Un fruto del ALBA a punto de madurar

Más de 600 trabajadores de diez empresas cubanas y un grupo de especialistas venezolanos consolidan los pasos en la reactivación de la Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos, de cara a la arrancada de la planta, prevista para la recta final del año.

Tras una prolongada etapa de mantenimiento, el objetivo fundamental ahora consiste en favorecer las condiciones generales de operación del centro fabril.

En el enclave, pilar de los acuerdos de integración energética de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) en Cuba, se obtendrá una amplia gama de productos, que van de la gasolina regular y especial, el diesel y el fuel-oil, al combustible de aviación y el gas, asevera Rolando López, Director de Mantenimiento.

Como ha sido informado por autoridades de primer nivel, en una etapa inicial aquí se procesarán 65 000 barriles diarios de petróleo, y en la segunda (de profundización de la refinación y aumento de la capacidad instalada), 108 000 barriles por jornada.

José Manuel Suárez, Director de Movimiento de Crudo y Producto, señala que el alcance de las obras en la Refinería contempla labores de destilación atmosférica, reformación catalítica y fraccionamiento de gases, y en la sección de hornos y calderas.

Vista parcial de la plantaAdemás, tareas constructivas y remodelativas en la sala de compresores de hidrógeno, las plantas de servicios industriales y las áreas de almacenamiento de crudos.

“Se trabaja en 14 tanques; de ellos, cinco de crudo, de más de 50 000 metros cúbicos de capacidad y 60 metros de diámetro, a los cuales se les está cambiando la tecnología de almacenamiento, pues los convertiremos de tanques atmosféricos de techo flotante en tanques con cúpula. O sea, con una carpa o techo fijo”, abunda.

Según Ramón Curapiaco, asesor venezolano de mantenimiento de tanques, quien vino aquí hace un año desde la Refinería de Puerto La Cruz, “serán terminados tres tanques de crudo según lo concebido en la estrategia de 2007. Y otros dos, de los cinco iniciales, para febrero del próximo año”.

El experto venezolano apunta:

“Esto ahora es pura tecnología de punta que elimina el sistema de techos flotantes soviéticos y alarga la vida útil del tanque en quince años. Le estamos colocando un domo edésico con una membrana de aluminio que evita los daños por descargas eléctricas o de contaminación por agua de lluvia, así como cualquier pérdida de crudo.

“Asimismo, se aumenta la capacidad de cada tanque en 4 000 metros cúbicos. Si lo multiplicas por cinco, estamos hablando de un ahorro de millones de euros”.

Suárez, el Director de Movimiento de Crudo y Producto, refiere que también se trabaja en la modernización de las instalaciones portuarias, los talleres de mantenimiento, la sustitución de la red administrativa y los sistemas de comunicación, así como en el montaje de una unidad de tratamiento para el turbo combustible.

Esto último -acota Suárez- posibilita que el keroseno sea mejorado; y de este salga turbo combustible de aviación, de alto costo en el mercado y que potencia el valor de la planta.

Tal renglón, precisa, figuró entre las últimas definiciones del proyecto de la empresa mixta.

El especialista le concede relieve al cambio de la automatización de neumática a electrónica, además de la instalación de un sistema de control distribuido.

“Asegurado por la firma japonesa Yokohama, toda la planta se monitoreará por una red de computadoras en un espacio físico pequeño. Desde hace cuatro meses nuestro equipo de técnicos y operadores se entrena en un simulador que visualiza lo que vamos a tener en la realidad”, dice.

Abel Delgado Sánchez, Director de Automática, Informática y Telecomunicaciones, afirma que la sala de control era de la vieja tecnología soviética de los ’80, llena de paneles con los instrumentos de indicación de los parámetros de proceso.

Agrega Delgado que “las señales se transmitían hacia allí a través de tubos de aire. La tecnología electrónica y digital no requiere de gran dimensión, en tanto todo se reduce a consolas de operaciones muy avanzadas de sistemas de control distribuidos, de los más modernos del planeta”.

Durante este mes de agosto concluyen su entrenamiento en Venezuela, 35 especialistas cubanos, con las normativas de PVDSA y sometidos a una actualización de primera en cuanto desenvolvimiento de la industria petrolera actual, indica Suárez.

El directivo subraya que se cuenta con una fuerza de trabajo preparada y calificada a lo largo de los años, vinculada al proceso de conservación de la planta y a la distribución de combustible en el territorio, porque la Refinería siguió funcionando como una terminal en el sistema logístico de CUPET.

Al delimitar todas las líneas de trabajo, Suárez enfatiza en la modernización de los brazos de carga y descarga del muelle petrolero, y el dragado de las dos radas de la Refinería, para estar en capacidad de recibir buques de hasta 228 metros de eslora, 70 000 toneladas de desplazamiento y 11,9 metros de calado.

Se terminan de evacuar ahora 130 000 metros cúbicos de sedimentos, para disponer de 13 metros más de profundidad en el canal de entrada, la dársena de operaciones y la caja de atraque.

En una corina antiturbidez se deposita lo recogido por las dragas de succión, para evitar la contaminación de la bahía. En aras del mismo propósito, agrega Suárez, se cuenta con una barrera flotante de 800 metros de longitud para una virtual contingencia, amén de equipos recolectores de hidrocarburo para un posible derrame de petróleo.

Rolando López, el Director de Mantenimiento, habla del área de destilación: “Abarca cuatro torres, hoy tenemos tres terminadas, y una a punto. La INPUD de Villa Clara entregó, con mucha eficiencia, una primera remesa de platos de acero inoxidable, ya montados. De manera total, serán centenares de ellos”.

El plato, explica López, es un elemento interno que lleva la torre en donde se produce la ruptura del vapor y a determinados niveles de temperatura son extraídos el alcohol, el diesel y el gas, el cual favorece el proceso.

El Director de Mantenimiento añade que “se trabaja en las torres, en las bombas, en los enfriadores, intercambiadores, filtros; en probar las grúas de cada una de las naves y en reparar una cantidad importante de líneas de tuberías, junto a todas las válvulas de instalación”.

Entre los objetos de obra inclúyase la construcción de una conductora para transportar agua desde la presa del río Damují, de manera que la planta cuente de forma ininterrumpida con el líquido.

La Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos es un hecho. La temperatura de ebullición laboral ahora mismo no la puede medir termómetro alguno, por su grado. Nadie duda aquí que este vital acuerdo del ALBA se cumplirá con éxito.

EMPRESA MIXTA CUPET-PDVSA

 

La Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos fue construida a finales de la década de los ’80 y comenzó a funcionar de forma intermitente, hasta que en 1995 se tomó la decisión de no operar y pasar a una etapa de conservación. En el primer semestre de 2005 se reactivó la inspección técnica a las instalaciones, con especialistas de CUPET y PDVSA, a fin de determinar el estimado de costo capital de dicha reactivación, en una primera etapa.

Poco después se aprobó un costo capital de 83 millones de dólares, en tanto la empresa mixta entre las entidades petroleras de Cuba y Venezuela quedó establecida de forma oficial el 10 de abril de 2006, con un 51 por ciento de capital isleño y un 49 del ente estatal suramericano. El valor de los activos fijos ascendió a 204 millones de dólares.

Impactos: 79

Julio Martínez Molina

Julio Martínez Molina

Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista del diario 5 de Septiembre y crítico audiovisual. Miembro de la UPEC, la UNEAC, la FIPRESCI y la Asociación Cubana de la Crítica Cinematográfica

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles

Compartir