca a una mejor difusión de un arte difícil de comprender y con raíces bien fuerte en Cuba.

“Es importante que los niños se inserten desde edades tempranas en este tipo de manifestación, aun cuando no lleguen a hacerse grandes bailarines, pues eso les aporta a su cultura general, les motiva la creatividad”, acota Grisel Martínez, coreógrafa del proyecto y directora de la Academia.

La concepción del espectáculo marca la diferencia ante otras iniciativas que atan sus presentaciones exclusivamente al trabajo del DJ o las pantallas. “No solo es el audiovisual por el audiovisual, sino como soporte escenográfico. El DJ está en función del espectáculo desde que comienza hasta que culmina, apoya la danza y todo cuanto proyecte el guion artístico”, afirma Margarita Salas Albuerne, presidente del Consejo de las Artes Escénicas en Cienfuegos.

“Viva”, perteneciente al Consejo Provincial de las Artes Escénicas y a la Agencia de Representaciones Artísticas Caricato, es fusión, creatividad, luces y acción. Un proyecto que promete futuro y debe crecer mucho más, como los árboles que sobrepasan los 100 años.

Foto: Villalvilla
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