“Las víctimas de Cassinga no serán olvidadas jamás”

Las relaciones diplomáticas entre Cuba y Namibia se establecieron el 21 de marzo de 1990, desde el mismo día de su independencia

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Foto: Ariel Cecilio Lemus.

Con el objetivo de conmemorar el aniversario 40 de la masacre de Cassinga, “uno de los crímenes más brutales cometidos por los racistas sudafricanos”, se realizó un acto político-cultural en el Salón Universal de la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), en La Habana.

Ante el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Salvador Valdés Mesa, y el general de cuerpo de Ejército y viceministro primero de las FAR, Álvaro López Miera, entre otras personalidades allí presentes, el vicepresidente de Namibia, Nangolo Mbumba,  destacó que los hechos de Cassinga deben inspirar el trabajo conjunto de Cuba y su país, a fin de “proteger de manera colectiva a nuestras actuales y venideras generaciones”.

Agregó –luego de expresar sus felicitaciones al nuevo presidente cubano, Miguel Mario Díaz-Canel, y desearle éxitos al General de Ejército, Raúl Castro– que aquella masacre se ejecutó por parte de los racistas sudafricanos del apartheid a fin de «obstaculizar la independencia namibia y poner a prueba nuestra determinación».

Mbumba agradeció el sacrificio de los cubanos, quienes asistieron a sus coterráneos y a muchos otros africanos, “sin pedir a cambio oro, petróleo, diamantes ni dinero”.

Foto: Ariel Cecilio Lemus.

Esa idea fue ratificada por el también Jefe del Estado Mayor de las FAR, quien citó las palabras de Fidel cuando se refería, en una reunión con internacionalistas cubanos, a que “nuestra tropa (…) logró salvar a los que aún no habían podido asesinar” los elementos racistas y fascistas a cargo de la maniobra militar contra los refugiados namibios, que en su mayoría eran mujeres e infantes.

“No debemos jamás olvidar los acontecimientos que han marcado nuestra historia compartida”, porque “no hay historia de Cuba sin África”, valoró López Miera en alusión al protagonismo de africanos y sus descendientes en las gestas de liberación nacional cubanas, desde 1868.

Foto: Ariel Cecilio Lemus.

Por su parte, el general de brigada Pedro Horta Junco, jefe del Órgano de Inspección de las FAR y combatiente de Cassinga, relató su experiencia en los hechos de aquel 4 de mayo de 1978 cuando un alud de metralla y fuego sembró la destrucción.

En las fosas comunes se contaban más de 600 cadáveres, contó Horta, como solo puede contar alguien cuando lo ha vivido.

Antes del acto, como parte de la jornada conmemorativa por el aniversario 40 de la masacre de Cassinga, el dirigente namibio depositó una ofrenda floral en el sitio que guarda los restos de los combatientes cubanos.

DATOS SOBRE LA MASACRE DE CASSINGA Y LAS RELACIONES CUBA-NAMIBIA

– Cerca de 3 000 personas estaban refugiadas en Cassinga la mañana del ataque.

– Unas 1 200 bombas antipersonales y 20 000 libras de bombas en general fueron lanzadas por los racistas sudafricanos sobre Cassinga.

– Unos 600 refugiados perdieron la vida y otros 350 quedaron con heridas graves, la mayor parte de ellos ancianos, mujeres y niños inocentes.

– Casi 300 de los 600 niños de edad escolar que vivían allí fueron masacrados por las bombas, y otras decenas más perseguidos con saña.

– En su avance hacia Cassinga, las tropas cubanas sufrieron 16 bajas mortales y cerca de 76 heridos, pero cumplieron heroicamente la misión asignada.

– En la salud y en la formación de recursos humanos, se centran las áreas más relevantes de la colaboración entre Cuba y Namibia. También existen nexos de desarrollo en sectores de la construcción, las comunicaciones, la minería y la agricultura, y se intentan ampliar en la esfera del deporte, el turismo y la fabricación de medicamentos.

– La colaboración médica entre Cuba y Namibia data de 1990, pocos días después de la independencia.

– En Namibia hay 111 colaboradores cubanos, de ellos 88 vinculados a la salud.

– Los graduados de Namibia en Cuba ascienden a 1 090. En esta cifra están incluidos también los de salud.

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