Planta polifacética de nombre saúco

Entre las numerosas especies vegetales en el patio-jardín del doctor Alfonso Forcade, fue la flor de saúco la que más le llamó la atención al teniente Mario Conde. El popular policía —creado por el escritor cubano Leonardo Padura y protagonista de Cuatro estaciones— estaba allí como parte de las investigaciones por la muerte del hijo del anfitrión de la vivienda, Miguel Forcade.

Ante la locuacidad y conocimientos de botánicas del viejo científico, el agente quedó prendido de la explicación sobre la planta en cuestión. De la lista de características y propiedades, el especialista en Medicina señaló que su nombre científico era Sambuco canadensis y pertenecía la familia de las Caprifoliáceas.

“Esta planta, dijo, es muy útil como antipirética y expectorante en afecciones respiratorias (catarros y bronquitis). Las hojas tienen uso externo para tratar inflamaciones, quemaduras, eczemas (en baños de asiento), y para conjuntivitis (en compresas y lavados oculares de hojas y flores).

“Las flores —parte del saúco más usada en Fitoterapia- deben a sus mucílagos las cualidades antitusígenas, emolientes y ligeramente laxantes. Las materias minerales presentes -sobre todo el nitrato potásico— y los ácidos ursólico y oleanólico, le confieren virtudes diuréticas, sudoríficas y depurativas, importante en estados febriles (de gripes, resfriados, faringitis y amigdalitis) y en enfermedades eruptivas infantiles (sarampión, rubéola y escarlatina) porque con la sudoración se eliminan las toxinas de estas infecciones, y desciende la fiebre”, concluyó.

¿Qué dice la botánica?

El Sambuco canadensis es originario de una gran región de Norteamérica al este de las Montañas Rocosas, y al sur por el este de México y América Central a Panamá. Crece en una variedad de condiciones incluyendo suelos húmedos y secos, sobre todo en lugares soleados.

Se trata de un arbusto que alcanza hasta los 3 metros o más de altura. Las hojas están dispuestas en pares opuestos, son pinnadas con cinco a nueve foliolos, de 10 cm de largo y 5 cm de ancho. En verano aparecen las inflorescencias de gran tamaño (20-30 cm de diámetro) en forma de corimbos con flores de color blanco sobre el follaje e individuales de 5-6 mm de diámetro, con cinco pétalos.

Planta de saúco en plena florescencia/ Foto: Tomada de Internet

El fruto es una baya de color púrpura oscuro a negro de 3-5 mm de diámetro, se producen en racimos colgantes en el otoño. Estas cápsulas y las flores son comestibles, pero otras partes de la planta son venenosas, tóxicas que contienen cristales de oxalato de calcio.

Desde el punto de vista etimológico, Sambucus es el nombre genérico que deriva de la palabra griega sambuke, instrumento musical hecho de madera de saúco y denominación usada por Plinio el Viejo para un árbol posiblemente relacionado con el saúco.

Usos tradicionales

La fruta se utiliza como medicamento, vino, gelatina y colorante. La investigación sobre las bayas se lleva a cabo en la Universidad de Misuri. Las hojas y corteza interna pueden emplearse como un insecticida y un colorante. Los tallos suelen ser ahuecados y utilizados como instrumentos musicales y juguetes.

En Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Sonora, y Nayarit es popular el uso del saúco para tratar la calentura y la tos. Además, se utiliza en diversas enfermedades respiratorias como la bronquitis, también se aprovecha para tratar la tos ferina. Asimismo, se prescribe en casos de ronquera, asma, catarro o gripe y amigdalitis.

Se usa en forma tradicional en el tratamiento de trastornos digestivos, diarrea, disentería roja (heces fecales con hilos de sangre, con dolor de estómago, asientos, escalofríos, dolor de estómago, del hígado y estreñimiento. En problemas de piel como caspa, disipela, salpullido, caída del pelo, sarampión, sarna, sabañones, quemaduras, edema y vergüenza (enrojecimiento, hinchazón y pequeños granos rojos en la cara).

Además, es utilizado como purgante, desinfectante diurético y para combatir la caries, conjuntivitis e infección en ojos y oídos, contra los parásitos y la rabia. Para el corazón, dolores musculares, heridas, heridas pasmadas, llagas, quebraduras, reumas, calambres, expulsión de placenta, menorrea, hemorroides, purificación de la sangre, calor en la cara, enfriamiento, y alcoholismo.

Estudios para respectar

En la recopilación de datos para la presente reseña di con una interesante monografía escrita por la licenciada en Ciencias Farmacéuticas Oneyda Clapé Laffita y el doctor en Medicina Veterinaria Alfredo Alfonso Castillo. Ella es, además, Máster en Medicina Bioenergética y Natural en Atención Primaria de Salud, investigadora agregada e instructora adjunta del Centro de Toxicología y Biomedicina (TOXIMED) de Santiago de Cuba. En tanto él ostenta el título científico de Máster en Toxicología Experimental y se desempeña como profesor auxiliar del propio centro científico.

La investigación se propuso por objetivo la caracterización fármaco-toxicológica de Sambucus nigra subsp. canadensis (L). R. Bolli, planta tradicional cubana con actividad antiinflamatoria, entre otras. Se presentan aspectos farmacológicos como composición fitoquímica, propiedades atribuidas popularmente y comprobadas científicamente, posología, reacciones adversas, advertencias, interacciones, toxicidad, precauciones y contraindicaciones.

Se concluye que con la monografía fármaco-toxicológica de esta planta medicinal, se dispone de una completa información, como documentación indispensable para actualizar las bases de datos nacionales e internacionales al respecto, con vistas a desarrollar nuevos fitofármacos, en especial antiinflamatorios con bajo potencial de efectos adversos.

Entre los resultados de los estudios, los autores de la monografía resaltan que dado su contenido en glucósidos, flavonoides (rutina y quercetina) y ácidos orgánicos se utiliza como antiinflamatorio, estimulante de las defensas del organismo y como antioxidante.

Por su lado, las flores secas contienen taninos, aceites esenciales y sobre todo la rutina, beneficiosa sobre los capilares, son usadas como estimulante de la circulación. Además contienen ácidos fenilcarboxílicos (cafeico, clorogénico y p-cumarínico) con acción antioxidante; trazas de sambunigrósido (pigmento con acción antiinflamatoria y antiséptica); ácidos triterpénicos (cuyas propiedades antiinflamatoria, expectorante, astiespasmódica y venotónica son bien conocidas).

La bebida elaborada con las flores del saúco es portadora de ricas propiedades medicinales/ Foto tomada de Internet

Los frutos frescos (desecados o en mermelada) son laxantes, ricos en vitaminas C (y en menor cantidad vitamina A), por lo que entran en la composición de fórmulas adelgazantes. Estos contienen pectina, compuestos flavónicos (rutina e isoquercitina), pigmentos antocianósidos (crisantemina, sambucianina y sambucicianina), taninos (0,3 %), azúcares reductores (5 %) y ácidos orgánicos (cítrico, málico, tartárico); los cuales son útiles como antiinflamatorios en reumatismos.

En tanto señalan que el líber (segunda corteza del tronco, después de rasparlo superficialmente) se ha usado desde la antigüedad contra edemas y ascitis. La corteza fresca está compuesta en gran cantidad por el alcaloide sambicina; además de triterpenos, colina, un aceite esencial, ácido vibúrnico y sambunigrina (un glucósido cianogenético que en contacto con la enzima emulsina, de la saliva, produce ácido cianhídrico, es decir, cianuro); de ahí que esta planta se debe usar con mucha precaución porque tanto las bayas frescas, las hojas y la corteza liberan cianuro cuando se consumen crudas, por lo que siempre deben cocinarse antes de ingerirlas.

Sobre otros usos menos comunes, basados en la tradición o la teoría, los investigadores precisan que el saúco se ha empleado para tratar la enfermedad de Alzheimer, la diabetes, la epilepsia, la colitis ulcerosa, el sarampión, las migrañas, las neuralgias; además como inmunoestimulante en el tratamiento del herpes, el cáncer y el VIH. Externamente se ha aplicado en quemaduras, psoriasis y herpes labial, además de actuar como demulcente y diaforético.

Advertencias oportunas

La propia monografía da cuenta  de las reacciones alérgicas en niños que manipulaban juguetes elaborados con tallos de saúco fresco, cuyos síntomas incluyen irritación de la piel y dificultad respiratoria. Así pues debe evitarse además el uso de la planta en pacientes con historia de alergia a especies de la familia de las Caprifoliáceas (madreselva).

Existe información, además, sobre malestares gástricos (diarrea, vómitos y dolor abdominal) después del consumo de jugo de saúco de hojas maceradas, tallos y bayas crudas. Por consiguiente, se debe ser cuidadoso de no exceder las cantidades de saúco recomendadas. Se ha reportado que puede producir además efecto diurético y acción hipoglicemiante.

Dado que las dosis elevadas o el uso prolongado de flores de saúco pueden producir un efecto diurético potencial, debe usarse con precaución en personas que estén tomando diuréticos. En cuanto a su efecto laxante, debe ser consumido con prudencia conjuntamente con otros laxantes.

Comoquiera que el saúco tiende a disminuir los niveles de glucosa en sangre, debe usarse con precaución con los fármacos para tratar la diabetes, pues podría ser necesario ajustar las dosis del hipoglicemiante.

En tanto, el flavonoide quercetina, presente en la planta, al ser inhibidor de la xantina-oxidasa pudiera afectar los niveles de cafeína y teofilina, así pues, aquellos pacientes en tratamiento con teofilina o derivados deben consultar al médico antes de emplearlo.

Otras recomendaciones tienen que ver con que el fitofármaco podría potenciar los efectos de algunos tratamientos de quimioterapia para el cáncer, así como también los efectos adversos.

Aunque no existen estudios de toxicidad que aporten los límites de dosis máxima y dosis tóxicas del saúco, sí se conoce que sus frutos contienen antocianósidos y hemoaglutininas, por lo que se debe tener cuidado con las cantidades a ingerir de la planta, porque tales compuestos son cardiotóxicos.

Las hojas, semillas, frutos y corteza de la planta en cuestión contienen el heterósido sambunigrina, un glucósido cianogénico, constituido por el núcleo r(+)-mandelonitrilo-D-glucósido, que en cantidades moderadas es inofensivo, pero si se exceden las dosis resultan potencialmente tóxico.

Aunque no se tienen informes de sobredosis por esta especie, es necesario alertar que los productos de saúco deben ser usados bajo supervisión médica, y las bayas deben ser bien cocinadas a fin de evitar las náuseas y demás efectos tóxicos del cianuro, liberadas sobre todo en la corteza, la raíz y en las hojas.

Por último, debe evitarse el uso del saúco durante el embarazo o la lactancia, por posibles riesgos de abortos espontáneos o malformaciones; además de la toxicidad que presenta por su contenido en cianuro.

Armando Sáez Chávez

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

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