Béisbol Cubano: ¿Quién se reforzó mejor?

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Yorbis Borroto, de Tigre a Cocodrilo.

Las jornadas correspondientes al Juego de las Estrellas de la Serie Nacional de Béisbol número 57 ya son historia, y sin dudas el plato fuerte estuvo a cargo de la selección de los refuerzos por parte de los equipos que, a partir de este jueves 26 de octubre, comienzan su andar en la etapa decisiva del certamen.

Aunque muchos opinan que los pedidos estuvieron acorde a lo esperado, e incluso “aseguran” que todos los directores terminaron muy satisfechos con sus incorporaciones, también algunos discreparon con varias decisiones de los managers, y hacen campaña por jugadores que debieron estar en este o aquel plantel.

Entre los nombres más sonados están los casos del villaclareño Yeniet Pérez, el mayabequense Michael González y el cienfueguero Juan Miguel Soriano, los dos primeros con sobrada experiencia en el rol de reforzar a otras selecciones.

Pero, a la postre, cada cual pidió lo que en definitivas se acercaba a sus necesidades, e incluso más de uno logró “pescar” precisamente al pelotero o peloteros que deseaban.

Enseguida se encendió la polémica: ¿qué equipo se reforzó mejor?

En mi opinión, todas las novenas, cada una con sus características, salieron favorecidas del sorteo, y constituyen rivales de consideración a partir de este instante.

Comienzo el análisis por los vegueros de Pinar del Río, cuyo mentor Pedro Luis Lazo apostó en gran medida por la experiencia de jugadores con los que compartió por muchos años.

Y nadie duda que con Frederich Cepeda, Michel Enríquez, Raúl González y Yusniel Ibáñez, sumados a Donal, Saavedra y Reidel Álvarez, la alineación pativerde se torna de espanto, a la vez que el camagüeyano Yosimar Cousín viene a apuntalar aún más un staff de pitcheo que sobresale como el mejor del país. Recordemos que en este acápite reaparecerá su estelar Vladimir Baños, a la vez que se espera la incorporación de los “japoneses” Liván Moinelo y Raidel Martínez.

El “viejo zorro” Carlos Martí, uno de los directores más experimentados (sino el más) de nuestro pasatiempo nacional, sacó sus cuentas y se apoyó en el pitcheo, en aras de luchar por retener el cetro. Conocedor de su poderío ofensivo, al cual pudiera sumarse el toletero Alfredo Despaigne en algún momento, el timonel de los Alazanes buscó “ayuda” para Lázaro Blanco y Leandro Martínez. El zurdo santiaguero Ulfrido García y los derechos villaclareños Alaín Sánchez y Yosver Zulueta le redondean a las mil maravillas su quinteto abridor, mientras el guantanamero Luis Enrique Castillo, autor de cinco salvados y con promedio de 2,25, le asegura los cierres de partidos.

Como era de esperar, Martí apostaría otra vez por un receptor de experiencia, capaz de guiar a sus serpentineros. El año anterior consiguió los servicios de Frank Camilo Morejón, y esta vez logró sumar a otro consagrado, el villaclareño Yulexis La Rosa, un enmascarado de lujo.

Por su parte, Víctor Figueroa, luego de su selección, se enfrenta a un “agradable dolor de cabeza”. También es un avezado estratega, y por ello apostó por cuatro avileños, jugadores todos acostumbrados a etapas definitorias. Su reto será buscar la manera de que Osvaldo Vázquez y Yorbis Borroto integren el line up, aunque para ellos cambie de posición a más de uno de sus peloteros. Pero junto a Jefferson, Gracial, Santoya, Ariel Martínez y Ariel Sánchez, los recién llegados conforman una tanda de “cocodrilos” que le mete miedo al susto.

Los también “Tigres” Dachel Duquesne y Liomil González, junto al talentoso villaclareño Javier Mirabal, mucho ayudarán a Yoanni Yera y Jonder Martínez desde la lomita.

De Víctor Mesa se esperaba, como siempre, las notas sorpresivas. Sus Industriales cuentan con un arsenal de excelentes jugadores de posición, por lo cual era lógica la solicitud de lanzadores, aspecto de juego más débil de los azules de la capital. “La Explosión Naranja” (aunque desde hace tiempo se desempeñe por Occidentales en el Juego de las Estrellas) se decantó por el astro de Villa Clara Freddy Asiel Álvarez, alejado de su mejor época, y por los zurdos pineros Wilber Pérez y Yunier Gamboa. A ellos sumó al joven camagüeyano José Ramón Rodríguez, otro con mucho futuro en sus envíos.

Y al final, el siempre polémico manager decidió “vestir de azul” al jardinero “pirata” Leonardo Urgellés, hombre que en la pasada campaña, a pesar de “quemar la liga” nadie pidió como refuerzo, y ahora, es solicitado sin haber pisado un diamante cubano en la actual contienda. Su palmarés en Japón es bien discreto, según los datos aparecidos en el sitio oficial de la Federación Cubana de Béisbol. En territorio nipón, el patrullero de los isleños promedia para un anémico 204 de average, producto de 19 hits en 93 veces al bate, con un vuelacercas, siete empujadas y par de anotadas. Llama la atención que en 39 desafíos, había recibido sólo una base por bolas, mientras los serpentineros rivales le recetaron ¡33! ponches.

Luego de un excelente desempeño en la primera fase, Las Tunas incorporó a tres lanzadores y dos experimentados jugadores de cuadro. La presencia de Alexander Ayala y Yunior Paumier les refuerza sobremanera su defensa del cuadro, a la vez que incorpora dos buenos bateadores a una ya impresionante artillería, donde destacan Yosvany Alarcón, Rafael Viñales, Jorge Johnson y el veteranísimo Danel Castro.

En materia de pitcheo, Pablo Civil se decidió por los jóvenes agramontinos Yariel Rodríguez y Carlos Alfredo Pérez, junto al zurdo holguinero Luis Ángel Gómez. De lo que puedan aportar desde la lomita dependerá en cierto modo el destino de los Leñadores, que confían en su as Yoalkis Cruz como líder del conjunto.

Y llegamos a Artemisa, elenco que destrozó los pronósticos y dejó en el camino a los subcampeones nacionales de Ciego de Ávila. Sin mucho ruido, los discípulos de Danny Valdespino cubrieron la ruta y alcanzaron el objetivo, como verdaderos Cazadores. Para nadie es secreto que constituyen la selección con menos nombres en su nómina, por lo que en materia de refuerzos necesitaban fortalecer todos los órdenes de juego.

Pero su paciente y optimista director, contrario a lo esperado, comenzó la ronda con la solicitud de un lanzador, precisamente donde descansan las mayores fortalezas del conjunto. Claro que Vladimir García no es un pitcher cualquiera, y ahora junto a Misael Villa, Miguel Lahera, José Ángel García y compañía, será un bastión difícil de sortear para cualquier ofensiva.

Lógica era la búsqueda de bateadores, y los encontró el timonel artemiseño, pues a Lázaro Hernández (indiscutible bujía del elenco), Jorge Alomá, Yariel Duque, Yosvany Peñalver, entre otros, les llega ahora la colaboración de un cuarteto que cualquier técnico quisiera tener en sus filas. Dennis Laza, Yordan Manduley, Yunier Mendoza y Norel González de seguro lanzarán muchas flechas para la causa de los Cazadores.

Así las cosas, los vaticinios son peligrosos, pues cada conjunto se presenta como rival de consideración. ¿Quién se reforzó mejor? La conclusión se las dejo a ustedes.

3 Comentarios

  1. Estamos hablando de rivalidad…. esto tiene mas cara de favoritismo…. y asi la pelota no gana más bien pierde. Si queremos que nuestra pelota mejore por fabor que se comience de cero y si no …….porque no le dan el titulo ya a Victor Mesa pa que se retire….. si fuera por desempèño hace años Carlos Marti merecía el titulo pero tubo que demostrar que granma lo merecia al igual que el….por fabor……Trabajemos en pos de mejorar nuestro beisbol y el que gane el campeanato sea por que se lo ganó trabajando duro…..

    • Pedro, concuerdo con ud. sobre la calidad del análisis hecho por el autor, equipo por equipo. En lo que sí no estoy de acuerdo del todo es que en lo adelante “se empareja la cosa”. Se logra paridad en cuanto a calidad de los contrincantes, eso es verdad, pero para que todo fuera parejo lo ideal es que partieran de cero: borrón y cuenta nueva, porque eso de arrastrar los resultados de la primera ronda de hecho delinea las manquedades de esa fase inicial. De hecho los dos punteros marcaron una diferencia que costará trabajo borrar, y al sexto, Artemisa, una tarea como para Hércules meterse en “la comida”. Le reitero, lo más justo hubiese sido empezar de cero. Entonces sí había un incentivo adicional para seguir esta pelota nuestra, cada día de mal en peor.

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