Una vida en y para el Inder

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Desde el a√Īo 1974 Vizca√≠no transporta atletas por todo el pa√≠s. /Foto: Carlos Ernesto

No recuerdo cuando fue la primera vez que lo vi manejando una guagua llena de atletas, pero lo que sí entendí, desde ese día, es que estaba en presencia de un verdadero personaje del movimiento deportivo cienfueguero. Y es que Miguel Vizcaíno Medina es precisamente eso, y su nombre representa ya un símbolo del Inder en nuestra provincia.

Con 70 a√Īos cumplidos el pasado 8 de mayo, todav√≠a anda en los trajines de transportar deportistas hacia cualquier destino. Aunque algunos se preocupan, debido a su edad, este hombre se siente en √≥ptima forma, asiste con disciplina a todas sus pruebas y controles de salud, no usa siquiera espejuelos y jam√°s ha lamentado un accidente de tr√°nsito.

‚ÄúEl Inder es mi vida; yo le tengo tanto amor, que no s√© c√≥mo van a lograr que me baje de esa guagua‚ÄĚ, me dice con una sinceridad que contagia y sorprende, pues a pesar de su forma de ser jocosa y bullanguera, ‚ÄúEl Vizca‚ÄĚ, como todos lo conocen, muestra un l√©xico de altura, algo de familia, supongo, debido a su hermano Pedro Vizca√≠no, corresponsal de la Emisora Provincial. ‚Äú√Čl y yo somos uno. Todo lo resolvemos juntos‚ÄĚ, me aclara.

Sus inicios en el deporte no fueron precisamente detr√°s de un tim√≥n, pues Miguel jug√≥ f√ļtbol y b√©isbol organizado, disciplinas en las que lleg√≥ a destacarse. En el balompi√© recuerda que era centro delantero, y comparti√≥ cancha con Odilio V√°zquez, Andr√©s Rold√°n, H√©ctor V√°zquez, y otros que luego destacaron sobremanera.

Como pelotero integr√≥ el otrora equipo Ca√Īeros, donde perteneci√≥ a un staff de pitcheo junto a luminarias de la talla de Andr√©s ‚ÄúCurro‚ÄĚ Leyva, Jos√© Ram√≥n Sastre y Rolando Mac√≠as. Reconoce que era un relevista, no excelente, pero aceptable, y con una curva que hac√≠a estragos.

Precisamente de esos a√Īos atesora una an√©cdota muy graciosa, t√≠pica de su gracia y ocurrencia. ‚ÄúYo lanzaba pero tambi√©n manejaba el carro donde se trasladaban los peloteros. Escuch√© a Valent√≠n Le√≥n, primer bate de Tabacaleros, cuando le dec√≠a a sus compa√Īeros que ese d√≠a iba a tocar la bola tres veces. El juego fue en el estadio Luis P√©rez Lozano y lo recuerdo como si fuera ahora mismo. Le ped√≠ a Rafael ‚ÄėGuant√°namo‚Äô Gonz√°lez que me diera la bola, y a tanta insistencia acept√≥. Te imaginas la cara de Le√≥n cuando se par√≥ en el caj√≥n de bateo. Fue hasta el box y me dijo: ¬Ņt√ļ no eres el chofer? Todav√≠a me r√≠o con aquello‚ÄĚ.

Vizca√≠no ha tenido solo dos centros de trabajo. Comenz√≥ en Transporte Agropecuario como chapistero, chofer, mec√°nico y lo que hiciera falta. Pero a los tres a√Īos, en 1974, Sergio Garc√≠a ‚ÄúLiquid√°‚ÄĚ lo llev√≥ al Inder, de donde jam√°s se ha separado.

Primero manej√≥ la m√°quina de piquera, luego el ‚Äúcarro del director‚ÄĚ, despu√©s par de camiones, hasta que en el ,78 se mont√≥ en un √≥mnibus con atletas, y hasta el sol de hoy.
Ha trabajado con todo tipo de deportes y en todo tipo de eventos a lo largo y ancho de nuestro pa√≠s, donde le conocen y le admiran. Lleg√≥ el momento en que Cuba no le alcanz√≥ y hasta la Rep√ļblica Bolivariana de Venezuela se lleg√≥, tras un tim√≥n, como parte del programa Misi√≥n Barrio Adentro Deportivo. Esa experiencia, vivida entre 2008 y 2010, signific√≥ mucho para √©l, y confiesa que siente sano orgullo por haber estado all√≠, el mismo que lo embarg√≥ cuando tambi√©n represent√≥ a la Patria, pero con las armas, en misi√≥n internacionalista en Angola.

Jam√°s se le ve triste ni callado. En los eventos es dif√≠cil aguantarlo, y todo el tiempo grita y apoya a sus atletas, mientras bromea con los contrarios, para intentar sacarlos de paso. Sufre las derrotas como un deportista m√°s, y goza las victorias, aunque nunca acepta un trago mientras trabaja. Le encanta el boxeo, pero en realidad ama a todos los deportes. Entiende los privilegios del b√©isbol como pasatiempo nacional, pero lamenta que otras disciplinas, ‚Äúcomo el mismo f√ļtbol nuestro‚ÄĚ, no reciban apenas apoyo.

Posee diversos reconocimientos y por varios a√Īos result√≥ seleccionado entre los mejores trabajadores del Inder en Cienfuegos, pero todo eso lo cambia por seguir haciendo lo que le gusta. No obstante, sabe que el d√≠a del adi√≥s llegar√°, y ‚Äúpor si las moscas‚ÄĚ se asegur√≥ de que el nombre de Vizca√≠no siga presente, ya que su hijo Odesky desde hace un tiempo lo acompa√Īa en estos menesteres.

‚ÄúEs un excelente muchacho. Converso mucho con √©l y solo le pido que sea mejor que yo‚ÄĚ.
Algo bien dif√≠cil de lograr, sobre todo porque queda ‚ÄúVizca‚ÄĚ para rato.

2 Comentarios

  1. Conozco a Vizca√≠no ,hombre de pueblo muy decente y jodedor como decimos los cubanos ,siempre alentando a los deportistas que traslada ,compite desde las afuera con ellos y se sensibiliza con las derrotas como si fuera otro integrante mas de cualquier equipo llegue a este mi saludo y me quito el sombrero pues he participado en eventos donde ha sido el chofer y es muy alegres sus viajes ,hombre digno de todas sus distinciones ,merecidas que dios nos de Vizca para rato ,salud y larga vida como Ud. existen pocos en este concurso de la vida deportiva chao…. FELICIDADES VIZCA AMAREMOS A TU NI√ĎO COMO LO HACEMOS CONTIGO

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