La ciencia cubana, allí donde es necesaria

El Presidente de la República asistió este viernes a la sesión de clausura del Taller científico “Las ciencias en la construcción de la sociedad y la cultura cubanas”, un evento que catalogó de “sugerente, necesario y oportuno”

Con la premisa de que “la ciencia tiene que estar allí donde es necesaria” sesionó desde el pasado 3 de noviembre el Taller científico “Las ciencias en la construcción de la sociedad y la cultura cubanas”, a cuya sesión de clausura asistió este viernes el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

“No se limiten para hacer propuestas, los espacios están creados; los necesitamos”, dijo el Jefe de Estado a los investigadores, científicos y académicos reunidos en el teatro del Edificio Varona de la Universidad de La Habana y con quienes compartió valiosos conceptos de trabajo que han marcado en los últimos años la gestión de Gobierno en el país.

De “sugerente, necesario y oportuno, al convocar a la ciencia a la construcción de la sociedad y la cultura cubanas”, calificó el mandatario al evento científico desarrollado a propósito del aniversario XXV de la Casa de Altos Estudios “Don Fernando Ortiz”, institución dedicada a la docencia y estudio de los pensadores clásicos cubanos del siglo XIX.

Amplia coincidencia existe entre los planteamientos que se han realizado durante estas jornadas –aseguró- y el esfuerzo que nos hemos propuesto para impulsar el conocimiento, la ciencia y la innovación como elementos importantes para la solución de los problemas de la nación.

Esta es una práctica que hemos seguido siempre, reflexionó, por eso “cuando hablamos de que somos continuidad, no es una consigna vacía, eso implica darle continuidad también a todo lo que gestó el Comandante en Jefe en función de la ciencia y la innovación”.

En tal sentido, manifestó su agradecimiento a la comunidad científica por el apoyo y compromiso con el país y con la gestión de Gobierno; “por supuesto que vamos a aprovechar las experiencias, por todo lo que nos pueden aportar”.

Intensas sesiones de trabajo caracterizaron el evento que, al decir de su Presidente, el académico, historiador y pedagogo Eduardo Torres Cuevas, promovió desde las más diversas disciplinas provechosos debates a partir de los cuales nacieron diversas ideas, experiencias y conceptos muy útiles para acompañar el actual escenario que vive la Mayor de las Antillas.

De ahí el énfasis hecho por Díaz-Canel en la importancia que concede la dirección del país a fomentar el diálogo entre los científicos y los actores de Gobierno; perfeccionar las relaciones de las empresas con las universidades; y lograr un cambio real de mentalidad en los cuadros y decisores hasta alcanzar en ellos una verdadera vocación científica.

En este último aspecto “tenemos responsabilidad todos” y es uno de los asuntos más complejos, reconoció el mandatario durante el encuentro, al cual asistió también la viceprimera ministra Inés María Chapman Waugh.

Es legítimo, necesario y esencial propiciar en las condiciones actuales un ambiente y un sistema de trabajo en los que podamos profundizar en las necesarias interconexiones que tienen que existir entre el sector del conocimiento y el ámbito territorial para dar solución a complejos y apremiantes problemas económicos, valoró.

Al referirse a los tres pilares fundamentales que sustentan la labor gubernamental -la ciencia y la innovación, la comunicación y la informatización de la sociedad- el Presidente cubano insistió en que son temas que deben ser tenidos en cuenta con prioridad en todos los escenarios de la nación.

Sobre el primero de estos pilares, eje central de los debates acontecidos en estas jornadas, subrayó que se debe fomentar a todos los niveles la cultura de que siempre que se necesite solución para un problema se aplique la investigación científica para convertirla luego en innovación. En la ciencia está la solución a muchos de nuestros problemas, enfatizó.

En tal sentido, recordó cómo se han aplicado estos preceptos a dos temas vitales en los últimos tiempos. Uno de ellos coincide con el enfrenamiento a la COVID-19, donde se han obtenido muy buenos resultados en el transcurso de estos meses; el otro, dijo, guarda relación con la manera en que hemos ido creando condiciones y espacios de gestión, ciencia e innovación en el Programa Nacional de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional, una estrategia que vamos perfeccionando y enriqueciendo.

Sin dejar de reconocer las muchas insatisfacciones que todavía gravitan en la manera en que se ha logrado aprovechar el potencial científico de que dispone el país, el Jefe de Estado reconoció cuántos esfuerzos se han aunado para unir caminos y buscar mejores soluciones, teniendo en cuenta no solo el contexto nacional, sino también el internacional.

La no existencia de un enfoque integral de la gestión de Gobierno orientada a la innovación en diferentes niveles de dirección; la insuficiente efectividad entre la conexión de las universidades y la actividad de ciencia y tecnología con los variados sectores, señaló, ha limitado el impacto del conocimiento de la ciencia y la innovación en el avance del país en los momentos actuales.

A revertir esa realidad están encaminados los principales esfuerzos. Lo que nos proponemos, aseguró, es cómo perfeccionarla gestión de Gobierno para elevar la efectividad del sistema de ciencia, tecnología e innovación como motor del desarrollo sostenible, mediante un mejor aprovechamiento de las capacidades de las universidades y de las entidades de ciencia, tecnología e innovación y su conexión con los sectores productivos y de servicios y los territorios, en función, precisamente, de cumplir con los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo.

Varios son los espacios sistemáticos que se han diseñado desde el Gobierno para fomentar el diálogo con los científicos e investigadores y en consecuencia con ello el país antepone un sistema de trabajo multisectorial, a partir del cual se reconoce el papel del Estado y se ve a la universidad como un factor clave para el desarrollo y el perfeccionamiento de la labor gubernamental. “Desarrollo sostenible, ciencia e innovación están indiscutiblemente entrelazados en ese camino”, valoró.

Díaz-Canel comentó cómo a partir de las visitas del Consejo de Ministros a los territorios se ha promovido el intercambio de los organismos con las universidades, una práctica que ha generado más de 150 proyectos de impacto económico y social de las universidades en los territorios.

En todos estos encuentros, precisó, se promueve el diálogo, el debate y la interacción entre los organismos y la ciencia que ha generado una participación cada vez más activa de la academia en el desarrollo territorial.

Nos queda mucho camino por recorrer todavía, señaló, y aunque no estamos ni remotamente satisfechos con los pasos que hemos ido dando, ya se ven en muchos ámbitos los resultados.

Estamos conscientes, enfatizó, de que para avanzar, crecer y desarrollarnos contamos con la participación y el aporte de la comunidad científica cubana. Con todo lo que están haciendo nos sentimos apoyados y también comprometidos, aseguró el mandatario. “Esta también es una manera de pensar como país, de pensar en Cuba, porque desde la ciencia también somos Cuba.”

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