La pos pandemia y un periodismo más especializado y profundo

La pandemia deja lecciones a los periodistas y a sus receptores. Se afirma ahora la añorada tendencia mundial de que los lectores, sin abandonar las redes sociales, sí redirijan sus miradas a los medios tradicionales a la hora de buscar información fidedigna y objetiva.

Ante la abrumadora andanada desinformativa y el aumento de las fake news en estos tiempos de coronavirus,  Antonio Guterres, secretario general de la Organización de Naciones Unidas, afirmó en fecha reciente: “Reconozco la labor de los periodistas y los verificadores de datos frente a tal montaña de historias engañosas y publicaciones en las redes sociales”. Aproximadamente un tercio de los usuarios de redes sociales han informado haber leído información falsa o engañosa sobre el coronavirus, señaló un estudio del Instituto Reuters realizado en seis países. Otra investigación del Centro Pew determinó que las personas que suelen utilizar dichas plataformas para acceder a las noticias tienen mayores posibilidades de verse expuestas a contenido falso.

El virus redefinió casi todo; también el oficio, arte o disciplina del Periodismo. Cuba y el mundo occidental reclaman, en la medida de que las reglas del juego de cada universo lo posibiliten, el abandono del llamado reporterismo “genérico” que habla de todo pero no ahonda en nada; la renuncia al “síndrome del corresponsal” o ese colega embadurnado de pátinas de saberes lejanos “integrales”, pero desprovisto de un cuerpo teórico sólido que fundamente sus asertos en un campo determinado y lo legitime como voz de referencia en este.

Aunque su línea ideológica resulte contraria a nuestros presupuestos, sigue siendo, de momento, El País, de España, el principal medio en lengua castellana del planeta, con artículos especializados de alto nivel cualitativo en sectores como Cultura, Deportes, Ciencia o Medio Ambiente, por citar algunos.

En análisis sobre la proyección de sus reporteros a partir de la etapa pos pandémica (la cual converge, en el tiempo, con un período quizá no del todo pos papel pero sí de notable disminución mundial del soporte impreso: estudio de la Unesco confirma que las principales compañías de noticias aumentan su tráfico web: The New York Times y The Washington Post, por ejemplo, registran una expansión en sus portales electrónicos del 50 por ciento) la nueva dirección del medio ibérico apuesta por un periodismo defensor de los perfiles especializados, para cualquiera de los modelos y con énfasis de cara al digital, que ahora se impone a escala global.

Javier Moreno, director desde junio de este año del diario madrileño, se dirigió a la redacción de forma telemática (videoconferencia) y precisó: “Tenemos unos lectores exigentes, fieles, que se han suscrito al nuevo modelo digital y tenemos que darles más calidad, más profundidad (…)”.  Precisa el propio medio en su edición del 18 de junio que, para alcanzar este fin, se apuesta por construir una estructura sólida, que confiera preeminencia a los perfiles especializados y permita fortalecer todas las ediciones y secciones del diario.

Bajo esas mismas premisas se guían los cotidianos australianos. Allí, el poderoso conglomerado mediático New Corps no va a limitar las ediciones en papel; antes bien las elevará de 16 a 24 páginas, pero con trabajos “de alto volumen” y mayor rango de especialización.  Ese grupo, como en casi todo el mundo, se decanta ahora por el “trabajo en remoto” (teletrabajo) y la menor presencia posible de reporteros en las redacciones.

En Bélgica, Paul Huybrechts, director gerente de Printing Partners, sostiene que “el covid-19 ha demostrado que publicar un periódico y generar excelente contenido es posible con casi todos trabajando desde casa. Esta experiencia tendrá un mayor impacto en el futuro”.

Añade que “los planes de impresión de periódicos deberían volverse aún más ágiles y centrarse más en la calidad”.

El autor de estas líneas coincide con la opinión de Santiago Gómez, periodista de Latina Noticias, quien estima que “el periodismo científico ganará espacio. En el Perú ya existe una Asociación de Periodistas Científicos que poco a poco tomarán mayor protagonismo en los medios. Se está haciendo cada vez mejor periodismo especializado y el campo científico tendrá una particular exposición por la coyuntura sanitaria”.

Así lo ha sido en todo el orbe y Cuba no constituye la excepción, sino por el contrario paradigma de alianzas entre los campos científicos y sanitarios con el Periodismo. Sin dudas, un tema como la Salud en la cobertura de prensa emerge fortalecido, aquí, durante este parteaguas histórico de reacomodos.

Aunque ha sido abordado de forma aleatoria, por parte de muchos colegas, el periodismo policial representa otro plano reporteril que demanda una visión más compleja y especializada en la Isla; no limitándose solo a la mera exposición de los hechos, cual casi siempre ocurre ahora, sino además incidiendo en las causales determinantes, desde una evaluación integradora del fenómeno. Es un territorio temático con muchas interrelaciones.

Esas premisas las demanda igualmente, de forma general, el periodismo de investigación que deberá constituir, de ahora en más actor, central del trabajo del gremio en nuestro país. Cambia el mundo, deben cambiar nuestras letras.

Julio Martínez Molina

Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista del diario 5 de Septiembre y crítico audiovisual. Miembro de la UPEC, la UNEAC, la FIPRESCI y la Asociación Cubana de la Crítica Cinematográfica

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