Atraco al banco

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asaltó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) al imponer a su candidato, el halcón neoconservador Mauricio Claver-Carone, con el objetivo de implantar su agenda de seguridad en la región y a la vez sumar puntos a su eventual reelección el próximo 3 de noviembre.

La elección, de paso, amenaza con politizar la institución hemisférica, cuya asistencia financiera sería un pivote para tratar de superar la crisis pospandemia en Latinoamérica.

Para el abogado residente en Washington DC, José Pertierra, ‘ese personaje le daría al régimen de Trump un timonel leal al frente del BID que pueda premiar a los países que obedecen sus directrices’.

Sin embargo, si gana Joseph Biden en noviembre —subrayó el experto legal—, Claver Carone sería un clavo dentro de la administración demócrata que podría entorpecer una política diferente hacia esa parte del mundo.

Aunque muchos plantean que ‘el protocolo dicta que el puesto le pertenece a un latinoamericano y que por eso no le corresponde, a mí lo que me molesta no es eso’, advirtió.

Es cierto que está rompiendo con un ‘compromiso político explícito que data de la fundación del Banco hace 61 años, pero lo terrible de este nombramiento no es que el actual asesor especial del presidente para América Latina sea un ciudadano estadounidense, sino que es un ultraderechista y trumpista’, defensor de la línea más dura respecto a Cuba y Venezuela.

‘Sabemos que Trump ve al continente como el patio trasero de Estados Unidos, pues para él sigue vigente la Doctrina Monroe’, enfatizó Pertierra, quien apostaría por un diplomático que reconozca y respete la soberanía de las naciones de América Latina, sin importar su nacionalidad.

La elección del directivo se consumó este sábado con el 66,8% de los votos, en una elección secreta que se llevó a cabo de manera virtual, debido a la situación epidemiológica, durante una reunión de la Asamblea de Gobernadores del Banco.

El camino para Claver-Carone estaba casi expedito, luego que Argentina intentara sin éxito un procedimiento para forzar el aplazamiento del sufragio hasta después de los comicios en Estados Unidos. Ante la imposibilidad de lograrlo, el gobierno de Alberto Fernández decidió este viernes retirar a su candidato y anunció que se abstenía en la votación.

Buenos Aires expresó «la inconveniencia para América Latina y el Caribe de vulnerar una tradición de gobernanza regional de la institución». Su postura la imitaron los representantes de Chile y México, que también se abstuvieron, mientras que China se había retirado antes de que empezara la votación.

Una tradición rota

Desde su creación, el BID había sido presidido por latinoamericanos: el chileno Felipe Herrera (1960-1970), el mexicano Antonio Ortiz Mena (1970-1988), el uruguayo Enrique Iglesias (1988-2005) y el colombiano Luis Alberto Moreno, quien asumió en 2005 pero termina su gestión en septiembre próximo.

En junio pasado, el Gobierno de EE.UU. sorprendió al postular a Claver-Carone, ya que con ello rompió con las normas de la diplomacia multilateral, lo que desató una oleada de críticas.

Sin embargo, el funcionario recibió un inmediato respaldo de gobiernos de la región afines con Trump, como Bahamas, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Uruguay y Jamaica.

Al respecto, el economista Marcelo Varela aseguró que Mauricio Claver-Carone solo generaría más división en la región latinoamericana, ya de por sí fraccionada. (Resumen de agencias)

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