Surimagen, un espacio que privilegia la realización audiovisual en Cienfuegos

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Bárbaro Cabezas recibió el Gran Premio (compartido) del Surimagen 2018, gracias a su documental Una llama sobre Cienfuegos, relacionado con los sucesos históricos del 5 de Septiembre de 1957./Foto: Juan Carlos Dorado

En Cienfuegos existe un potencial creador en materia audiovisual que precisa de una ventana expositiva de su quehacer cotidiano como lo es el Surimagen, principal evento especializado emprendido en la actualidad por el Centro Provincial de Cine.

El volumen de materiales enviado a concurso a su más reciente edición permitió constatar la anterior aseveración y, sobre todo, la variedad temática, rango discursivo, pluralidad de formatos y expresiones genéricas sobre las cuales articulan su constructo audiovisual los creadores del patio.

Que falta por pulir, aprender, plasmar y ver mucho, muchísimo más cine a varios de ellos (cuyas limitaciones son ostensibles al configurar diversos materiales, tanto en el plano técnico como en el dramatúrgico) es una verdad que no se instituye en óbice para restarle valor a la osadía, el alcance e intenciones de varios cineastas que evidenciaron que sobre la base del trabajo y del estudio permanentes podrán rubricar obras significativas en un plazo próximo.

Otros no son promesas, sino gozosa realidad desde hace tiempo, como Bárbaro Cabezas, el más prestigioso de los cineastas locales, a quien los integrantes del jurado del evento decidimos conferirle el Gran Premio (ex aequo) en virtud de su documental historiográfico Una llama sobre Cienfuegos, de pertinentes mensajes para todos los cubanos de la actualidad y de valiosa concreción artística. Los jóvenes Daniel Alujas y Yoel de la Paz compartieron ese Gran Premio merced a su documental de naturaleza Los tesoros de Guanaroca, entre los trabajos del género mejor ejecutados en la historia del audiovisual cienfueguero. De ambos textos dio cuenta a la hora de su estreno este segmento cultural de 5 de Septiembre.

El finalizado Surimagen ha sido uno de los encuentros de su tipo de más alcance cualitativo y agradó sobremanera apreciar cómo los autores provinciales siguen incursionando en la ficción, ampliando su registro en la documentalística y en reportajes de temas polémicos o de marcado carácter humano.

En calidad ya de observador, sí sugeriría a los organizadores del certamen que estableciesen modificaciones en el modo de entregar los lauros, y que en vez de un Gran Premio, Primer Premio y restantes de sello generalista, los reconocimientos se confieran por Género o especialidad.

Constituiría un método más efectivo (y justo) para que en la lista final de agasajados figuren los trabajos más sobresalientes de cada apartado, más allá de que por supuesto siempre existirán asimetrías cuantitativas entre unos y otros.

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